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domingo, 21 de octubre de 2012

Casas vemos, vecinos no sabemos...

Si  dijera que aquí en Saltillo no pasa nada y todo es miel sobre hojuelas, sin duda, sería una mentira que le daría varios centímetros a la nariz de pinocho.
Hasta hace poco, le había dicho a mi suegra y cualquiera que me lo preguntara que aquí, efectivamente la situación de inseguridad se ha recrudecido (no es algo que me de orgullo, definitivamente no) pero hasta hace unos días podía decir que nunca me había tocado presenciar nada: ni balaceras (de las pocas que han salido en las noticias) ni de todas de las que no salen que son la mayoría y no por eso son menos importantes.

He dicho que al parecer nunca figuraremos en sociedad...escribo con tristeza que siento a mi ciudad a mi Estado cada vez más afectado, cada vez menos lucidor. Creo que en las pastorelas se deberían de suprimir la parte de "que lindo pueblo es Saltillo: chiquito, alegre y sabroso, rodeado de bellas calles y una catedral majetuosa"

Para nadie es secreto el sesgo con el que operan los medios de comunicación, siempre he dicho que se tiene que informar pero como ahora las situaciones tienen  que tomar dimensiones enormes, lo demás no figura y se tiene que recurrir a las redes sociales. Somos nosotros mismos quienes decimos hay federales en tal o cual lado, hay retén, hay un choque, hay balacera y demás. Cuando sale en las noticias, ya rodó por las redes.

Decía que no me había tocado nada...y era así: en pasado. El esposo de mi mamá trabaja en un hospital, en donde atienden a los heridos por las balaceras, independiente de si son de los "buenos" o los "malos". Él nos avisaba de los códigos rojos, de si había balacera o demás; lo sabía porque es protocolo de seguridad del lugar, por seguridad misma y porque ahí atienden a los involucrados.

Lo escribí aquí: cuando estaba en la facultad y la situación no estaba recrudecida: un imbécil se subió al camión y nos apuntó con su pistola, a todos. ¿Por qué? por sus inexistentes huevos que en su delirio creyó enormes. Porque el chófer no lo dejó ocupar el primer lugar en la fila. Cuando eso pasó lo sentí como un hecho aislado pero aunque aislado, hace años que eso no hubiera ocurrido. No me sorprendió tanto porque en Torreón la situación ya estaba recrudecida y en Monterrey ni hablar y nosotros en medio como el jamón en el sandwich ¿De qué privilegios gozábamos para que nos pasara nada ? Siempre dije que esa calma aparente era eso: aparente.


Después cuando Humberto Moreira tomaba protesta como dirigente del PRI, pasó la primer balacera: ahora sí como dice el dicho "Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta" y vaya que hicieron fiesta, esa balacera fue la primera: ningún gato en la ciudad, todos los acarrreados andaban "festejando" y aquí los balazos a peso. Supe que pasó como lo supimos muchos: por las redes, de boca en boca y porque el ambiente era distinto en la ciudad. Un primo doctor nos dijo que efectivamente había gente herida y demás. más de la que se mencionaba.... Luego las balaceras fueron más frecuentes.


A más de un año de ese evento y balaceras por doquier, un día poco antes de irme a la estación , llega mi primo que estudia ahí donde está la estación y me pregunta si voy a ir al radio porque a ellos los habían mandado a sus casas porque habían entrado personas armadas. A mí no me habían avisado nada, por tanto había programa. Me fui, las calles estaba solas, el edificio vacio, la antena encendida pero eso no era garantía porque puedes dejar la programación que corra aunque no haya nadie. No estaba el vigilante. Estaba el director de la estación, el programador, una locutora y unos compañeros. El director nos confirmó que efectivamente se sucitó una balacera muy cerca y que algunos pasaron por una calle que cruza la escuela y sí hubo detonaciones. Eso fue entre las 3 y 4 de la tarde. La estación estaba cerrada a piedra y lodo. Terminamos la emisión y nos acompañaron a la salida hasta que tomamos un taxi.


Luego, un día iba al gimnasio y comenzó a llover...me recosté y ya me dio flojera. Eran las 6:20 cuando decidí ya no ir. De haberlo hecho, para las 630 ya estaría en el ginmasio. Me llama mi mamá "si estás en el gimnasio no te regreses sola, voy por ti, si no, no salgas, hubo balacera hace unos minutos y hay soldados, federales, calles cerradas y la casa de contra esquina de la plaza está toda baleada" al otro día, mi mamá me tuvo que enseñar la casa y el poste de la luz que habían tumbado...Si me hubiera ido, no sé que hubiera pasado.

