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sábado, 23 de marzo de 2013

No muere ningún gato

¿Qué nos mueve?, ¿Qué nos hace ser lo que somos?, ¿Qué nos hace ir hacia los rumbos que tomamos? Las respuestas pueden ser tan variadas como variados somos los seres humanos. Pero de que hay algo que nos mueve, lo hay.

Hace poco vino un muchacho a pedirme ayuda para estudiar para presentar su examen de admisión a la preparatoria. Había visto a ese muchacho algunas veces, pensaba que trabajaba en el ciber pero resultó que no es un empleado, es hijo solo del señor, la señora no es su mamá y a decir de él, no lo trata muy bien. Luego regresó con su papá, y cuando los papás o mamás hablan, terminas sabiendo cosas que no hubieras imaginado, y aveces que preferirías no saber. El señor tranquilo a todas luces, rayando en esa tranquilidad que se le adjudica a las personas que les corre "atole en las venas". Efectivamente el muchacho es solo hijo de él, dejó de estudiar un año y en ese año no hizo nada y ahora pretendía pasar el examen para la preparatoria.


Vino el muchacho y me di cuenta que sus lagunas escolares son más amplias de lo que me gustaría. La guía del examen la tenía contestada en una buena parte. Todas las respuestas estaban bien y eso me no me agradó pero como estoy tan familiarizada con esas guías le pregunté si se había pasado al área de respuestas y me dijo sin ningún empacho que sí. No contaba que lo que yo utilizaría sería el temario y no las preguntas como tales, entonces, diría mi abuelita: torció la puerca el rabo o fue donde torció el rabo la marrana. Perdido a más no poder. Algunas ligeras nociones del inglés más elemental, claro sin la menor idea del manoseado verbo to be y demás.

El examen que va presentar sí pregunta cuestiones que nos debieron enseñar en la primaria, secundaria y demás pero la mayoría es como un maratón, como un jeopardy, es mera cultura general. ... venía un pequeño texto sobre Pablo Neruda, ni idea tenía el chamaco de quien era, ni idea de la ley de la conservación de la materia. Tampoco hay que dejar de lado su reducido vocabulario ¿Y de dónde lo amplia si tal vez ni medio libro ha leído en su vida? En su cuaderno vislumbré un dibujo de la santa muerte, le pregunté que qué sabía, que si le rendía culto y me dijo "no ps nomás"


Le puse un texto sobre el holandés errante ¡gran error! no le gusto, le pregunté qué le gustaba, qué le interesaba y no supo responder porque no supo qué le gusta. Le pregunté si veía películas y tampoco.


Cuando le tuve que explicar lo de amplitud modulada y frecuencia modulada fue toda una aventura. Me dijo que no escucha el radio.  En mi frustración le pregunté ¿Y si no pasas el examen que espero que sí, qué vas  hacer, a dónde piensas entrar, cuáles son tus otras opciones? Su respuesta "voy a trabajar", me dijo que realmente no le apura tanto aprobar o no el examen. A este punto es por demás conocido que una calificación no logra nada pero la falta de entusiasmo sí cierra el total de posibilidades.


Lo veo y me es imposible no recordar a mis grupos desde secundaria hasta la facultad que me decían "es que ustedes son unos apáticos, a ustedes no les interesa nada" si lo vieran a él... aveces cancela las sesiones porque tiene cosas que hacer...al poco rato lo veo sentado en una esquina sin hacer nada.


La curiosidad mató al gato...me gustaría que murieran muchos.

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