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sábado, 2 de abril de 2011

Los novios que sí tuve (parte 4 de 4): "la decisión más difícil de tomar"



Para el "woodstock" (que siempre me dice que cuando le escribiré algo en mi blog) y esto es lo que puedo.


Cuando terminé con el novio que descubrí en pleno acto, aún tenía 15 años. Luego de eso seguí actuando más fuerte que antes. El colegio en el que estaba no me gustaba y decidí cambiarme a la preparatoria pública: a esa donde no había uniforme y entrabas a las clases por gusto sin nadie detrás de ti. El edificio hermoso por donde se viera y abierto a tantas manifestaciones como el ser humano pudiera tener. Eso era el paraíso, nunca me sentí tan libre, tan a gusto en una escuela, ningún lugar me causa tanto orgullo como la preparatoria. Unos dicen que los mejores amigos se forjan durante la vida universitaria pero tengo hermosas excepciones y se forjaron desde la preparatoria y algunas más en la secundaria pero la preparatoria fue sencillamente magnífica.


Durante mis dos años de preparatoria (y salvo esos dos últimos meses de relación que tuve) no anduve con nadie más. Ninguna otra mujer se presentó, tampoco recuerdo haber visto alguna que me hiciera dejar mis miedos de lado y acercarme a preguntarle algo.


Un día comencé a poner mi atención en un chavo alto, blanco como la leche, con un cabello rizado que la mayoría de las veces lucía alborotado y ese mirada de niño ingenuo que me era imposible dejar de verle. A veces me daba cuenta de que se planchaba el cabello o que no le tenía miedo a usar un cinto de estoperoles en color rosa o una playera morada o azul celeste. Me fascinaba ver a ese niño grandote caminar por los pasillos, siempre llevaba la vista en el piso, siempre, tal vez por eso no se daba cuenta que lo veía embelesada.


Lo conocí mucho tiempo después, en el verano en que nos graduaríamos. Como entré por revalidación tuve que cursar el semestre de enero-julio, luego verano, semestre normal, curso de invierno, semestre normal y verano para poder graduarme, no tuve vacaciones pero fue sencillamente  fantástico cada día en la preparatoria. Mis opciones cursar matemáticas cuatro o repetir inglés dos: sin dudarlo elegí inglés. Ahí lo conocí: cursaba inglés porque era su última oportunidad de aprobar la materia, de no hacerlo no se graduaría. A mí no me significaba menor problema, era un formalismo, pero para él, el verbo to be fue el obstáculo más grande que jamás se le había presentado. Me ofrecí para ayudarle y él era un sol: no solo tenía cara de niño bueno sino que era un niño bueno. No pasó el ordinario, se me congeló la sangre pusto que estudiamos todo el día durante una semana y parecía entender pero su 68 determinó lo contrario, se fue al extraordinario, la última bala del cartucho.No sé como, creo que le taladré el cerebro pero simplemente dije que nos teníamos que graduar juntos, él maestro me dejó calificar su examen; mi pluma se debatía en un reñido partido de aciertos y errores: cuando conté e iba en 69 pensé que no se graduaría, lo vi todo de nuevo, ahí estaba, en la parte final el acierto número 70. ¡YA QUEDÓ! y lo abracé, creo que estaba más nerviosa que él. Decía que no aprobar era lo usual, no le asombraba, su setenta le causaba un shock de tales dimensiones que no podía reaccionar. Me invitó una nieve y me regaló una pulsera.


Entre más tiempo pasaba con él, más me fascinaba; me enternecía que dentro de sus casi dos metros no había más que un niño que se fascinaba y asombraba continuamente. Cada vez pasamos más y más tiempo juntos. Sus mensajes tímidos para invitarme a comer, al cine o simplemente a ir a caminar eran constantes. Nos graduamos y nuestra situación era la misma. Fui yo la que le pregunté qué somos, se puso rojo, rojo borgoña, rojo sangre y sus labios palidecían pero no me dejaba de ver, después de todo no siempre veía al piso. ¿Quieres ser mi novio? le pregunté y con un sonido que se trababa en su boca me dijo que sí. Ese fue el comienzo de una relación de casi 3 años.


Una relación en la que ambos crecimos mucho, en la que nos conocimos paso a paso. Comimos desde pizza de 10 pesos parados en una calle abarrotada en un mercado hasta en los lugares más exclusivos. Vimos las estrellas por el mero placer de tirarnos en el techo de su carro a ver las estrellas o en medio de la carretera. Compramos ropa de veinte pesos y gastamos cantidades obscenas en algún par de tenis que nos gustaran.


