lunes, 24 de noviembre de 2025

Volviendo al gym

Hace años que fui por primera vez al gym. Aquella vez mi mamá iba conmigo porque me daba pena ir sola (aunque una vez ahí) cada una tenía su rutina, sus ejercicios. Lo disfrutamos, lo disfruté mucho. Duramos creo que dos años. Justo en ese momento empecé a correr por sugerencia de mi doctora, fue en ese tiempo en que se disparó mi desorden del sueño, tuve un episodio de ansiedad -que no le deseo a nadie-. Me gustaba ir al gimnasio y correr porque son actividades individuales, me gusta el concepto de ser yo vs yo, sin más.

Dejamos el gym porque lo quitaron, probé otros y no me adapté. Seguí corriendo sin inscribirme a carreras hasta que años después me inscribí, y sigo corriendo, pero en definitiva el panorama de las carreras es completamente distinto, ahora existe un boom, una novedad, un hype... 
Luego conocí a una amiga que escalaba y qué bendición ir con alguien tan pro en el senderismo y la escalada... Gracias. Ahí conocí a Chayito (quien lamentablemente nos dejé este año, hace unos meses) y recuerdo que me dijo que la edas no era impedimento "yo empecé a escalar a los 50" y wow qué master de la escalada era. Gracias por todas sus palabras, por prestarme sus gattas y decirme que lo podía todo, que podía hacer top todas las veces, que no hay prisa, que la montaña ahí está....

La pandema me cortó el vuelo hacia mi primer maratón (sé que lo puedo hacer, pero no me sentía al 100, no mentalmente) a este punto ya con infinidad de carreras recreativas y distintas distancias que van desde 5 hasta 21km, un tiempo escalando, otro tiempo entrenando en casa....  Decidí volver al gym. Encontré uno cerca de la casa, es 24/7 y la joya de la corona ¡La entrenadora! que me trae a pan y agua. Pensé que me iba a costar mucho y a 5 meses puedo decir que estoy muy orgullosa de mis logros, de mi disciplina, de mi capacidad. Ir a entrenar se ha vuelto mi momento feliz, mi momento de paz. Me gusta tanto que a veces voy a los domingos a hacer uno de mis circuitos de cardio...


La vida es bella...

jueves, 10 de julio de 2025

Houston, ¿me copias?

Hace unos días, me puse a ver The ultimate queer love (o queer edition) en netflix, me clavé tanto con esa segunda temporada (y con los brazos de Magan, que de imaginar a esa mujer haciendo sentadillas conmigo cargada, uff) el caso es una amiga dijo que la vería -tal vez para enteder todo mi spam en historias y apiadarse de mí una alma en desgracia), me dijo que se acordó cuando aquí era una tierra de amoríos, de premios, de gente que leía, escribía, se tomaba el tiempo y formaba lazos.  Honestamente fue un gran caldo de cultivo para relaciones amorosas y amistosas. Personalmente a este blog le debo TANTO. 

Y justo con esa amiga que platicaba (Missing), la conocí aquí, hace tiempo, en otro contexto en uno en que nuestros lugares de residencia aún no estaban gentrificados o comenzaban a gentrificarse, en uno donde los celulares aún eran pequeños con teclado, se usaba whatsapp, tener plan de celular era caro, no abundaban  los lugares veganos, no se hablaba de salud mental, tampoco abundaban o no se mencionaban las neurodivergencias y no era vintage o aesthetic usar audífonos con cable, entre muchas otras cosas.... Coincidimos en que no sabemos qué fue de muchas bloggers ¿Seguirán en relación?, ¿Terminaron?, ¿Qué fue de ellas? No me interesa, pero quiero saber. Porque de quienes sí interesa sé que es de ellas. ¿Aún conservan sus blogs?, ¿Aún escriben aunque no publiquen?..


Otra gran persona que me queda es Pam, ella comenzó a escribirme, a preguntarme cosas y yo le decía lo que sabía (desde mi ñoñez) que era y es mucha. Yo la imaginaba como una pequeña lesbiana que había descubierto el mundo... Y lo de lesbiana sí, lo de pequeña no porque es mayor que yo. ¿Qué ha pasado? Que aquí seguimos y le puedo mandar audios largos y ella a mí sin ningún problema. Amo esos audios largos. Ella se aventó ese truene que me hizo terminar en terapia, y tomar ansiolíticos... Hemos visto nuestra vida pasar y nos hemos acompañado y todo surgió de aquí. 

