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domingo, 24 de julio de 2011

La susceptibilidad pende de hilos muy finos

"... Tengo todo lo que siempre quise en mi jardín: tengo luz, tengo paz, soy feliz...."

El diccionario de la Real Academia Española define  susceptible como sigue:

Adjetivo: Dicho de persona: que se ofende con facilidad . No seas tan susceptible que yo no me refería a ti. 2: Seguido de un complemento introducido por de: Que puede recibir  la acción o el efecto que se expresan. Quisquilloso, suspicaz.


E insomnio lo define así
Falta de sueño o dificultad para dormirse, frecuentemente de naturaleza patológica.

Ayer falleció Amy Winehouse, me desperté con esa noticia.. tengo la mañana de revisar los periódicos al empezar el día (dejé esa manía un tiempo pero dicen que, la mayoría de estas, tienden a acentuarse y no a difuminarse). La verdad, sí esperaba que la Winehouse pudiera mantenerse en pie y deleitarme con otro de sus discos, el que le produjo Mark Ronson me fascinó tanto como lo hizo back to black. Le seguí la pista a la nota, se me hacía increíble "pero si era una yonki con problemas alimenticios y de muchos otros tipo" pues sí y muchas más pero quería tener la certeza de que era verdad lo que leía. Una vez confirmando mandé lo siguiente vía SMS

"..Se murió Amy Winehouse" (bueno sin tildes porque si mi celular pone tildes no lo he descubierto)

Respuesta

"Considerando su estilo de vida no sé como no murió antes"

Y sí, no es que piense que era Amy "highlander" Winehouse, no. Pero a mí sí me gustaba como cantaba y sus desórdenes y problemas de toda índole pues eran eso.

Yo
"Pues sí llevaba un estilo de vida muy denso pero tenía esperanza de que se afianzara en su rehab. Eso no le quita su talento. En fin. A mí sí me da un poco de tristeza que se haya muerto"


**

"Solo fue mi comentario al respecto. No dije que no fuera talentosa. Y tristeza? Pues no, Ya he tenido demasiada en estos días"

Yo

"También solo fue mi comentario. De tristezas y demás también yo tengo bastante"

**

"Te parece que hasta aquí dejemos los comentarios al respecto..."

Yo

"Sí mejor así que quedé. La susceptibilidad pende de hilos muy finos"


Y es así como llego a este post.

En definitiva todos tenemos días complicados, aveces esos días, pasan de 24 horas a toda una semana, luego a un mes. Uno tiene que hacer ajustes sobre la marcha, aveces no son los que mejor nos parecen. Después, como cereza de pastel, no solo se le complican las situaciones a uno sino a tu pareja. Y ni mis complicaciones, ni las de otra parte dependen de cada una de nosotras. No creo que a nadie le agrade que de pronto, sin aviso, todo se vuelva una maraña en la que te ves enredado. Y se enreda tanto que hasta los aspectos que pueden enlistarse al final de las prioridades generan situaciones álgidas. Los "no pongas palabras en mi boca", "no quiero que lo malinterpretes", "me da freak", "soy un mucho paranoica, lo siento" y demás, están a la orden del día. Y sí, la susceptibilidad se hace presente. No, Amy no tuvo la culpa, no estoy llorando ni colgué un moño negro en la puerta de mi casa, no. Por supuesto que me preocupa muchas veces más el estado de salud de mi abuelo, por supuesto que me preocupa un billón de veces más lo que le pase a mi novia que si llueve o solo se nubla pero de  pronto pasó que nos dijeron "hola soy la complicación y ahí les va esta sarta de cosas" ....

Personalmente padezco insomnio hace ya unos años. Duermo muy poco o nada (en estos días he dormido casi nada) y eso me vuelve voluble, irritable, susceptible. No ando diciendo por la vida "no he dormido, vete a la chingada" incluso así, insomne, trato de mantenerme de buen humor. Cuando llego a los cursos, dejo mi sueño detrás y me divierto enormidades con los pequeños mutantes, pero es cierto que, estos días a quien le han tocado mis abruptos cambios de humor o el quedarme dormida de repente, aunque sea por unos minutos ha sido a mi novia. Gracias al hombre blanco que inventó el corrector de ojeras, el maquillaje y no para verme como payaso sino para disimular, di si mu lar, las ojeras que desde hace ya rato enmarcan mi rostro. No duermo porque a raíz de que estudiaba periodismo comencé a padecer desorden del sueño y se reaviva cuando estoy sometida a grandes cantidades de estrés (y soy muy aprehensiva) es decir, aunque no lo diga, aunque luzca normal, mi estómago y mi reloj del sueño me pasan la factura. Después a ella se le complicaron algunas cosas...es decir nuestro espacio vital está aderezado por una gran tensión que no hemos generado pero a la que tampoco somos ajenas, eso no es divertido.

Uno suele hacerse muchas chaquetas mentales bajo dichas situaciones....he aquí la primera prueba: mantenernos firmes y valorar lo realmente importante. Mantenerme despierta (y vaya si lo he intentado) y estar entera para ella, para quedarme velando su sueño toda la noche, sin molestia alguna y levantarme e ir a comprar pañales e irme a los cursos, para estar disponible para mi madre cuando lo necesite, para agudizar mi sentido del oído cada vez que mi novia lo requiera y para saber guardar silencio cuando solo necesite de mis abrazos.

Es complicado, lo es, pero vamos juntas.

jueves, 2 de junio de 2011

A twisted tale

El hermetismo era una condición diaria en Mara, aparentemente ella era así y no se debía a nada en particular. No tocaba el tema, yo tampoco; suponía que preguntar era tan incómodo como preguntarle a un manco el por qué de su muñón.

Un día, Mara me dijo que le gustaba, me sorprendió un poco pero tampoco movió mi eje, ni mi mundo giró de maneras extrañas, no se detuvo. Una vez mi padre me dijo que "gustar era como cuando uno dice que le gustan los carros: te puede gustar determinado auto y tener un vochito o viceversa", eso había dicho mi padre, él no decía muchas cosas pero esa frase se la creí a pies juntillas. Por otro lado, ella era todo un caso: decía que para ella el amor debía doler, Nunca la comprendí del todo:si le decían que la querían, huía, si le ofrecían una relación la boicoteaba,si le decían que tenían novia ahí estaba dispuesta. A veces sus maneras me parecían guiños al masoquismo.Tenía  una novia que tocaba en una banda experimental. Nunca la escuché tocar pero supongo era como ver a Austin TV solo que dentro de un contexto onírico, aderezado con un cockatil de ansiolíticos y alcohol...supongo que sonaba exactamente igual. También era una yonki casi de grandes ligas. Era lo que se conoce como una "niña rica" o como una "snob de starbucks": una revolucionaria, afecta a las causas de los desvalidos, interesada por el proletariado, corrección: no era una "snob de starbucks" más bien era una "hipster con mastercard" No lo sé, quizás era ambas cosas, quizás esas dos cosas son sinónimos, quizá solo era una persona que le gustaban las drogas tanto como las mujeres, aunque por su posición social no se permitiera hacer público su segundo gusto ...siempre regresaría al seno materno a cumplir con su rol de mujer modelo, que dentro de un tiempo estaría casada con un sujeto de apellido de abolengo, se reproduciría, tendría su casa impecable (o pagarían por ello) y hornearía cantidades enormes de pasteles; eso es lo que pensaba de ella.



