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miércoles, 1 de febrero de 2012

Castigos

Y entonces mi madre montada en toda su furia me dijo que para qué demonios quería yo un celular si lo traía apagado. Se suponía que era para localizarme y al parecer yo utilizaba ese aparato para todo menos para que ella, mi sacro santa madre que no me parió pero se había chutado una dolorosa cesárea me localizara. Aunque tenía 15 años, y era muy ñoña y tal vez un mucho más ingenua de lo que soy ahora, y distaba mucho de ser como son ahora las chavitas de 15 años, me pude dar cuenta que todo el sermón de mi madre lo que decía entre líneas era lo siguiente: Cómo demonios se te ocurre no contestarme las llamadas, no te creo que hayas estado en el cine o si estabas en el cine de seguro estabas en un tremendo faje y por eso no atendiste a mis múltiples llamadas, por eso te marqué diez millones de veces para que ese niñito baboso que te quitara las manos de encima.


Cuando le dije a mi madre que estaba en el cine, con el que entonces era mi novio y que había apagado el celular porque se me hacía muy mala onda que mi telefonote fuera a estar suene y suene. Mi mamá me puso cara de " N O T E C R E O"  -Eso fue lo que pasó, si no me crees muy tu asunto. No sé que te imaginas pero me gusta ir al cine a ver las películas, sí he besado a alguien en el cine pero de ahí a fajarme, la verdad se me hace de muy mal gusto. Pero te entiendo que no me creas porque en tu tiempo pues no había celulares (Aquí mi madre subió a varios niveles más su furia) se quedó callada. -Si me quedó claro todo tu discurso de lugares y momentos. No me fui a fajar, pero si crees que eso fui a hacer...ha de ser porque dicen que solemos creer que todos son como nosotros.


Mi mamá, me dijo, un poco en calma que la disculpara que la verdad si se había imaginado que me estaba fajando terriblemente en pleno cine con el novio en cuestión pero que dada mi atrevidita respuesta, sobretodo lo de YO NO VOY AL CINE A FAJAR como tal vez TÚ si ibas...era una falta de respeto y que por eso estaba castigada el fin de semana, sin internet (que en ese entonces aún era del cable que o conectabas o la computadora o no había servicio  y se escuchaba un ruidito que aunque molesto significaba la felicidad, la puerta al messenger), me quitó mi celular enorme, ajá, de la familia ladrillo (mi único telcel) y no me dejó ver a mi entonces adorado novio.

El fin de semana se me hizo no eterno pero raro. Mi madre fue concisa, no había espacio para treguas... creo que la obsesión de mi madre porque le conteste sus llamadas obedece a que no tiene otro hijo por el cual preocuparse y aunque hace ya diez años de aquel fin de semana de castigo, mi mamá me sigue llamando con insistencia (a mi novia le consta que una vez me llamó 17 veces).



A qué viene lo del castigo, unas primas (bueno una es mi prima, la otra es mi sobrina) *se me hace raro porque para mí un sobrino es un hijo de un hermano tuyo** en fin, ese es tema de otro post. Mis primas  que cursan la secundaria reprobaron inglés y matemáticas. A una de mis primas solo le dijeron ¡pilas, estudiar es todo lo que tienes que hacer! y a mi otra prima su mamá si se fue al baño y sin papel porque la castigó por un año (demasiado exagerado para mi gusto). Claro, le quitaron la laptop y demás gadgets pero pues...qué exagerado, la verdad. A mi prima lo que le puede es que no tiene acceso ilimitado a su facebook

1 comentario:

Pamela R dijo...

De momento no recuerdo algún castigo memorable, que me impusiera mi mamá.

Me quedo con la frase:
Su mamá se fue al baño y sin papel...jajajaja


Saludos