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domingo, 6 de junio de 2010

Pretextos

-¿Y esa maleta?-Le preguntaba al tiempo que veía con sumo cuidado el meticuloso orden entre todas sus pertencias.Todo en su sitio, las blusas, los pantalones, incluso  la ropa sucia.
-Pues es la maleta con mis cosas-Le respodíó al tiempo que le recordaba que dentro de unas horas esa visita fugaz llegaba a su fin.
-No te vayas, vete mañana, no tienes nada que hacer-le suplicaba mientras tomaba asiento encima de la maleta para así impedir que se fuera.
-Bájate de ahí, tengo que irme. Recuerda, me iba a regresar hace tres días. Me la pasado genial pero tengo que volver. Baja de mi maleta, si cupieras te llevaba en ella pero no cabes, tú tienes asuntos aquí y yo debo resolver mis asuntos allá.
-¿Resolver?-Le inquirió con un dejo de molestia.
-Fue un decir, tengo trabajo, pendietes, cosas que ya postergué por tres días, ya no puedo postergarlas más-Oye qué haces deja de sacar la ropa de la maleta, eso puede irritarme , en verdad.
-Ya lo sé pero me quiero quedar con algo de aquí.-Le espetaba con miradas tiernas imposibles de ignorar. Tan tiernas que ya se había quedado tres días más. Pero al parecer quería llevar el poder de esa ternura hasta el límite.
-¿Algo? Mi ropa no te queda.
-Sabes que sí. De hecho ¡mira lo que me acabo de topar!
-¡NO! Mi pashmina amarilla con lila, no, porfavor. No la he usado.No sería un buen recuerdo, ve incluso tiene la etiqueta.
-Esa es la que quiero. ¿Me las a vas a dejar?-Le pedía al momento que trababa de sujetarse a ella sin importar si era la cintura, el hombro, el cuello.
-Va, es tuya. Pero guarda todo lo que sacaste.-Le respodió sin safarase nisiquiera hizo el intento
-¡Guardarla! ¿Cómo?
-Con las mismas ganas que sacaste todo, devuelves todo a su lugar t o d o. No quiero que guardes simplemente colocando  todo ahi dentro. Quiero que lo ordenes y lo guardes


Comenzó a guardar las cosas, hacía muecas de refunfuño y su amiga con un pie fuera de ahí la veía divertida al tiempo que elucubraba frases como "Si supieras que podría degustarte toda"


-Ya sé, ya sé que no guardo las cosas como lo harías tú pero en un momento dejo tu maleta como nueva
-Estoy pensando en que debería quedarme también con algo tuyo-le decía con un dejo travieso
-Claro, qué quieres. Caminó hacia su clóset, lo abrió de par en par. A diferencia tuya- recalcó- te dejo que te lleves lo que quieras. Bueno ese sweater anaranjado no porque lo usa mi mamá, de ahí en fuera date gusto, puedes elegir lo que más te guste.


Se sentó al filo de la cama, no pudo evitar verla y sentir como la sangre comenzaba a hervirle dentro y esas muecas de ternura como dejarlas pasar inadvertidas.La verdad si la ropa iba toda aventada no le importaba un carajo, muchas veces podía dejar de lado sus manías y si la veían con esos ojos inyectados de ternura y de deseo ¡quién se iba a preocupar por si la ropa iba doblada y agrupada por colores! Vio de reojo el reloj, faltaba una hora con quince para el regreso. -Quiero tu pantalón-al fin se animó a decirle


-Claro, deja que abra bien la puerta para que te lleves el que más te gusta.
-No, no me estas etendiendo. Quiero ese pantalón, ese que traes puesto-Su amiga la veía un poco perpleja pero llevó la mano hacia el botón para comenzar a desabrocharlo. Primero el botón, después la cremallera. Y tal como reza la canción No tocar peligro de muerte...enseñame a bajar tu cremallera, ya sabes donde voy...  claro que sabía a donde iba
-Hey, yo quiero ese pantalón, Yo lo quiero: yo te lo quito.

Extendió el brazo, la jaló hacia ella de la cintura. La distancia entre ellas disminuyó, primero le tomó la cara entre las manos, reconoció su cara, esa de la que emanaban las miradas coquetas y suplicantes, después reconoció y se regocijó con cada unas de sus formas, luego desabrochó algunos botones y borches que se le fueron presentando como deliciosos obstáculos en el camino. Todo quedó entendido y se acompasó todo en un ritmo ininterrumpido de caricias, de besos. Fue como una gota de agua que desliza por el cristal. El pantalón quedó el piso y ellas eran una. Comenzó un recorrido que se llevó a cabo con todos los sentidos.


Faltaban 20 minutos para la partida. Se levantaron, se vistieron, le dio su pantalón que se encontraba junto a una blusa de ella en el piso.

-Tu pantalón
-¿Qué no lo querías?
-La verdad quería quitartelo más que otra cosa. Puedes conservarlo
-Pero igual te queda, así que  es tuyo
-Gracias, eh
-De saber que si te quitaba algo me ibas a dejar sin pantalones hubiera saqueado tu equipaje desde antes
-Te veo luego. Como en tres meses. Y venderé enfundada en tu pantalón, tal vez quieras reclamar lo que es tuyo y abordó
...

Por lovb (VBLB) #o.k! mayo 17 2010

5 comentarios:

Ex-Duende dijo...

Is a real history?
Está muy muy buena.

Alguna de las 1559 personalidades de Paola ha dicho esto: dijo...

jajaja totally true!!!
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jajaja muy buena chias? y k paso en la historia ya se reclamaron las prendas de ropa¿¿¿???
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Me gusto y mucho

Fernando Manda dijo...

buena historia, jaja caprichos con la ropa ¬¬

sabes desde hace unas semanas vengo leyendo mucho sobre PASHMINAS, no sé que fregados son esas madres, y wikipedia no me lo dirá... aaah es un compló! en todos putos lados leo pashmina!! espero saber ya que vergas es eso porque ya siento que esa palabra me acosa D:
en fin... saludos! y felicidades por ganar el premio de DQ (¿qué fue el premio?)
Paz.

Nell dijo...

-De saber que si te quitaba algo me ibas a dejar sin pantalones hubiera saqueado tu equipaje desde antes

jajaja usare esa frase, aun no se como ni con que pretexto pero, la usaré

Jaquelin Reyes dijo...

Wow se ve pkm tu Blog asi.

Muyy buena la histoRia.