Mara decía que amaba a Luz, Siempre tuve mis dudas de si era amor o admiración. Admiración de esa que te hace convertirte en un fan y pegar en la pared el recorte que te encuentras en un periódico... aveces darle besos. Después sospeché que era obsesión, luego le dije a Mara "Lo que sientes no es amor, es algo más oscuro y retorcido" Mi comentario no fue bien recibido, algo se fracturó.Las verdades hieren, la falta de tacto se hace presente,y te das cuenta que la susceptibilidad pende de hilos muy finos.

Mara y Luz terminaron un sin fin de veces, tantas que no las recuerdo. ¿En qué punto me volví el hombro para llorar que Mara necesitaba? No lo sé, pero un día me harto escuchar la misma historia: Luz  esto, luz otro; luz hizo, luz deshizo, Luz se fue, Luz regresó, Luz me quiere hoy y mañana quien sabe... ¡Luz, luz, Luz!

Mara no: se convirtió en una fan que ya no solo se conformaba con besar ese recorte de periódico que tenía, sino que ahora quería ,a como diera lugar, recolectar todos los recortes...o en el peor de los casos aceptaba las migajas.

Por todo lo anterior no me sorprendió cuando Mara me dijo que le gustaba, tampoco cuando me dijo que sin problemas me besaría. Mara se jactaba de ser una conquistadora en potencia. Se "enamoraba" con esa misma fácilidad que cambiamos de calzones. Nunca creí que fuera amor. En poco tiempo aprendí su modus operandi: conocía a alguien, le gustaba, se presentaba, conseguía su teléfono o correo y acto seguido la llevaba a la escuela o casa, regresaba con la certeza de que estaba enamorada, de que era cuestión de días comenzar la relación de su vida. Las supuestas relaciones o no comenzaban o duraban un parpadeo. No juzgar, respetar, eso es regla de oro. Pero aveces ni uno mismo se respeta, aveces a uno le gusta llevarse a uno mismo entre las patas, eso me lo dejó muy claro Mara.

"Me dejas ir a tu casa para conectarme a internet necesito enviar unas notas" le dije que sí. Comimos, ya era una costumbre. Subió a mi cuarto con ese desparpajo que solo ella, tomó posesión como si mi cuarto fuera de ella, se acostó en mi cama,comenzó a hacer su trabajo. Cuando terminó me pidió que leyera su nota, que le hiciera los cambios que creyera convenientes. Casi nada, salvo algunas comas, la nota estaba pulcramente redactada...era sobre Luz. Cuando le dije que no le cambiaría nada, me jaló hacia mi cama, me dio las gracias, me beso en la mejilla, la intención era distinta a un beso en la mejilla de un saludo cotidiano, de pronto estaba sentada a horcajadas sobre mí; su respiración era agitada, sus manos como dos brasas ardientes se posaban sobre mi talle ¿a qué hora se había excitado tanto? No lo sé. Durante el tiempo que teníamos de amistad nunca pensé en tirármela pero al tenerla completamente excitada, a horcajadas sobre mí, completamente dispuesta en mi cuarto, mis dominios, la verdad no me incomodó la idea en lo más mínimo. Por una vez en la vida me pemitiría ser hedonista: tener sexo por el mero placer de tenerlo. Porque como dicen las revistas: te ejercitas, quemas calorías, liberas endorfinas y un sin fin de beneficios que no pueden desaprovecharse. Mientras eso pasaba por mi mente, mis manos comenzaron a recorrerla. "Estás segura" le pregunté. "Dame un beso" fue lo que me contestó. Fue un beso corto, caliente, arrebatado, que se situó entre la barbilla, las comisuras de su boca o en algunas coordenadas de su cara, de su respiración agitada... Su cuerpo hervía, mis manos no se daban abasto. Desabroché su cinto con una destreza que desconocía, luego el botón de su pantalón. No me ayudó en nada, el hecho de abalanzarse sobre mí era ya  suficiente. Las complicaciones vinieron con su blusa, la saqué de su cuerpo, lo cual fue toda una proeza, pero usaba un brassiere que parecía una enrededera. Con una respiración entrecortada le pedí que me ayudara, solo respondió "es de castidad. Es tu trabajo...no pude desenrredarlo por completo pero no fue impedimento. Ella llevaba el camino al éxtasis demasiado avanzado, yo estaba en un faje muy decente, sabía que el orgasmo sería solo de ella, vaya si había estando haciendo MI trabajo. Pensaba eso cuando sentí su cuerpo estremecerse sobre mí, un gemido inundó mi oído seguido de un "estás bien bonita" que me recordó a alguna película mexicana o sentí que era una frase perfecta para una. Después de un acto de contorsonionismo digno de carpa de circo, su cuerpo entró en reposo, me abrazo como si yo fuera una muñeca de trapo, se aferraba a mí como si fuera la posesión más preciada. "Estas bien bonita, estás bien bonita" era lo único que decía. Después reparó en que yo estaba completamente vestida solo que con la ropa desacomodada. "Estás bien bonita" seguía diciéndo como cuando se traba un muñeco que funciona con pilas. Si bien no se me hacía fea, nunca dije "estás bien bonita" de regreso, o un "me gustas" o un "tú también". Puso su cabeza en mi pecho, pasaba sus manos por mi rostro como si fuera una invidente tratando de reconocerme, me imaginaba que para ella,  mi rostro era un lienzo lleno de esos puntitos braille. Me abrazaba, intentaba besarme, pero me sentía un poco como Julia Roberts en Mujer bonita "Besos en la boca no"... era mi momento hedonista, aparte, sencillamente yo no quería eso: no fui tierna, ni dulce, ni me quedé abrazada a su cuerpo prodigando besos, caricias y frases de amor que no entraban en el contexto. Tampoco fui tan desconsiderada: pasé mi brazo por su espalda. Mientras lo hacía comencé a sentir como mi pecho se mojaba. Su llanto me anegaba por completo. Le pregunté si estaba bien, parecía que no. Lo primero que pensé fue que ni un momento de mero placer podía ser tal. Me sentí incómoda. Es desgarrante ver a una mujer llorar y si la tienes encima de ti, con un orgasmo pintando en la cara, buscando tus besos y tú rehuyendo a los mismos magistralmente para acto seguido, ella deshacerse en llanto. Apenas iba a preguntarle qué era lo pasaba cuando comenzó a hablar. "...Tú siempre te ríes, le caes bien a todo el mundo; yo casi no tengo amigos, no puedo con las muestras de afecto, para mí el amor debe de doler para que sea amor; tú eres toda felicidad, yo no puedo reírme con esa soltura que lo haces. Mi actitud no es solo porque sí...mi hermana estaba enferma, la internamos en una clínica de salud mental, el dinero se acabó y tuvimos que tenerla en casa, fue muy desgastante: sus delirios, su inestabilidad era cada vez más frecuentes. Un día comenzó a decir que se iba a suicidar, lo musitaba todo el tiempo, a todas horas: cuando comíamos, cuando nos sentábamos a la mesa, o en la sala, en todo momento. Era complicado vivir así. Un día me harté, estaba cansada de la situación que se vivía, justo ese día que amanecí cansada de todo, mi hermana comenzó a decir que se iba a matar. Le dije que si lo iba a hacer lo hiciera y ya. Me levanté de la mesa. Momentos después, ella se suicidó. Me sentí y me siento culpable. Vivo todos los días con eso. A partir de ese día, me volví así como me conoces: distante, aislada, sin ganas...y eso que me conociste cuando volví a hablar, después de ir a terapia..." Mi pecho estaba completamente mojado, no sabía qué decirle, ese llanto era un llanto que se había hecho esperar durante mucho tiempo. No le dije nada, entonces la abracé, entonces nos abrazamos dejando de lado el contexto orgásmico. -Nuca lloro, nadie sabe. Me dijo. Se levantó, se vistió. No me dejaba de dar vueltas en la cabeza lo pesado de vivir con una carga así. Su muñón no era de un brazo, era del alma. Me abrazó durante un tiempo, me volvía a tocar la cara como lo había hecho ratos atrás, la abracé le di un beso en la mejilla con la total de intención de manifestar apoyo. Se detuvo me vio, de nuevo dijo "estás bien bonita". A partir de entonces, muchas piezas encajaban  y otras me gustaría que encajaran pero no: un detonante no siempre es la causa o razón de todo.

