ribbon

miércoles, 27 de octubre de 2010

El sub gay

Hace un rato fuimos ella y yo (sí la de los sms) en algún sitio de esta hermosa y baleada República Mexicana a comprar cena a un subway, todo porque a mí me volvió mi adicción a estos. Cuando llegamos al estacionamiento lo primero que vimos fue una camioneta con una estampa de la bandera gay. Mientras se estacionaba vi que en la mesa que daba a la ventana estaban unos chavos que obviamente eran pareja, esbocé una sonrisa y le dije "Este es el subway gay-friendly o qué" me vio con esos ojos que a este punto ya me matan "No por qué. Es un subway como todos. ¿Lo dices por la estampa de la camioneta" Bajamos del carro. En el lugar: los chavos de la mesa con vista a la calle, quienes obviamente eran gays, en la fila estaban unas chavas quienes a todos luces eran pareja (una de ellas muy guapa. Es de ese tipo de personas que es inevitable no verla) incluso susurramos "Wow, ya le viste ese hermoso color de ojos" Aunque personalmente me gustó más su corte de cabello. Detrás de ellas nosotras, que así como identificamos a los chavos de la mesa y a las chavas ellos obviamente nos identificaron a nosotras. Atendiendo: dos chavos quienes era imposible no decir que no eran gays, de hecho nunca me imaginé una escena de coquetería mientras me preparaban un sub, de hecho nunca me habían  pedido mi orden de una manera tan "gay" (y no lo digo en mal plan, sino que ese tono, esa manera de impostar la voz, tan cliché) Mientras veía las galletas y decidir entre chispas de chocolate, macadamia o m&m´s.


No sé en que momento pero en el sub reinaba un ambiente muy amigable. A las chavas se les cayó el cambio al piso, se los di. Ella pedía mi sub así como si de toda la vida me hubiese pedido mi subs. Los chavos de la mesa seguían en su idilio. Los dependientes tampoco daban crédito. Mientras nosotros pedíamos y cada quien estaba en sus asuntos: que era el mismo : comer un delicioso sub, llegan una pareja heterosexual. El hombre no pudo evitar recorrer con la vista el lugar, buscaba una bandera o algo que le remitiera que se encontraba en un lugar gay friendly y había equivocado el camino. La mujer obviamente se sintió un poco fuera del lugar: todos nos dimos cuenta y su rostro reflejó calma cuando le pidieron su orden. Todos los demás nos vimos con cierta complicidad. Ahí no habían arcoiris ondeando, ni letreros con mujeres de los 50 que dijeran "sorry i´m gay" o cosas por el estilo. Era una franquicia más. Y todas las personas que estábamos en el lugar no nos prodigabamos caricias, ni planeábamos una marcha, ni vestíamos playeras de fckh8 o legalize gay o "chido  gay", ni nada por el estilo pero hay aspectos que no es necesario especificarlos. A ellos nadie volteamos a verlos buscando algo que nos dijera que eren heterosexuales.


La pareja heterosexual salió muy pronto, aunque dijeron "Buen provecho" a todos los que aun estábamos en el lugar. ¿Qué por qué ellos salieron tan pronto y nosotras no? ´Pues nosotras (la otra pareja de chavas y nosotras) ordenamos subways como para tirarnos el resto de la tarde comiendo y viendo películas (ese era nuestro plan y algo me decía que el de ellas también)  y ellos solo llevaban uno.


Salimos y ella me dice "La camioneta es de la chava de cabello largo" yo pensé lo mismo y no que era de la chava de los ojos hermosos. Fallamos, la camioneta era de la chava de ojos hermosos. Nos fuimos del lugar, muertas de risa y no pudimos evitar reflexionar que ese asombro ojalá se presentara con más frecuencia.


-Flaca, no se irá a terminar el mundo
 -(yo sacando una galleta de la bolsa) No, por...
-Encontramos una tienda con sección LGBTTI de libros y películas. Gandhi nos decepcionó al estar casi vacía y POR PRIMERA VEZ fueron los heteros quienes se sintieron fuera del lugar y no nosotras.
-Yo no me siento fuera del lugar. Ya sé a que te refieres. Aunque el chavo trato de ser amable. Creo que nunca había visto "tanta homosexualidad junta"
-Flaca sí se va acabar el mundo
-No. No se va acabar
-Sí porque te vas a comer sola las 4 galletas...
-¿No vas a comer?... cuando tú te comas las galletas se terminará el mundo...




Pues sí, es más común "que se acabe el mundo" porque me comí 4 subways en lugar de dos o no, no este mundo se va terminar de tanta herida de bala, y quizá y solo quizás un poco con unas cuantas rayitas más de tolerancia.


En el caso de las librerías y tiendas de discos me molesta que por ejemplo los libros de temática LGBTTI estén  junto con los de  motivación sexual como "el orgasmo es de quien lo trabaja: trabaje su orgasmo" o temas así. Ahí si digo si al pan pan y al vino vino entonces que la literatura LGBTTI esté en esa sección.  Me sorprendió gratamente descubrir que hay tiendas (especializadas en música) que aunque sea tienen un pequeño espacio destinado a películas de dichas temáticas y qué ocurre pues que la gente que no tiene interés no se acerca (en esa tienda a lado estaban las películas de la época de oro del cine mexicano) y ok, si hubieron un par de personas que me vieron con extrañeza pero nada grave. Ya que estoy en esto, me causó un gran gusto que en esta pasada feria del libro de mi pueblito, ya también con balaceras y bicicletero, al menos dos stands estuvieran destinados a la literatura LGBTTI (no vi nada nuevo, es decir nada que no tenga no haya leído ya) pero almenos estaban.




Ya me desvié mucho. El punto era que: fue muy divertido ir al subway y todos coincidir amable y civilizadamente porque NO VEO RAZONES para que sea de la forma CONTRARIA

1 comentario:

Cynthja Marianna dijo...

No manche, tengo un antojo de un sub, a ver si mañana
besos!