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lunes, 8 de agosto de 2011

No lugares y despedidas

La semana pasada me fui de vacaciones. Pasé una semana excelente, no lo niego. Tampoco niego que antes de irme mi principal motivo para no hacerlo era el, cada día peor, estado de salud de mi abuelo. No podía hacer mucho, casi nada y mi tolerancia a ese tipo de situaciones es muy baja. No soporto el olor a hospital y demás situaciones.


Alguna vez comenté que la situación en que se encontraba mi abuelo ya no era sostenible para nadie. Él dependía de mi mamá para todo, para todo, verlo así simplemente me generaba frustración, grietas en el alma y sentimientos encontrados. Antes de irme le pregunté a mi mamá, me dio luz verde. Me mantuvo informada día a día de lo que pasaba con mi abuelo, día a día fue empeorando hasta que...


En algún semestre una maestra, de mis favoritas, nos explicó sobre la teoría de los NO LUGARES. Un no lugar es una central de autobuses, una estación de metro, un aeropuerto, etc. Todos esos lugares en que vamos ensimismados en no perder el vuelo, en no perder el autobús, en llegar a tiempo a la estación y nos vale un carajo si la persona de a lado se cae, vomita, llora, se le abre la maleta.

Estaba en el aeropuerto, cambié el modo del celular, veo un mensaje de mi mamá que decía "a qué hora llegas a Mty, avísame porque tu abuelito está muy mal y es probable que ya no lo alcances" Se me hizo un hueco en el estómago, de esos dignos de anuncio para la gastritis o "huecos en el estómago por el hambre" algo me dijo que mi abuelo ya había fallecido.  Me llaman de la casa pero no era mi mamá, me preguntaban por el vuelo, por la playa, por mi novia(que tuvo que viajar a otro lado por cuestiones de trabajo) me preguntaron varias veces si estaba sola. Pregunté por mi abuelito, no me respondían, pregunté por qué no era mi mamá la que se comunicaba conmigo y por qué, si mi mamá tiene un plan súper ilimitado me llamaban de la casa y no ella del celular. Todo era muy extraño. Todo pasaba mientras la gente se amontonaba para abordar el autobús que nos llevaría del aeropuerto a la central de autobuses.

-Qué tal la playa
-Hermosa, todo muy rico
-Vienes sola
-Sí porque mi novia tuvo que ir a un lugar por cuestiones de trabajo
-Y el vuelo, qué tal flaquita
-Pues estoy un poco mareada hubo turbulencia ya para aterrizar pero bien
-Entonces tu novia no viene contigo
-No
-Y mi abuelito, es que me dijo mi mamá que tal vez ya no lo alcanzaba
-Aquí está, está aquí
-Y cómo está
-Ay flaquita....
-Ya se murió, verdad
-Sí, ya no lo alcanzaste, tu mamá no sabía como decirte, acababas de abordar cuando pasó
-Y mi mamá cómo está
-Bien, fue a la funeraria....

La gente seguía llegando, llegó el maletero, llamé a mi novia, se me anudó la garganta, se me salieron las lágrimas a borbotones, y aunque reiteradas veces dije que su estado ya no era lo mejor, se siente muy feo saber que ya no está.

Entendí plenamente la teoría de los no lugares, a nadie le importa una pizca lo que te pase, nadie te ofrece ni un pedazo de rollo, ni un pañuelo, menos te preguntan qué te ocurre. Creo que por ello, los no lugares son muy recurridos en las novelas negras, policíacas o de suspenso...puede pasar todo y a todos les vale pito.

Monterrey estaba lleno de soldados porque en la madrugada habían matado a cinco personas, eso lo supe después, ese día pensé que dada la inseguridad era de lo más común.

Avisé a mis amigos, me llamó mi mamá. Llegué al diez a las seis, mi mamá fue por mi. Me comí, como nunca, una sopa maruchan y una crema de sobre, en ese lapso mi mamá se cambió, nos fuimos a la funeraria.  Estoy súper enferma de la garganta. Llegué a la funeraria y lo vi....no deja de sorprenderme el trabajo que hacen las personas que preparan cuerpos.