Al día siguiente tenía que ir a cubrir un evento, tal vez en un momento se lo comenté porque justo cuando salía rumbo al evento estaba afuera de mi casa. Te llevo- me dijo y sonó el seguro de la puerta. En el camino no le dije nada, seguía todo como siempre. Fue ella quien se burló del brassiere de castidad, entonces me reí. Llegamos al evento, justo después que sonó el seguro me dispuse a bajar, me detuvo. Me gustó anoche, cualquiera estaría feliz de estar contigo. Suerte en el evento, te veo dentro de 15 días, me voy con Luz, con mi novia.

-Buen viaje, te vas con cuidado-le dije.



algún día de 2010

viernes, 13 de mayo de 2011

Ganar amigos exorcizando demonios

En una clase de español, en la preparatoria, el maestro nos pidió hacer una carta. Sería la evaluación semestral. Por esas fechas reclamos, preguntas sin contestar y sin sabores se juntaban en una enorme fila en mi pecho, en el insomnio de las noches y pesadez diurna, también en lapsos de aguda gastritis. Un día abrí mi carpeta: vi el proyecto, pasé a una hoja en blanco y comencé a escribir esa carta que a priori sabía no llegaría a su destinatario. Esa vez fue la primera vez que escribí para exorcizar los demonios: y funcionaba perfecto, conforme mi pluma avanzaba sentía que la gastritis disminuía, que las preguntas, aunque no tenían respuesta, pasaban a segundo plano. Mejor que cualquier otra cosa, escribir esa carta a mi ausente padre me había aliviado el alma. No revisé nada, no reparé en las tremendas implicaciones personales que esa tarea tenía,  o por lo menos mi tarea. La terminé y la dejé en mi carpeta. La fase uno: escribir la carta estaba lista, el otro porcentaje: leerla estaba pendiente. Mi necesidad para deshacerme de todo ese cúmulo vomitivo era tal que cuando el maestro dijo que quién iba a leer y nadie se levantaba me hizo tomar el turno; mientras leía solo alcancé a percibir que los ruidos propios de un salón invadido de adolescentes disminuía. Terminé de leer, el mundo giró con su ritmo habitual, me sentí aliviada.

-Es real-preguntó el maestro
-Sí- Fue lo único que alcancé a responderle
-La debería de exentar.

Me senté, completamente aliviada, con la certeza de que dormiría como hacía días no lograba hacerlo. Todos entregaron sus cartas, menos yo, el maestro me dijo que semejante trozo de vida no lo podía conservar.

Mi maestro de español tenía, tiene, nombre de caricatura. En la preparatoria, él era el maestro nuevo. Se decía que con él cursaban  la materia quienes no habían alcanzado un lugar con el maestro de abolengo, ese que ya tenía todo un historial ganando a pulso, ese al que no dudo un día le pongan una placa conmemorativa en su salón. El maestro con nombre de caricatura no se afligía, era transgresor, propositivo. Pero estas líneas no son acerca de él. Dejaba entrar a alumnos aunque no fueran de su clase, eso no le molestaba.

Como las clases eran por módulos, cada clase se tomaba con gente distinta. Le hablaba a mis compañeros de español, a los de psicología, a los de historia del arte y a los de matemáticas; también a mis amigos con los que ya no cursaba materias.

Un día llegué normal a mi clase, una chava se  me acercó, me dijo que "soy amiga de tus compañeras de equipo de español. Me dijeron de tu carta, qué valor" (...) Solo sonreí, creo. Me di cuenta que había pasado de ser el número 20 y tantos a "la que escribió la carta para su papá" No me molestó.

Pasó el tiempo, pasaron las materias, llegó el verano y con el cursar biología. ¡Vaya verano! Llegué una mañana soleada, en la que la preparatoria lucía más soberbia y hermosa que de costumbre y como de costumbre no conocía a nadie que fuera a cursar biología: curso intensivo, sin margen a fallas, a faltas, a no tener ganas. Revisaba las listas de alumnos cuando me topé con "la amiga de mis compañeras del equipo de trabajo de español" Me dijo si la recordaba y la verdad sí pero no me acordaba de su nombre, cómo la iba a olvidar si me dijo "eres la de la carta". Ella sí se sabía mi nombre pero me vio la duda en la cara y se presentó, también iba a cursar biología. Le pregunté por sus amigas, pero no cursarían nada. Nos fuimos al salón con una felicidad enorme que supongo nos generaba el día, y lo  hermoso del edificio. Creo que esos rayos sellaron lazos que jamás imaginé. Llegamos al salón: casi toda la gente que estábamos en la preparatoria ese día adelantaríamos biología, hicieron otros grupo: comenzaron a sacar gente, primero la sacaron a ella, luego a mí. Le dio gusto ver que me sacaron y que formaría parte del otro grupo (ubicado exactamente al extremo opuesto) me di gusto que me sacaran del salón del magistral catedrático con, dijo mi amiga "fama de perro e incorruptible"

Como una especie de broma, otro grupo quedó conformado por un grupo selecto: una ñoña, que a todos nos caía mal; un militante del partido tri color; unos pachecos que por más que nos esforzamos nunca vimos sus elefantes rosas; una novia de un camionero y aguerrida jugadora de tochito flag, apodada "la potranca"; la novia del capitán del equipo de americano que soñaba con parir los hijos suficientes como para formar su propio equipo; la maestra que jamás habíamos visto y que el verano también la ponía feliz: un día era bueno para hacer convivio,el otro también; aparte nos deleitaba con sus desfiles involuntarios de lencería para seducir al maestro de matemáticas; mi amiga que parece era la única en quien cabía la cordura; un joven galán y yo la que, quizá, los demás rogaban nada me aquejara o pensaban que llegaría con unas cuartillas que leer y vaciar mi alma. ¿De biología? Sí vimos el curso pero entre convivios, salidas a museos, álgidas discusiones con tono pacheco-político. El otro grupo estaba enfrascado en exámenes interminables, nosotros divertidos de la vida. La ñoña rogaba a la vida que un día el coordinador llegara hasta los confines de nuestro  salón y le dijera que su grupo era el otro, nosotros también deseamos que eso ocurriera pero jamás paso...la vida no cumple antojos, ni endereza jorobados.