Este jueves, me dolía la cabeza de una manera tan fuerte que trataba de minimizarlo para no tomarme mi última tableta del ya no comercializado excedrín. Mi perrita ladraba muy fuerte y mi dolor era tal que nada podía moverme de la posición que había tomado. Cuando mi deber de madre me hizo por fin levantarme para saber por qué ladraba de esa manera, suena mi celular "si estás en la casa no salgas, si no estás en la casa no regreses hasta que te avise. Está lleno de federales AFUERA DE LA CASA. No me puedo ir porque está todo cerrado" No sé si se me olvidó o quitó el dolor, ahora entendía porque mi perrita ladraba como posesa...bajé y sí: rodeado de federales armados hasta las cachas. Afuera de la casa, como si fuera nuestro: una patrulla tipo tanque y una movilización silenciosa perceptible a los oídos de los perros y a uno que se paraba ahí para dar cuenta de lo que ocurría. A los minutos se fueron: eran muchas patrullas, muchos federales, tantos que no sé cuantos.  ¿Qué hacían ahí? Conforme pasaron los minutos supe que ahí: en esa casa de esa vecina amargada , cuyos hijos todos son policías y cuya hija hasta lo que no come le hace, esa vecina de la que es tan mal encarada que si te contestaba un saludo era una gran proeza y que esa tarde no había estado...bueno se llevaron a su hija y a la pareja de su hija por tener en su poder armas de uso exclusivo del ejército. Sacaron las armas de su casa y cuando digo su casa me refiero a la casa que está a un lado de mi casa, no al final de la calle, no a cuatro casas: a lado. El esposo de mi mamá vio cuando la metieron a la patrulla, vio cuando sacaron las armas y un maletín que no se sabe si con armas cortas o municiones. Soy honesta: me dio miedo ver tanta patrulla afuera, y una tipo tanque estacionada donde estacionamos la camioneta. Estábamos sorprendidos.

Se fueron, los vi irse, así como gatos. Sin aspavientos ni nada. Lo dije: tienen todo tan coordinado que solo les falta la banda sonora para que sea un musical.

Pensé "armas" o sea aquí se puede armar una trifulca y ¡estamos a un lado!


Pasaron las horas y seguíamos consternados. Ahora sí que como en las series: ni dejo de idea de lo que ahí podía estar pasando. Claro , sabía que la vecina es mal encarada y su hija es su versión mejorada y muchas veces le menté la madre porque era muy grosera con mi abuelita pero de ahí a que me imaginara que tuviera armas largas en la casa de su mamá, o sea de mi vecina refunfuñona...


Nos daba risa, de esa nerviosa de saber todo el desmadre y mierdero que pasaba  a lado de nuestra casa cuando regresan los federales: nos dimos cuenta porque nos disponíamos a cerrar la casa. Llegaron la hija de la vecina, abrieron la casa con una finura que solo los policías (mexicanos) quizá tienen. Sacaron cosas, muchas, tal vez todo. Una vecina, cuando los vio metió a sus hijos y ella, y cerró su casa: error. Los federales abrieron la casa, valga la expresión "se metieron como Juan por su casa" los apoyaron sobre nuestra camioneta y les sacaron hasta los suspiros. Los regresaron a su casa. La de la vecina la revisaron al derecho y al revés. Se fueron. La casa de la vecina quedó abierta.

Le decía a mi mamá que debía haber gente porque ahí rentaban unos cuartos unos estudiantes. Mi mamá decía que no había nadie. Justo decíamos eso cuando salieron de la casa (no por la entrada principal) la mujer salió bañada en lágrimas, le temblaban las manos. Estaba desencajada. La oí decir "es que se llevaron todo" y el hombre dijo "... no me voy a esperar y estarles lamiendo el culo. No valen verga"  Y se fueron, en medio de la noche.  (Imaginamos que a ellos también los catearon y eso no es un procedimiento amable y no te ofrecen café con galletas) y quizá cosas de las que sacaron eran de ellos.


La vecina, ni otra hija que vivía enfrente de su casa han regresado, dice el esposo de mi mamá que quizá nunca lo hagan, Que si le comprueban el acopio de armas (que seguro sí) pasará como un año para que sea el juicio (mismo que pasará en prisión) y ya luego le pueden dar como 3 o 4 años. Y quizá la casa se la quede el gobierno federal y la rematen.


El Sábado regresaron los que rentaban y sacaron lo que les quedó. Se fueron con el susto pintado en sus rostros y no los culpo, si yo que lo vi me asusté, no me quiero imaginar ellos.
Llegaron los recibos de la luz y el de la vecina está ahí donde lo dejó el cartero...creo que ahí se volverá amarillo.
Debido al estigma social no creo que regresen, por lo pronto el agua de su tinaco ya corre por el cordón cuneta...
Uno nunca sabe quien es su vecino hasta que ves las patrullas de los federales afuera de tu casa...



Esta imagen es de la balacera que hubo afuera de la plaza donde está el gimansio. La tomé desde el camión. Cada mancha de cemento era un agujero causado por una bala (no se ve toda la pared) el poste ya lo habían levantado los de la luz, porque lo tiraron durante el tiroteo.



Lamentablemente cada vez nos toca más cerca...



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