Cantamos en primera fila al ritmo de panteón rococó, de cabrito vudú, de la maldita vecindad y muchos más.


Siempre tenía el detalle perfecto para mí, nunca tuvo dificultades. Me vio irme a Monterrey y no se sintió menos hombre por llorar al verme ir y a mí me mataba que no fuera un hombre común. Que leyera, que pudiéramos ir a las librerías de viejo y a las de nuevo, que me abriera la puerta, me cediera el asiento y el paso, que no tuviera miedo a preguntar qué camino nos llevaba a tal o cual lado. Me gustaba verlo remendar los converse y coser pulseras. Yo no sé coser, pero varias veces me llamó para saber como refritar unos frijoles o cómo pedía la comida para un cotorro.


Su familia era y sigue siendo de algún modo mi familia. Su abuelita, su abuelito, sus hermanos, los tíos y el perro una familia a la que la etiqueta de familia no le queda grande. Mi mamá no podía quererlo más.


Su timidez me daba la pauta para un día regalarle chocolates con un ramo de rosas. Festejamos cumpleaños, graduaciones, logros de vida. No me arrepiento de no irme a Canadá para ver qué pasaba con él. Pasó que tuve una hermosa relación con un hombre en toda la extensión de la palabra, un caballero.


Siempre me dijo, de la mejor forma, que a mí me gustaban las mujeres. Siempre lo tuvo más claro que yo y nunca me hizo una escena, comentario machista o lleno de odio, nunca.


Por su bien por el mio, decidí terminar la relación y darle la bienvenida mi nueva vida. Ha sido una de las decisiones más difíciles: estaba bien, perfecto pero ¿y sí y si lo mio era un ella y no él? No le iba a echar a perder la vida al hombre más maravilloso que había conocido por un temor mio. Una relación estable, bien cimentada, hermosa, prometedora. Un día me dijo que a él si le gustaría casarse, que él si se veía casado conmigo. Sonreí, lo abracé. Me tomó las manos entre sus enormes manos "Tú no, verdad" me dijo....luego añadió "y si fuera mujer"..."si fueras mujer sí". Nos abrazamos como haciendo un recuento de todo lo vivido que fue mucho y hermoso. Le dije que fuera feliz, que conociera mucha gente, que siguiera siendo tan maravilloso como lo era y que le deseaba de todo corazón encontrara la excelente mujer que se merece. Me dijo que no tomara a mal si se alejaba unos días. Se alejó no más de un mes. Seguimos siendo unos amigos excelentes, él sigue siendo un caballero y su familia sabiendo todo lo que sabe siguen siendo las mismas personas amables que años atrás conocí. A la fecha sigue teniendo detalles conmigo: yo no olvido sus cumpleaños, ni él los míos. Sabe con solo verme de qué humor estoy. Me conoce como poca gente dejo que lo haga.


Me tomó la palabra y ha tenido no muchas pero sí varias novias. Qué ha cambiado: que ahora me pregunta si me gustan las mujeres que a él le gustan o que qué pienso de ellas. Aunque sus gustos y los míos son diametralmente opuestos.Ahora lo acompaño a comprar regalos para  su novia y él (no, aún no me ha acompañado a comprar un regalo para la mía) pero me dijo una vez esto" Tú quieres que yo encuentre una gran mujer y que sea feliz, yo quiero que tú encuentres una gran mujer y que seas feliz con ella porque sencillamente te la mereces"


El momento de lágrima: una vez su mamá y su abuelita me dijeron "No lo podemos creer" y no por desaprobación o disgusto, simplemente si yo no lo podía creer, era comprensible que ellas menos.


Él fue mi último novio: un hombre fascinante y digno de la mejor de las mujeres, una vez una chava me dijo que "yo qué pedo con él, que lo dejara en paz" (esa mujer tenía novio y yo le caía mal, y ella a mí) Esa vez no me aguanté y le dije "Hey, tú no hablas a mí así y no lo tratas así a él" Él pensó que sencillamente no lo iba a defender, no sé por qué. La mujer se puso histérica, pensaba que yo tenía sesiones de sexo ardiente con él o no sé. Me insultó hasta que se cansó y le dije: él y yo ya anduvimos y mucho tiempo y no debo de decírtelo pero me gustan las mujeres.La mujer pensó que me le iba a ir encima pero no. Él estaba muerto de la pena, ella se quedó pasmada y él me pedía disculpas una y otra vez por el mal rato. Eso no fue un mal rato, fue un rato idiota de los que se pasan cuando se está con gente idiota.