Conforme pasaron los días, mi compañera pasó de ser mi compañera a ser mi amiga. No sé bien como pasó pero ocurrió. De pronto era como si nos conociéramos de toda la vida. De pronto la materia de verano se acabó, ella siguió con sus amigos en ese espacio del jardín en el que siempre se sentaba y yo seguí con mis amigos en ese pedazo del pasillo en el que siempre me sentaba. Aparentemente todo seguía normal solo que ahora éramos amigas, y desde siempre ha quedado claro que no todas mis amistades son también de ella y viceversa.

El último año, un maestro nos hizo la vida imposible (a mí más que a ella) nos juntábamos un "chilango aspirante a ser abogado (con su morral y el príncipe  a todos lados), la novia del capitán del equipo de fútbol americano con su sueño firme de querer parir de modo natural y asistida por una comadrona a su propio equipo de fútbol americano, una de las chavas más guapas y alivianadas de toda la prepa, mi amiga con su responsabilidad, su temple y conciencia y yo: terca hasta la médula sin quedarme callada. El maestro jamás nos agarró en curva (ese fue su coraje) jamás nos preguntó algo que no le pudiéramos responder y las veces que nos dijo que mejor abandonáramos su clase porque no estaba de humor para que le jodiéramos el día, que nos ponía asistencia... yo, primero verificaba que nos anotara la asistencia y después, todos tomados de la mano huíamos a la cafetería o al mc donald´s más cercano, botados de risa. A nosotros tampoco nos gustaba jodernos el día con su pendeja presencia a las siete de la mañana, mejor ver a Ronald o al señor de la cafetería.

Entre "abandonen mi clase" o "Lovb ¡no se piensa callar" o "¡ese grupito de atrás!" o "quiero las 340 preguntas para mañana" de los maestros y mis "quiero fanta de fresa con cheetos verdes" se nos pasaron los días, no sin olvidar sus "La maestra que me da filosofía se depila las piernas con las pinzas para la ceja y nos dice que le compremos pies para pasarnos" por parte de mi amiga. Yo no le creía hasta que vi a la mujer en cuestión depilarse las piernas con las pinzas para la ceja con una gracia que solo te puede dar la práctica.

Luego simplemente nos dimos cuenta que éramos amigas, y nos reíamos de los regaños o nos amanecía platicando y la vida nos fue pasando juntas. Nos graduamos.

Un día, no sé exactamente cuando o qué ocurrió pero saqué la carpeta de la materia de español y le regalé esa carta (que al final fue para ella y no para "mi papá") nadie mejor que ella para tenerla, creo que no se esperaba tal gesto pero no puede estar en mejor lugar.

Por supuesto que nos hemos enojado pero me tardé más escribir esa línea que lo que me dura el enojo. Ella sabe ha sido de las mejores presencias con las que mi vida ha sido afortunada. Nos han pasado ya muchos años, muchas situaciones, he tenido que decirle que no es que me canse de escuchar sus historias pero hay situaciones que no le puedo resolver, la he regañado, la he escuchado llorar de tristeza, de impotencia de felicidad. Me ha escuchado llorar como pocas personas, me ha escuchado furiosa, le ha querido partir la cara a varias personas por situaciones que me han hecho. Me ve y casi puede saber qué es lo que pienso y yo con solo escuchar su voz sé si se va deshacer en llanto, si algo le aqueja o si tenemos que ir a una loma a mentar madres.

Ella, suele preguntarme si le escribiré algo un día de estos. A mí me cuesta porque todo se lo he dicho, aveces a los gritos, furiosa o con mi tono más sarcástico, más dulce. Si no se lo digo con un perfecto "te quiero" le insisto hasta que saca la cita con el doctor, o hasta que le llama para decir "te quiero".

Si ella lee esto, tal vez se acuerde de todas esas cosas que nos pasaron en la prepa, tal vez recuerde mejor que yo esa carta que escribí hace años y se le haga increíble que las anécdotas se nos acumulan. Aquí no dice nada que ella ignore, aquí no hay un hilo negro, ni el eslabón perdido. Quizá y solo quizá lo único que puede no saber es que es  mi excepción a esa frase de que los mejores amigos se forjan en la universidad (yo digo que se forjan cuando deben, ella diría que entre comida, cheetos verdes y fanta de fresa....y va agregar que solo yo me puedo comer semejante combinación y solo ella puede caminar por horas en busca de esa asquerosidad) y agrego que lo que no sabe es que exorcizando demonios me la gané a ella.


12:54 (11 mayo 011)

viernes, 6 de mayo de 2011

Toco madera

Un día no muy lejano, me sorprendí pensando que "mis hermanos" (los llamaría por sus nombres pero como no me los sé no sé si les puedo decir chuchito y perengano o benson & hedges) se aparecían frente a mí y me quedaba    P A S M A D A,  P E T R I F I C A D A, y para no sentirme tan mal a ellos les ocurría lo mismo.

Ignoro si ellos saben de mi existencia (dada la sucesión de eventos, hace ya un ratote, supongo que el saber de mí fue una obligada opción) No es que yo conozca su vida y obra solo sé que existen, que son dos hombres y una mujer o puede que dos, no recuerdo; los hombres sí son dos (son gemelos) no es cierto. No sé más de ellos (no tengo porque ni ellos tienen por qué saber de mí) El punto es que cuando me sorprendí pensando en ello, fue tan real que luego me di cuenta que tenía escalofrío.

