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viernes, 2 de agosto de 2013

Limosnear o trabajar.

Ya había escrito post al respecto pero hoy pasó algo que me volvió a poner la pregunta en la cabeza.

Alguna vez me mandaron un correo, no me puse a analizarlo, sobre las ganancias que deja el pedir dinero en una esquina o en un  crucero, trabajar de "viene viene" o de franelero y lo ridículo que se ve poseer un título, que cuando mucho, quizá sirve para colgarlo en alguna pared de la casa.

No redondeo, aunque eso haga enojar a los cajeros de las tiendas departamentales y de conveniencia, principalmente a los oxxos...a veces cuando ando muy de buenas sí redondeo, pero la mayoría de las veces no. No dono para el programa de becas (la iniciativa privada puede solventar esas becas sola) y no le doy dinero a la gente que me pide en cada esquina. Por qué: sencillo, porque es la misma gente que está en las mismas esquinas o afuera de las mismas tiendas SIEMPRE, siempre. Si voy a determinada tienda a las 10 de la mañana o las siete de la tarde: ahí va estar la persona pidiendo, estirando la mano y eso es muy cómodo, aunque se necesitan, quizá al principio muchos ovarios o muchos testículos: porque por lo menos a mí me da mucha pena pedir dinero, pero hay gente que nació untada con cebo.


Los cerillitos, ya sea adultos mayores o niños, los que desempeñan alguna actividad que no es remunerada más que con las propinas, como los casos antes mencionados, tienen todo mi respeto y hasta me molesta la gente que no les da dinero porque sencillamente no concibo como un adulto mayor o un chavito puede estar trabajando con todo su ánimo, darte un buen saludo, ayudarte a llevar las compras al coche y un montón de flojos solo estiren la mano porque la necesidad les llega a los aparejos.


Me molesta quienes expresamente piden dinero. Un par de veces le he dado dinero a unos migrantes y una vez a un señor afuera del hospital universitario, sencillamente sentí que sus historias eran reales y hasta se sonrojaban cuando decían "si me pudieran ayudar con alguna moneda"...

Pero hoy, se subieron al camión una pareja de payasos. Ella tenía máximo 28 y él unos 32 años.  Iban bien vestidos: ella llevaba un pantalón dockers, unos converse y una playera tipo polo. Él usaba unos levis, unos playera aeropostale (imitación), unos panam de edición limitada, si lo sabré yo. No hay que dejar de lado que cada uno llevaba su smartphone, ya sé que en este tiempo un teléfono celular es básico pero hay niveles y ya sé que la ropa puede ser de segunda mano, etc. Pero si me viera en la necesidad de pedir dinero, primero como, ya luego me visto y me visto de manera modesta, no buscaría marcas.

*Una vez, en el mercado que se pone por mi casa, andaban unos chavos, muy bien parecidos y se veían de buena posición económica. Vendían, o malbarataban, su ropa porque querían dinero para irse de vacaciones. La ropa estaba en muy buenas condiciones, no tardaron mucho en vender todas las piezas. A uno hasta le compraron el cinto que llevaba puesto. Hace días vi a unos chavos que hacían acrobacias en un crucero, en pleno medio día y con gusto les di dinero*


Pero vuelvo a los payasos, sus chistes a mí no me hicieron reír. Llegó el momento de pedir dinero y algunas personas les dieron algunas monedas. Yo no, yo consideré que ya con el hecho de quitarme los audífonos y escucharlos respetuosamente era suficiente: pero no, ellos querían dinero contante y sonante. Se acerca el payaso y me pide dinero. Le hago la seña de que no le voy a dar y me encara, se me pone de frente y me dice "SI TE BAJAS EN ESTE OXXO Y TE COMPRAS UN TÉ  DE DURAZNO (ya le iba a dar un peso por leerme la mente porque justo quería un té de durazno) NO SE TE OLVIDE QUE TE LO COMPRASTE CON NUESTRO DINERO" ¡JA! ¡PENDEJO! eso fue lo que pensé ¿Su dinero? No me hizo la menor gracia, y vaya que mi humor es bastante negro, solo hice una mueca y el muy estúpido siguió su camino.


No dudo que exista gente que realmente tenga necesidad, pero decía mi abuelo, hasta por barrer la banqueta se puede uno ganar unos pesos. Los limosneros con smartphone, con ropa de marca, los que están siempre en la misma esquina y vacían su bote cada cierto tiempo, los limosneros que me he topado en el banco cambiando sus monedas por billetes, los que les das comida y la tiran porque quieren dinero, los que tienen un letrero que dice que aceptan "monedas de 10 pesos para arriba" y los que me dicen que el dinero que no les di es dinero suyo tienen la culpa de que piense muchas veces antes de darle un peso a alguien.

1 comentario:

Pamela dijo...

Gran error del payaso. Ahora resulta que son dueños de tu dinero.ja

Aquí en mi ranchito hay un limosnero muy famoso, que se llama Raúl, desde que tengo memoria siempre ha pedido dinero su frase es: Una limosnita pa mi caldito de res.

El hombre no acepta menos de $10, si le das menos de esa cantidad avienta la moneda y te dice cosas. Sé de buena fuente que de las limosnas tiene su buen dinero ahorrado, pero vive en la pobreza por ser tan tacaño.

PD El té de durazno me trae buenos recuerdos.

Saludos