A él lo quiero mucho y siempre lo querré. Si me llama a las 5 de la madrugada y me dice que le preste la camioneta, sin duda se la voy a prestar. Ahora tiene una novia, que es muy linda y amable. Su mamá sigue teniendo los detalles más exquisitos que se puedan tener. A diferencia de mi segundo novio que se apareció en mi casa con la mujer que lo encontré teniendo relaciones sexuales, él me dijo un día que tenía que venir a mi casa pero que estaba con su novia que si podía presentarse con ella o que si era mejor no hacerlo, le dije a mí no me causa molestia pero si a ella  o a él  sí pues ellos  decidían.


Ante todo tenemos una amistad a prueba de balas, forjada al acero. No puedo ser más afortunada de que ahora sea mi amigo en el más puro sentido de la palabra. Cuando una conoce a las mujeres y hombres de su familia se da cuenta de que unas buenas raíces, sembradas en una buena tierra solo pueden dar los mejores frutos.


Sigue sin dar una con el inglés, no se puede todo.

5 comentarios:

Nameless de quequito de chocolate dijo...

Más allá del hecho de que me fascina como escribes, debo decirte que esta cuarta parte, me ha conmovido de sobremanera, (sí, no preguntes porqué pero hasta lagrimitas salieron y todo)

Que relación tan hermosa, él es un verdadero hombre no como los que se dicen serlo y que bueno que después del fiasco de persona con quien habías andado, pudiste conocerlo a él y haber vivido una relación tan bella.

Su amistad, como dices, a prueba de balas... Hermoso, simplemente hermoso.

Besos y abrazos para ti y para él un fuerte abrazo y mi admiración.

Maria F dijo...

uy :) que buenas historias de los novios que si tuvo lovb ! Si que cerraste un capitulo pero creo lo hiciste super bien y tambien considerando a la otra persona :) y ahora ? las novias que si tuve .. jejeje saludos buen fin

Pamela R dijo...

Que bonito tener una amistad así, definitivamente es un gran hombre.

El unico hombre del que crei haberme enamorado era tan tierno, inteligente y que no le daba miedo expresar lo que sentia....antes de que nos hicieramos novios imagine como seria besarlo, pero cuando sucedio no senti nada; fue cuando me di cuenta que tenia que aceptarlo y dejar de tener miedo que....me gustan las mujeres.

Ojala que encuetres una excelente mujer con la que puedas compartir la vida.

Y como ya te lo he dicho anteriormente, me encanta como escribes y este post me conmovio.

PD Pronto sera mi cumpleaños ojala y me puedas enviar por mail lo que me dijiste....que sea mi regalo....andale si.

Te mando besos y abrazos

LoVB dijo...

PAUSA (ustedes no están para saberlo pero yooo tengo mucha ropa para guardar y mi novia dijo que vendría a ayudarme y como no viene pues vine al blog)
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Nameless de QUEQUITO DE CHOCOLATE.... ¿y ese nuevo nickname a qué obedece? Me voy unos días y ZAZ todo cambia y y y ... qué te digo, ME S O N R O J A S.


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María F.

¿Las novias que sí tuve? NOP, NOP, bueno lo que pasa que con esa info trabajo en otras cosas (con algunos aspectos) de cualquier manera de las novias que sí tuve puedo decirte que han sido mujeres que me han enseñado mucho y han contribuido a que sea lo que soy. No son muchas y aunque no todo fue miel sobre hojuelas siempre me quedo con lo bonito...quizá soy demasiado amable. Quizá y solo quizás algún día les cuente un poco de mis EX novias.
Buen día para ti también. Abrazosss!

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Pamela

¿Cumpleaños? ¿Cuándo? Solo falta que cumplas años el mismo día que yo.
Está complicado cuando lo que nos gustan son las mujeres, a ese niño pfff lo adoré, fue sencillamente divino el hombre pero no era justo. Y la novia, la novia ya la encontré :D y espero que pronto encuentres la tuya.

Sigo buscando,sigo buscando.

Pamela R dijo...

Pues no mi cumpleaños es hasta el 22 de mayo, igual y no falta tan poquito, pero como supongo que tienes miles de cosas que hacer....pues hice el comentario para ver si se me hace y me mandas algo de lo que ya escribiste(para el dia de mi cumple).

Pues si para mi si ha sido muy complicado aceptar que me gustan las mujeres, pero ahora que lo hice me siento mucho mejor.

Que bonito...me da gusto que ahorita tengas novia; un saludo para ti y para la afortunada mujer que te ha conquistado :)