La verdad no quiero que pase, ni de broma, por qué en el remoto caso de que sí ¿cómo se reacciona? Digo en ese caso que le pregunten a su papá, digo porque así como que "mi papá" pues no es y no será (eso si lo dejamos muy claro, para eso si nos alcanzó nuestro carácter de perro, para dejar súper claro que no teníamos afortunadamente ningún nexo sentimental, que el ADN nos lo pasábamos con mucho gusto por el arco del triunfo)  Pero la verdad desde el día que se me aparecían los dos hermanitos de la caridad con su cara de circunstancia siento que  cualquiera día que toquen a la puerta van a ser ellos y ¡¡al carajo !! (ni idea qué voy hacer)

A veces pienso que mi ilustre padre se muere, quizá es culpa de tanto libro, y que me mandan llamar, bueno no muerto, sino en esa línea de agonía. Imagino que me pide perdón y (puede que no sea lo correcto pero no lo perdono) lo que si le digo es que aquella vez que tuvimos esa platica tan existencialista, realista y trascendental habíamos rotos lazos ***pausa nunca han existido tales. quizá los lazos ilusorios que, efectivamente, alguna vez tuve), que dijo que no se arrepentía y yo tampoco (después de todo en algo teníamos que parecernos, en lo empecinados)

No sé, toco madera. Ya sé que el ilustre mio padre se tiene que morir (y que se muera cuando tenga que ser, como me voy a morir) pero que no me mande llamar. Y de los hermanitos de la caridad, que no se me aparezcan, toco madera, porque ni puta idea tengo de qué les voy a decir. Ellos que se despreocupen que no mes les pienso aparecer.



esto fue una diarrea mental

martes, 3 de mayo de 2011

Estimada e inolvidable maestra

Maestra Lupita:

En este tiempo, que afortunadamente hacen ya muchos años de que dejaste de ser mi maestra, me voy a permitir hacer de tu conocimiento, todo lo que en mi generaste. Debiera comenzar por decirte maestra Guadalupe y no ese nefasto y empalagoso Lupita ¿Por qué dicho afán, acaso laureada maestra era la manera de granjearte un cariño impuesto que de voluntades propias nunca iba a emanar? No sé.

No, maestra, no pienses mal: el desagrado que tu persona me genera no fue ni mágico, instántaneo, fortuito, por tu maraña de cabello, tu ropa fuera de moda (solo haciéndote ver mayor), ni que tuvieras el cabello de algún color poco usual como el de la maestra del kinder que con su cabello pelirrojo y su gran estatura parecía una muñeca de aparador que nadie compra pero ah como decoran...si alguien regala unas de esas muñecas termina en un rincón con un trapo cubriéndole la cara. No maestra, mi desagrado hacia ti no fue tan vano, te lo ganaste a pulso.

Recuerdo que siempre nos decías "en el salón de clases no se come" y peor aún: confiscabas nuestros dulces que sobraban del receso aunque solo los vieras en nuestros pupitres ¿A dónde iban a parar? A tu boca que los engullía sin remordimiento, por si no te fuera suficiente, "don chacho" el de la limpieza, te silbaba desde el patio, como se hacía cargo de la tiendita, te surtía de cuanto se te antojaba y te lo comías delante de toda la clase, pero claro "en el salón de clases no se come", debiste ser más asertiva: "El el salón de clases los alumnos no comen"

Tampoco era tu cara llena de paño ¿Cuántos años tenías, maestra? ¿30, 35? No eras vieja pero me lo parecías y tu carácter más agrio que un limón solo incrementaba tu edad.

Nunca fui buena con los números, nunca me aprendí las tablas: nunca aunque consideras infalible esa manera de ejemplificar las tablas con sopa de estrellitas o de coditos o de lo que fuera ¿Nunca te percataste de lo pesado que se hacía el cuaderno con tanta plasta de sopa?, ¿Nunca te pasó por la cabeza lo nefasto que era? ¿Nunca, ni por error caíste en cuenta que ya en la tabla del 5 era mucha sopita pegada y muy poco práctica? Cuando llegamos a la tabla del 10, ejemplificada con sopa, supe que no. O si te dabas cuenta, amabas torturarnos. Siempre me preocupó que mi cuaderno sobreviviera a tanta plasta, que el lomo resistiera el peso, por las operaciones jamás.

Como no aprendí a multiplicar, no aprendí a dividir. Una vez tenía ganas de orinar, pedí permiso para ir al baño pero me dijiste "primero resuelves el problema y luego vas al baño" como no pude porque no supe y no me volviste a explicar se me hizo una infección terrible en las vías urinarias: no solo por esa vez, sino porque jamás volví a pedir permiso para ir al baño durante clases, nunca oriné entre clases: o era en el recreo o si me daban ganas me esperaba hasta la salida.

Una vez en el transporte me tiraron sobre la mochila un vaso lleno de chocolate con leche, mis cuadernos y libros quedaron todos manchados, se hicieron duros. No me dejaste pasar al salón, ni me mandaste a mi casa, me dejaste afuera, viendo la clase desde la ventana y amenazaste "que ni se me ocurra moverme o ya vería como me va ir"...ese día me revisaste la tarea, mi madre se había esforzado mucho para que hiciera las divisiones, como mi cuaderno era un muestrario de manchas de leche con chocolate me pusiste un cero enorme a lo largo y ancho de la hoja, claro en color rojo, con una de esos colores que con un hilo se les quita el papel. Ese día solo quería pasar a  tercer año y dejarte atrás con tus modos nefastos de dar clase, tus dulces guardados en el cajón del escritorio y tu amor frustrado.

Te detestaba porque tus alumnas favoritas eran demasiado favoritas y no disimulabas. No tenías miramientos para hacernos saber que ellas "comían en un plato aparte" y el resto de nosotras no éramos sino simples e insulsas mortales.

Por todo ello te fui detestando, sin  embargo, un día del maestro me reclamaste por no darte un beso y un abrazo. No maestra, no te lo merecías. Tampoco nos inspirabas a llevarte una manzana o un recuerdo de nuestros posibles viajes en vacaciones. Eras nefasta.

Pasé a tercer año, no me despedí. No fui con mi mamá el día de entrega de calificaciones finales. Nunca pasé a visitarte. Años después me topé contigo, parecías atrapada en el tiempo, te veías patética, finales del siglo XX y tu con ese horrible uniforme del colegio, tus manchas de paño acentuadas, tu tono de voz revienta  tímpanos y tus modos nefastos de enseñar, supongo más agudos. Te acercaste, me preguntaste si me conocías, negué con la cabeza, insististe porque te parecía que sí. Volví a negar, incluso te negué tres veces en una escena más que bíblica ¡bendita fantasía!

Hoy me acordé de ti, mi aborrecida maestra de segundo año, hoy me acordé de ti porque escuché a una niña decir que se le derramó su leche con chocolate sobre su mochila, sus cuadernos se le habían estropeado...la observé, me proyecté; la niña no cursaba segundo año tal vez un cuarto grado. El uniforme era el mismo que años atrás use, inmediatamente pensé que solo tú eres capaz de tal cosa. La niña dijo "me caga la vieja"... Ya no me cagas maestra, sería sentir demasiado.


P.S: Si algún día tienes un hijo o nieto, deseo que no lo dejen ir al baño, que no sepa dividir y lo dejen sin receso hasta que pueda resolver la operación. Que le encarguen maquetas inútiles y hacer esquemas insufribles con sopa. Quizá solo así entiendas lo pinche y aborrecible que eres como maestra.


