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domingo, 30 de octubre de 2011

Las suegras que sí tuve (parte 4)

Cuando mi entonces novia me dijo que conocería a su mamá, tal vez, y solo tal vez, no exagere al decir que me dolió el estómago, me sudaron las manos y me salió de la boca un rotundo "no quiero". Mismo que valió para dos cosas: para nada y para pura chingada porque cuando me quise dar cuenta ya estaba diciendo "holaseñoramuchogusto" así todo pegado porque mis nervios eran enormes. No tanto por conocerla si no porque mi novia ya me había dicho que la relación con su mamá no era muy buena y que tenía un carácter sumamente fuerte, aparte, casi nadie le caía bien: examinaba a todos con pinzas...por si fuera poco estaba más que enterada de la relación que teníamos su hija y yo.

Luego de los cinco minutos que se me hicieron eternos, comimos. Comí poco: me daba miedo y nervios desde que se me derramara el refresco, se me cayera el pan, llenarme de migajas, perder la posición en la silla, todo.

La señora debo decir, no tenía cara de tan enojona como mela habían pintado: lo primero que vi es que tenía exactamente la misma sonrisa que mi entonces novia, o más bien viceversa. Estaba pulcramente vestida, Una amiga decía "el glamour es lo último que se pierde" y ahí lo confirme porque el día que la conocí estaban en plena mudanza, pues hasta en ropa de mudanza se veía muy guapa,

Estuve unos días con ellos, la señora siempre fue amable, siempre se levantaba quizá con el primer quiquiriquí de un gallo que yo jamás oí, así que no me quedó de otra que decirle a mi novia que pusiera el despertador, así en volumen veinte (me daba fobia imaginarme levantadome súper fresca a las 10 de la mañana y tomarme tiempo para desayunar cuando a esas horas sus actividades ya estaban más que comenzadas). Así que me despertaba lo más temprano que podía. El señor hacía unos hot cakes deliciosos (a mí me supieron a gloria porque en mi casa los hot cakes son casi inexistentes). El señor,era  muy amable y se divertía mucho en la cocina. La señora decía algo como : ya me voy, las veo ahorita (ese ahorita era no más de diez minutos) pasan por esto, por esto otro, llegan lo dejan luego hay que hacer esto y esto también) Su tono de mando no era de gendarme pero tampoco era para desdecirse o no acatarse. Siempre guapísima, súper arreglada. Un día dije "de plano no sé cómo le hace" Salimos de la casa a las 8 de la mañana, a las 7 ya estaba bañada, perfectamente maquillada, con el cabello planchado, la comida hecha y con tareas ya hechas. Mis respetos para ella. Yo me comportaba de manera amable, aunque siempre me decía que a la siguiente mañana me iba a levantar más temprano para no irme en jeans y tenis con mi cara de "quiero dormir otras 2 horas más". Un día la señora me dijo que si quería me podía quedar a dormir. La verdad le tomé la palabra.

Cuando conocí a mi suegra, entendí porque a mi en ese entonces novia le costaba tanto trabajo que yo me tomara como una hora o dos para plancharme el cabello y medio arreglarme, su mamá en ese tiempo quedaba como diosa de pasarela,hacía el almuerzo y diez mil cosas más.

La señora era muy amable, conmigo nunca fue de modo contrario y aparte cuando cocinaba a mi comida le quitaba todo lo que me causa alergia lo cual son muchas cosas y eso siempre se lo agradeceré. Un día nos hizo unas tortas riquísimas (nosotras juramos que eran de tinga, tinga que pfff, e insisto a mí si me llegan por mi estómaguito) pues resultó que dijo que no era tinga si no pollo. Fuere lo que fuere qué ricas estaban pero eran tamaño gigante. A mí me quedó un trozo, en eso me dice que si ya no me la iba a comer, le dije, de lo más natural "ya no me cabe" dijo "uhh en mi casa| eso no se podía hacer, no te dejaban que te levantaras de la mesa hasta que te comías todo" Sentí que estaba más pálida que la dama de las camelias, que la torta me cayó en peso,cuando me dice "No te preocupes, antes te cupo todo eso"

En las tardes, la señora hacía como otras diez mil actividades: ir al gimnasio, clases de metafísica, sin dejar de lado su vida social y claro, el cortarse el cabello y todas esas cosas que yo sí disfruto mucho (es riquísimo ir a cortarte el cabello y y disfrutar cuando te lo lavan) aparte no era de gratis tener su edad, ese cuerpazo y esa actitud.