Mi abuelo era un mucho muy hereje, muy ateo gracias a dios y no que yo sea miembro de la vela perpetua  pero mi mamá se la pensó en hablarle a un sacerdote para que le diera la bendición, aparte mi abuelo llegó a comentar que le daba mucho miedo morir y el escuchar de un padre "lo hacía sentirse más para allá que para acá"....

Cuando falleció, la mitad o más andábamos, por diversos motivos, de viaje. Y literal, falleció en un parpadeo, mi mamá lo cuidó día y noche sin despegarse y en ese segundo que se despegó, que mi tía fue a bañarse, que mi primo tuvo que ir de urgencia a San Luis, en esa fracción de tiempo se fue...ya no pudieron ir por ningún sacerdote...

Dicen que todos morimos a tiempo, creo fielmente en eso.

Cuando fue la misa, los hijos iban en el cortejo que colocó el ataúd en el frente del altar, me dejaron o me pidieron ir en el cortejo, a lado de mis tíos y mis tías. Creo que fue porque mi mi abuelito y yo vivimos toda mi vida juntos y aunque su rol conmigo nunca fue de papá sino de un abuelo consentidor y conmigo nada fue conforme a lo tradicional siempre vivimos juntos, siempre. De sus nietos fui la que más convivió con él. Y aunque no lo vi en ese último suspiro me quedo tranquila, me quedo en paz y de todos los nietos fui la única que acompañó el féretro...

Por supuesto que se siente un hoyo en el pecho, como una opresión, es raro no verlo en su cama, ya no lo voy a ver jamás tomando café caliente aunque la temperatura sean 40° pero ya no era vida que estuviera así. Le desesperaba mucho saber que dependía de alguien para todo.

Las personas se preservan en la memoria mediante recuerdos...no creo que llegue a los casi 100 como él pero quiero vivirlos a tope porque dentro de todo lo único seguro es la muerte.


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Gracias a quienes en el transcurso me preguntaron cómo estaba mi abue, por los tips y demás. Gracias de verdad.

3 comentarios:

Maldito Desgraciado dijo...

Hace unos días estaba leyendo a Schopenhauer y decía: la voluntad de vida. En ese momento se anula todo pensamiento o sensación y en ese momento se alcanza la plenitud de la vida. Estamos en el mundo, pero al mismo tiempo estamos totalmente alejados de él. Se dice que se anula la voluntad de vida porque los ríos siguen corriendo, el viento sopla, la naturaleza, el cosmos (todo pues) sigue su ritmo, su camino, pero nada de eso existe para nosotros en ese momento. Él habla de una emoción o de mucha concentración, como cuando van a tirar un penalti o vas a robar un banco. Se le pueden dar muchos matices pero él busca algo positivo. Cuando te estaba leyendo estaba recordando eso, los no lugares creo que es un ejemplo simplón de esa idea, no sé... me estoy desviando mucho y eso no habla muy bien de mi.
Es difícil aguantar una ausencia, pero dentro de todo, te quedas con la consciencia tranquila y eso es lo más sano que le puede ocurrir a una persona después de que algún ser cercano o no tan cercano fallece.
¿Qué se puede decir ante situaciones como la que viviste?

Sabes, aunque no creas y por la relación rara por estos rumbos del internets, te tengo mucho aprecio. Te mando un abrazote.

Maria F dijo...

...Ya sean 100 ó 200 años .. nunca es suficiente ..Lo único que queda efectivamente es el recuerdo ... y tu pasaste años increíbles al lado de tu Abue :) ! Mucho ánimo Vivi .. y fortaleza para toda tu familia ..
Yo creo que todos los bloggeros que te seguimos te mandamos buenos deseos para continuar .. ! Un beso Grande !

Pamela R dijo...

En un lapso de poco más de dos años he perdido a mi abuelita y abuelito (padres de mi mama), y la verdad nunca fui muy cercana a ellos pero aun así sentí feo, un hueco cuando ellos fallecieron sobre todo con mi abuelita.

Coincido con María F, aunque no te conozco te tengo cariño y te mando buena vibra, un abrazo y un beso muy grande.