ATTE

Una de tus tantas alumnas que cuando suceden vejaciones o bullying a manos de maestros, te recuerda.

miércoles, 27 de abril de 2011

De como me cayó el 20 de "Di no a los frees"

Según el reloj de la compu son las 6:18 (ya me iba a correr, ya era hora porque me desafané unos días) veré que tanto me sale en máximo diez minutos porque siento que las palabras tamborilean en mis dedos (debe ser el pharmaton).
¿Novios? Mmm 3, que se pueden reducir a 2 y en sí a 1...ok, dos. No vaya ser que el uno que elimino lo lea y me reclame ... porque ah como me andan reclamando asuntos últimamente.
¿Novias? Así de "me gustas, te hago ojitos, un cafecito" pues unas cuantas. Novias, novias, novias ¡2! ah  verdad, ah que pensaron que más. (La mujer del poker, ESA ES Y SERÁ LA MUJER DEL POKER, cof cof y pues no fuimos novias, ni free, ni ... bueno esa fue la "RELACIÓN" MÁS ABIERTA que jamás he conocido) Ps nos no les he dicho que i´m a full time ñoña. Eso de ligar cero, la torpeza social a mil y aveces hasta pensé que iba a tartamudear y pues nomás no. O me salía cada esperpento que ¡¡ay no!!

Una amiga dice que (Y ES REGLA DE ORO) de ella y mía. "EN LOS FREES EL QUE SE ENAMORA PIERDE" y es neta, neta del planeta, patineta, pachicleta... ok. ok.

He tenido UNO y quedé E S C A M A D A, curada de susto. No me pregunten cómo carajos llegué a tal situación pero llegué (es que ni yo me acuerdo con claridad) se supone que éramos amigas y que ella tenía su novia y a la vez le gustaba otra chava y pues yo decía "Mira nomás, está no deja títere con cabeza" (Y sopas, por andar con mis atinados comentarios) a mí casi me decapitan o ¿me decapitaron?) Total que un día fue de "Me gustas" "yo si te beso" y ZAZ que nos besamos, y luego nos volvimos a besar y luego otra vez y así muuuchaaaaass veces, la verdad sí fueron muchas y nos volvimos inseparables. Que si el cine, la nieve, a comer, a cenar, a dar el rol y volver a besarnos y besarnos y otra vez (ajá cuando digo besar era solo eso besarnos o estar abrazadas cual lapas) MEA CULPA comencé a I N V O L U C R A R M E  en sus laberintos y diarreas existenciales, a procurarla a todo eso lindo, grato y amable que uno DEBE GUARDAR para SUS relaciones.... pero si estaré "WEY" allá voy y me involucré y todo parecía bonito.... hasta que un día me dijo "te dejo, me tengo que ir con M I N O V I A" (claro que se sintió bien pinche y más si la noche anterior los besos habían sobrepasado si frontera) ergo como era un free pues no debían existir tales sensaciones pero existían, entonces ESO YA NO ESTABA BIEN.

Mi amiga dijo "Para ella es muy cómodo", "ella dice cine y es cine, dice nieve y es nieve; dice hoy nos desaparecemos; dice no entres a clases  y tú ñoña ñoña dejaste de asistir a clases y se desaparecen y se acuerda de su novia y se va con su novia" La verdad me costó trabajo romper el lazo, pero vaya si tengo fuerza de voluntad y si se me quería acabar, mi amiga dijo "ASÍ TE AMARRE CON UN MECATE N O  V A S A IR DETRÁS DE ELLA" y así fue, bueno no, porque no me amarró.

Luego a ella como no le latió la idea de a mis amigas ni las llevo al cine todos los días, ni les pago todo, ni me beso con ellas, ni hay derecho a roce...

Luego pasaron otras cosas

Y yo quedé curada de espanto y me juré no volver a tener un free POR MÁS BUENA QUE ESTUVIERA LA VIEJA (así dije VIEJA, y mi amiga es testigo de que no suelo usar esta palabra, pero la dije; también me juré no volver a permitirme ser TAN PENDEJA; ajá lo dije) mi amiga dijo que es más grande mi espíritu bondadoso que mi nivel de maldad ¡carajo!

Total que dije FREE, NO THANKS.


No soy quien para dar consejos pero USEN LA REGLA DE ORO "QUIEN SE INVOLUCRA EN UN FREE, PIERDE" ASÍ QUE SI TIENEN UNO DISFRUTEN EL PLACER POR EL MERO PLACER y no se involucren en lo más mínimo.


son las 6:37 (NO RESPETÉ MI TIEMPO)



__________________________


No, no soy una malparida DESAGRADECIDA, esperen post de agradecimiento por sus detalles en mi cumpleaños. Me voy corriendo. xo!

miércoles, 16 de marzo de 2011

Aspectos referentes a mi cuenta regresiva del cumpleaños

Siempre he dicho que podría definir Marzo como alguien "bipolar": un día amanece y el sol está en todo su esplendor, luego el viento sin decir agua va hace su aparición, después hace frío...total que los cambios están a la orden del día. Es un mes "sensiblito" o "sensiblero" o ambos. A eso puedo sumarle que comienza la primavera y toda la polinización, floración y yo me siento un día mal y el otro también. ¿Qué tiene de bueno marzo? Pues que le da el paso a Abril y amo abril: por su estabilidad, porque el clima ayuda para que todos seamos felices, porque ya no hay necesidad de tener siempre un sweater en la bolsa o en la mochila o de pasar a de las sandalias a los calentadores.


Esta última semana: 