Si bien era una señora inquebrantable, no me había tocado su tan anunciado "mal carácter" un día, al carro de mi entonces novia se le descompuso esa cosa que no se cómo se llama pero que marca la cantidad de gasolina de la que dispone el vehículo. Mi entonces novia le advirtió a su madre de la falla, le dijo que le había puesto gasolina pero que si iba a usar el carro le pusiera gasolina en la gasolinería más cercana para evitar inconvenientes.  Pues la señora se llevó el carro, tiempo después llama que se le había quedado tirado el carro. Pensamos diez mil cosas, antes de pensar en la gasolina (porque creímos que le había puesto gasolina) ¡pues no! mi entonces novia mandó a unos de sus súbditos a ayudar a la madre en desgracia, ¡era la gasolina! claro lo mandamos con los aditamentos  necesarios (jajaja de acordarme de ese día me acaba de dar un ataque de risa). El súbdito habla y dice "oye si era la gasolina tu mamá está muy molesta" Pensamos pues su culpa, ni modo, para qué no ponía gasolina. Regresa la señora, y le puso una regañada a  mi entonces novia, pero regañada (yo hubiera llorado, lo juro) estuvo horrible, pero nefasta. La señora estaba roja, vociferaba, dijo cosas que no voy a reproducir aquí. Yo no sabía si ver al piso, al techo, decir algo o no. Le pidió que se le desapareciera de la vista. Mi entonces novia, tomó las llaves del carro, y nos fuimos. Yo me fui detrás de ella por mero instinto, yo iba aterrada, en eso me dice "no es nada, así se emputa pero para qué no le pone gasolina, fue su error no el mío, aparte fue algo muy ligero porque estás tú" ¡No lo podía creer, si eso era un  regaño moderado, cómo eras los no moderados" Ahí entendí de dónde vinieron los rounds dignos de película que mi entonces y yo tuvimos. Ella con ese genio heredado de su madre y yo ya enojada se me suben " lo del valle" y tampoco soy un dulce, así que ella y yo llegamos a discutir de maneras inenarrables.


En la noche del carro sin gasolina yo no quería regresar a la casa, pero regresamos. La mamá estaba de lo más tranquila. Se disculpó conmigo, obviamente acepté las disculpas.

Después, me invitó a sentarme con ella para platicar, pensé que me diría qué pretendes con mi hija, a de qué cantidad son tus ingresos, y puras de esas. Pues no, se puso a hablar conmigo de filosofía. Hasta me abrazó.

Los días que estuve con ellos llegaron a su fin, la conocí en varias de sus facetas y con todo y el enorme respeto y susto que me dio me cae muy bien. Eso es, diría mi abuelito "tener los calzones bien puestos" creo que aveces exagera un poco pero enojados quien no exageramos.

Es (porque no creo que en  estos años haya cambiado)una mujer muy guapa, y ha de seguir velando por su hija con el mismo amor férreo que solo una madre puede manifestar.

1 comentario:

Pamela R dijo...

Creo que tu también los tienes bien puesto, porque mira que aguantar casi inerte la regañiza que le puso tu entonces suegra a la que era tu novia.


Incluso hoy que conocí a la mamá de una chava con la cual me estoy llevando muy bien, la señora tiene su carácter y dice mi amiga que siempre analiza detalladamente a los amigos de su hija, confieso que la señora si me puso un poco nerviosa, pero al final todo bien....lo bueno es que solo soy su amiga, por qué si no aaaai weeii!!