Mi Beth que adoro y nos acompañamos a la distancia en la pandemia, mi Beth que he visto su vida cambiar, que me dijo que se iba a casar un día que yo estaba en el gym y hasta di mal el paso... Apenas hace unos meses conocí a su esposo (en un día muy malo para mí porque me dolía el estómago) y que se guarde en la historia nuestra visita a Tepito porque nos tocó experiencia inmersiva -involuntaria- ...

A veces hay cosas que no entiendo cómo pasan o por qué pasan, sólo sé que este blog me ha dejado mucho y me gusta tenerlo aquí para mí, para regresar cada que quiera, cada que desee, cada que necesite.

domingo, 10 de julio de 2022

vertedero

Desde hace casi dos años que escribí han pasado muchas cosas.
El año pasado mi mamá en enfermó de covid, antes de las vacunas y demás, y es un placer poder contar que la libramos y está bien. No me extenderé tanto porque fue una situación que me quedó tocada, aunque a ratos siento que ya la superé, la verdad es que no. Siempre he tenido claro que la vida es finita, pero ver tan cerca la finitud de la vida de mi mamá me dejó mal. Si de por sí no dejaba -yo- de usar cubrebocas, etc, etc. Una vez que pasó lo de mi mamá -en un tiempo que el oxígeno estaba escaso, no había vacunas, hospitales saturados- sigo igual o peor: sí he salido, sí hago mi vida "normal" pero las ideas me juegan en contra. Me he inscrito a algunas carreras y he llorado a mares en algunos trayectos.

Cuando empecé a escribir pensé que ese post iría de otras cosas, creo que irá de todo porque esto es un vertedero, mi vertedero.

Hace exactamente dos y años y medio comencé a trabajar en una universidad privada. Honestamente todo pintaba bien e incluso mejor que mi trabajo anterior.  
Entré en enero: todo iba bien salvo que a mi exdirectora y dueña del colegio, no le hizo gracia que dejara el trabajo "botado" -ni a mí- la idea es que era una de esas oportunidades que no podía dejar pasar.  Y tampoco le hizo gracia la idea de que le pidieramos nuestro finiquito -que nos lo dio pero luego ya ni agua- 
  Fue enero que solo daba clases a bachillerato cuatrimestral, luego en febrero entraró el bachillerato semestral y bicultural; después llegó marzo y ese puente que lo cambió todo... Yo iba solo hasta los jueves, entonces ya no fui viernes, sábado, domingo, lunes y ese lunes -de puente-  en la noche empezaron a decir que ya no iríamos pero que esa semana tendrímos cursos de microsoft teams para poder dar clases. El martes, miércoles, jueves, viernes y sábado tuvimos cursos turbo intensivos y a veces tediosos sobre el uso de teams. Para no variar, en teoría todo sonaba muy bien. En la práctica todo era distinto.  Se acabó el semestre en mayo, empezó el nuevo cuatrimestre, empezó el curso propedéutico, se acabaron el cuatrimestre y el curso propedéutico. Empezó a mediados de agosto el semestre, en septiembre u octubre empezó el cuatrimestre y una alumna brillante tuvo problemas de salud -nada relacionado con covid- y falleció.
En enero empezó el cuatrimestre y mi mamá se enfermó. Fue horrible estar cuidando de mi mamá y dar clases. Nadie se enteró, solo una vez tuve que terminar como 15 min antes la clase. Una vez dije que estaría intermitente en una junta por el estado de salud de mi mamá y me dijeron: ok. En el trabajo no fueron los más empáticos. A mí solo me dijeron eso, a algunos otros les fue peor. 
En febrero empezó el semestre, se acabó  en mayo. En abril nos vacunaron.  En mayo nos regalaron una tarjeta de  amazon.  Y se repite el ciclo. En febero empezó el semestre y se hizo un show porque retra
-saron los pagos y  hubo una desbandada y con justa razón.
El alumnado siempre estuvo, ha estado y estará bien, no puedo decir lo mismo de el cuerpo docente porque nosotros siempre estamos mal -según ellos- no hacemos mucho, no levantamos resultados y bueno, un largo etcétera. Sobra decir que no es cierto.
Par este ciclo, me ofrecieron 6 horas clase, un sueldo que no me atrevo ni a escribir y decliné la oferta.
En ese trabajo la primera vez que hubo un regreso escalonado a presencial yo dije que no podía regresar porque mi ammá se había enfermado, estuvo grave y ni los alumnos ni yo estábamos vacunados. Me dejaron seguir 100% en línea.
Al otro semestre que volvimos, como en línea LOS RESULTADOS ERAN WOW, querían manterlos... Todo fue un declive y un día era malo y el otro peor....

Y pues ya no estoy ahí...

Así las gelatinas: unas cuajan y otras, no.