  • La gastritis hizo su aparición, justo ayer me dejó tirada en la lona, digo en la cama
  • La alergia mm "ahí va" no he estado enferma, como suelo estarlo pero los estornudos y los ojos irritados no me dan tregua
  • Este Marzo puede que me digan cuando me operen y dejaré de ser míope (eso espero)
  • Me lastimé la muñeca de la mano izquierda y también me corté el dedo medio de la misma mano (así  o más accidentada la rachita)
  • Como la gastritis me fulminó (ok, mea culpa, mea culpa el domingo me tomé unas cervezas solo por el mero placer de hacerlo. No una, unas, y eso me dio al carajo, así que "calladita me veo más bonita) Ergo  durante quince días estoy, nuevamente, bajo un régimen alimenticio llamado "DIETA ASTRINGENTE" el cual va  como sigue: Pollo asado o cocido, caldo sin grasa (yo me pregunto cómo es el caldo con grasa) salchicha de pavo, papa, zahanoria, chayote (los chayotes son pura ilusión porque no saben a nada), arroz cocido, lentejas, habas, fruta y jugo natural sin azúcar, jugo de soya, manzana, guayaba, pera, plátano (este no porque me da alergia), tomate, no néctares, la menor cantidad posible de azúcar, pan tostado, galletas saldas o marías y de 15 a 30 tortilllas de maíz (perdón pero no como tortilla amenos que sean unos tacos, o unas flautas o quesadillas. ¿quién se come 30 tortillas? me parecen demasiadas, ¿30 tortilllas es como un cuarto de kilo, medio kilo?). Tomar mucha agua (no me gusta el agua, salvo que de plano muera de sed y si es de esa que tiene sabor mucho mejor) Dadas las circunstancias anteriores bebo yakult por las mañanas que siempre me ha gustado pero probé el sofúl porque ese sí me dejan comerlo y sabe bien rico, se deshace en la boca así súper delicioso y como me da hambre cada veinte minutos pues yo como y como y vuelvo a comer. Es más, yakult me debería de contratar para promocionar sus productos, el "mmmm" y "yomi" me saldrían bien naturalitos.
  • Y zaz que me llaman de la biblioteca porque supuestamente debo un libro desde 2009 WTF. 
  • Mañana 17 es día de San Patricio y el bar al que solemos ir se llama "DUBLIN IRISH PUB"  pfff se pone muy padre la fiesta. Pero no puedo tomar alcohol bueno quizá llegue y pida un jugo de soya sabor manzana por favor.... :S Ya hasta tenía mi blusa verde para este año, una que dice "I LOVE IRISH GIRLS" y toda la onda, mis tirantes porque yooooooo me quiero poner mis tirantes y bueno todo el atuendo pero CREO que este 2011 no habrá san pato para mí. Me doy por bien servida si llego a mi cumpleaños sana, salva y como plus sin miopía.
  • Hace dias me topé en mi camino a un osito cariñosito, el del arcoiris y no pude dejarlo, me hizo ojitos y le dije "mi amor, ven con tu mamá" , se ve todo lindo.
  • He visto varias películas, luego les paso el dato para que las chequen
  • Ya que estoy en las películas. Para quienes me preguntan si The kids are allright de Lisa Cholodenko se exhibió aquí en Saltillo la respuesta es sí. No lo hizo en cartelera pero estuvo en el Festival de Cine Internacional. Se exhibió un día de febrero (no recuerdo cual) en dos funciones. La verdad dudo mucho que esta película llegue a las salas de por acá pero es solo una intuición. Así que mi recomendación es que la ven Internet, está con una calidad que no puede ser mejor. Recomiendo cuevana.tv
  • YO CONFIESO que: no me puedo sacar de la cabeza alérgico al amor (la rolita de Anahí con el ex sin bandera)...eso es lo que pasa cuando tu madre prende la tele en un canal de videos. Ya, ya que salga de mi cabeza
  • YA NO HE VISTO MUCHO con detenimiento todo el seguimiento al desastre en Japón porque ayer estaba llore y llore viendo como la gente está totalmente devastada. Unos señores si hicieron que me quedara con la cajita de pañuelos a un lado.
  • Vi el video de "shakiro" y qué miedo, de verdad qué miedo, el tipo canta igual
  • Vi un video de una niñita cantado Born This Way, ajá la rolita de la Gaga y pffff, luego la Gaga la conoció y cantaron juntas y la mencionó en su twitter y buenooooo. Me gustan esas pequeñas historias felices.
  • Y como me gustan las historias felices, solo les digo que yo estoy así o más feliz :D, eso no quita que me estrese la bipolaridad de marzo.
Como ya escupí todo lo que me aquejaba, y ya me dio hambre, me voy a comer un sofúl de fresa.


Ah, antes que se me pasé, volví a correr y me puse a hacer ejercicio, ¡no manchen! aveces me despierto y me duele hasta el espíritu pero de ese dolor "rico" Es que ya no tenía excusas: ya pasó el maratón Guadalupe- Reyes, comí rosca, fui a cumpleaños, luego la comida del dos febrero, el pozole por la levantada que hace mi madre, que las saliditas con las amigas (ellas abusan de que uno de mis mayores placeres es comer...pasamos, aveces desde el desayuno, pasando por una buena parrillada, que la nieve, luego que un postre y yo ¡como!) Dije ¡ya basta! no quiero ir por la vida arrastrando mis gordas carnes (no he dejado de comer pero este diciembre-febrero si me valió queso todo) (ayer no corrí porque si les digo que hasta al doctor fui en pijama, es que de verdad me sentía bien mal) que dije ASÍ ME VOY. Pero fuera de eso el ejercicio va perfecto.


Me corté el cabello. Fue algo así como ese comercial de un tijeretazo por el tinte, otro por la plancha, otro por la secadora. Y no puedo usar ni plancha, ni secadora, ni gel, ni spray ni nada y sí a todo un exhaustivo tratamiento que huele deliciosos pero es bien complicadito a la hora de peinarme, aunque pues ya mejor ni me peino dejo que el cabello se acomode como se le hinche la gana. Ya era justo darle tregua a mi cabellito.


¿Qué me falta? Ya les dije que estoy muy feliz. ¿Ya? Bueno, otra vez..



Saludados quedan. Se cuidan se portan bonito, si se portan mal se protegen bien, coman frutas y verduras,  beban jugo de soya (jajaja es que ahora quiero que todo mundo se solidarice) ABRAZOS!!! 

martes, 1 de febrero de 2011

...

Porque el cuerpo que aun te contiene ya no es acorde con tus ideas, con tus ganas, ni tu alma. Porque es cierto que las facturas del tiempo sí llegan y más cuando viene a cobrar casi 100 años...Abuelo, tanto y tanto me has contado y necesitaríamos vivir esos casi 100 años de la mano para poder asimilarlo. Porque en mis recuerdos tu figura siempre se forma con un hombre con sus años bien vividos, el cabello encanecido y mis manos diminutas cuando tus manos tocaban las mías.


No sé si la televisión tenga la culpa de verte viejito, así es como comúnmente se conciben en el imaginario a los abuelos. Si bien no eras un veintiañero tampoco eras un viejo; pero tu cuerpo puede leerse como un mapa de vivencias: piel quemada por las arduas jornadas bajo el sol, dedos de los pies con enormes cicatrices por volver mansos a los caballos y a los toros, una mirada fuerte y profunda que solo la vida puede darte y unas manos grandes y rasposas como lija por trabajar la tierra.


Y allá me llevabas a sacar los huevos que ponían las gallinas, y allá me llevabas para perseguir un puerco o a elegir un pavo para engordarlo durante el año. Me dejabas mezclar el salvado, me enseñabas el maizal y cortábamos elotes.


Creo que de ti heredé mi fascinación por los sabores dulces.


Tus piernas fuertes eran la silla perfecta para que me leyeras el libro en turno: muchos, autores diversos pero siempre Platero y yo tendrá un lugar especial ¿Cuántas veces me lo leíste porque te lo pedía? 100, 200 o muchas más...todo de una leída, de corrido hasta llegar al punto final aunque no fuera El Apando.




Ahora te sigo viendo "viejito" pero ahora sé que tienes casi 100, que sobre tus piernas ya no puedo sentarme y que tus ojos siquiera son egoístas porque ya ni para ti puedes leer. La audición es casi inexistente. 
Hace mucho que dejaste de criar puercos, ya ni como ir a alimentarlos, ni hablar de las gallinas, de los guajolotes o de los maizales.


Ya no podemos celebrar triunfos del baseball porque simplemente ya no es lo mismo pero tus ojos se iluminan de ver a tu equipo del rancho bicicletero bi-campeón y allá vamos a las calles: la camioneta pintada y tu orgulloso con la casaca porque nunca perdiste la ilusión de verlos ganar y los viste dos veces, me gustaría que fueran tres. Me gustaría que aun pudiéramos trepar a los árboles y bajar las granadas, los duraznos, los higos. Sería genial oír tus burlas del germinador elaborado en un frasquito de gerber y querer mandarme con una maceta a la escuela, para que la maestra viera lo que es plantar y sembrar. No hay que menospreciar tus comentarios de las plumas de gallina "cómo que plumas moradas, verdes, amarillas, de ese color no son los pollos ni las gallinas. Si los niños no son tontos" (y desplumaste una gallina pinta para que mi gallina fuera más real)


Tampoco me puedes llevar ya al rastro...por supuesto que dejé de comer carne un tiempo pero tal vez el impacto no fue tan grande porque no me volví vegetariana.


