ribbon

sábado, 7 de julio de 2012

¡Carcacha y se les retacha!

Me he dado cuenta a últimas fechas que somos muy susceptibles. La mayoría de las personas no sabe reírse de sí misma.

A últimas fechas se me acusa de: tener cosas en contra de la gente gorda (y estoy segura que si leyeran esto, se ofendería más de uno). Si escribo "pinche Juan" más de un Juan vendría y me reclamaría.

Pero sobretodo se me acusa de ser anti gordos: no lo soy. Ya lo había comentado antes, una vez dije "gordicienta" y bueno, la discusión que tuve no fue nada agradable.

Soy muy directa y sé que tengo amistades que no son precisamente delgadas, algunas personas con las que me relacioné no son ni varitas de nardo, ni Venus, ni Adonis, es más distan años luz de serlo. No me guío por esos estándares.

La gente, aveces, muchas veces, prefiere que les mientas, que seas salamero. He descubierto que mi honestidad es tanta que incómoda y el humor negro no tiene cabida. No sé porque, no sé si se lo debo al teatro, fogueado con las intensas críticas a las que nos sometía el maestro de redacción o la mordaz de las clases de periodismo que mi sentido de humor, de por sí ya ácido se hizo más ácido y la capacidad de reírme de mí misma aumento. A mí no me molesta que me digan miope, lesbiana, disléxica, ojos de regalo, etc. Tampoco me molesta que  me pregunten de mi papá. Me fascina reírme de mí. Como me dijeron un día en teatro "cuando puedes reírte de ti, no importa lo que hagan los demás" Pero creo que la autoestima está a la baja.


Lo que, insisto, me molesta, es que si digo equis cosa, sutana o mangano crea que se lo dije a él o ella. Siempre he sido frontal en ese sentido: me caes mal, te digo que me caes mal (a ti) no a mi amigo para que vaya y te diga. Amo los subtextos pero no para dirigirme a las personas.

Debo resaltar que mis verdaderas amistades no se guían por mis comentarios, menos por mis actualizaciones de estado en facebook. Tan fue la cantidad de aludidos, que  me vi en la necesidad de escribir "no es mi intención ofender, lo que debo decir lo digo de face to face no facebook to facebook" eso en breve resumen. Afortunadamente me di cuenta, que mis amigos efectivamente me conocen e incluso les gusta esa parte agridulce de mí, más agria que dulce. Pero insisto ¿Por qué la gente se da por aludida?, ¿Por qué la falta de autoestima?, ¿Por qué el ácido fólico no incluye una dosis de quieretemas? y de entender que hay lugares, momentos y formas para decir las cosas. La verdad, no arreglaría un problema con alguien mediante comentarios de muro en  facebook.

Lo que si me molesta es que vayan y reclamen cosas que nada que ver. Que si dije gorda / gordo, que si esto, que si lo otro.

No estoy en contra de los gordos.
Soy muy directa
Si puedo llegar a ser muy mamona.
Pero siempre he pedido respeto porque siempre lo he dado.
Creo que si la gente no puede reírse o tomarse las cosas a la ligera o no puede aprender a discernir tienen serios problemas.

1 comentario:

Pamela dijo...

Es bueno ser sincera, a mí lo que si me molesta es la gente que en tu cara solo dice cosas “bonitas”, pero a tus espaldas habla mal de ti.

Me encantó la frase: “Cuando puedes reírte de ti, no importa lo que hagan los demás.”

Por último diré por (no sé cuantas veces lo he escrito) amo tu sentido del humor y que bueno que no les haces caso a los aludidos y sigues siendo tal cual eres.

abrazos