Ahora te veo todos los días en tu cama, mientras duermes, me quedo atenta y vigilo que respires. Me es un gusto triste el tener que ayudarte a llevarte la comida a la boca y no es grato tener que darte la mano para que puedas dar solo unos pasos...y tu mano sigue siendo más grande que la mía e igual de rasposa, la única diferencia es que tu mano se aferra buscando seguridad en la mía como hace años mi mano la buscaba entre las tuyas.


Un día ya no estarás sentado en la mecedora, ya no me preguntarás que tal el día, ni por mis amistades. Ya no me sentarás sobre tu regazo a re leerme mis fragmentos favoritos. Sé que quizá no esté muy lejos el día en que así nos derrita el sol de verano ofrezcas un café con pan.


Mientras es un doliente consuelo el verte durmiendo, abuelo. Y cuando tus latidos y tu respiración cesen, cuando termines de alejarte vivirás mientras viva en cada uno de mis recuerdos.




VBLB #Ok.! (ENERO 2010)

lunes, 24 de enero de 2011

Si me siento mal te llamo, vale

Cuando menos lo quisiéramos el invierno terminaría y para nosotras el suplicio de las alergias que trae consigo la primavera nos aquejaría como cada año, eso lo sabíamos muy bien, por ello estábamos ahí en el consultorio homeópata. 


Drel llevaba días quejándose de malestar, se lo adjudicaba a alergia, yo, cliente frecuente de las mismas, me rehusaba a creer en una alergia primaveral en pleno invierno pero estoy lejos de ser doctora. Drel insistió en ir con "mi" homeópata, accedí, aunque no sabía si atendía en sábado, la última vez que tomé tratamiento homeópata solo me mandaron el medicamento con todas las indicaciones detalladas, incluida un "La doctora podría gustarte"


Cuando llegamos al consultorio no había más que un farmacéutico y un par de jovencitas, "la doctora llega a las 12" A las 12, decidimos esperarla y cambiar nuestro desayuno por una comida.


Drel contaba los pañuelos desechables por montones, los ojos se le ponían cada vez más rojos, el reloj avanzaba lento, el hambre se acentuaba y los pacientes llegaban de manera copiosa, lo bueno: primeras en turno.
Apenas hacía del conocimiento de Drel que  en estómago solo había un café que ya se había digerido hace mucho tiempo cuando "Y bueno qué es lo que te molesta" cortó nuestra platica.
Me olvidé del digerido café, la doctora estaba ahí: alta, delgada, con un cuerpo atlético. Podía preciaerse de ser una de esas pocas mujeres que se ven fantásticamente bien con el cabello corto, usaba unos aretes diminutos. Los jeans que vestía no podían marcar de una manera más que perfecta sus formas. A pesar de que usaba una sudadera amarilla se veía fabulosa, de su cuello pendía en un nudo exquisito una bufanda de las que en las tiendas se han empeñado en denominar gruesas. De su voz con un notable pero diludo acento español oía las preguntas que realizaba a Drel, la veía embelesada: sus ojos miel, en esa piel avellana, sus jeans que dejaban ver unas piernas largas con unos músculos torneados y esa presencia, ese porte que no podía sino ensoñarme, incitarme a imaginarla desnuda e igualmente perfecta. "Entonces los intercalas: estos a las horas pares y estos a las horas nones. Ahora no hace mucho frío pero si te duele la garganta usa una bufanda, son muy recomendables, que no te importen si te juzgan loca" Fue cuando dejé de verla como una diosa, volví a la realidad, pero aun en la realidad me parecía perfecta y ese dominio que tenía del lugar... Entró a su oficina, regresó con unas tarjetas y unos calendarios de bolsillos, le dio un par a Drel, otro a mi. Estuve tentada a sostener sus manos entre las mías por más del tiempo que lleva tomar algo porque su piel era tan suave y el contacto visual tan imponente que no dudo que se haya percatado que me tenía embelesada.


"Si tienes cualquier malestar o duda, no dudes en llamarme, sin pena, vale", eso no era para mi pero como mero pretexto pregunte cuando me podía presentar que me diera el tratamiento para la alergia. "A finales de enero o la primera semana de febrero", me dijo. Nunca me habían dado ganas de sentirme mal.


Drel salió fascinada, la mujer no pudo parecerle más encantadora, se percato del cuerpo esculpido a mano que la doctora posee, se jactó deliciosamente de cada una de sus formas. Solo pensaba "que bueno que no la escucha su novio porque del cuerpo de su novio al de la doctora me quedo con el de la doctora" pero le dije "Hey, tú tienes novio, déjame a mi la doctora"  Drel objetó ser heterosexual no ciega, sus comentarios me hicieron pensar que Freud había tenido sus razones para decir que todos somos bisexuales.. Yo solo sigo pensando que ya sea febrero y después pretexto, para volver a verla, que necesito una revisión urgente que alivie mi malestar.




By Lovb (2011)

sábado, 30 de octubre de 2010

FLASHBACK

Hace tiempo el panorama era distinto. Podía hablar sobre nosotras en plural
Podíamos muchas cosas
Podíamos todo
Me gustaba cuando al terminar un cuento, me veía de esa forma tan suya y entonces ¿Me lo revisas?, decía. Hacía lo propio por mero protocolo. Si acaso se le  iba una coma, un punto y seguido que podía funcionar mejor como un punto y aparte, tal vez algunas líneas del medio que podrían funcionar mejor al inicio, pero eran solo apreciaciones nunca errores sintácticos, gramaticales  u ortográficos. Todo en orden, respondía. Cerraba su laptop y entonces el punto final lo poníamos bajo las sábanas.


Mi madre tiene la culpa de que ahora esté frente al teclado diseccionando los recuerdos, me ha preguntado poco más de un par de veces por ella, hoy preguntó si está bien, le dije que sí, espero no haber mentido. Ya no somos un plural, mi plural, no sé si el suyo, ahora son con personas distintas.


Aunque más que adjudicarle la culpa a mi madre, la culpa la tiene el almuerzo: queso con salsa, tortillas de harina, frijoles refritos y puntualmente el café. El café antes del azúcar y la leche. Me abalancé sobre el plato y entonces mi madre preguntó por su bienestar y dijo que le encantaría el almuerzo, entonces, le recordé que eres vegetariana y ella recordó "Claro, revisaba que el chorizo fuera de solla y no de puerco o de pavo" (mi madre era quien revisaba las etiquetas) por miedo a que no cenara. Luego, con esa sabiduría que solo las madres poseen remató "Era ovo-láctea vegetariana y el queso le fascinaba o le fascina espero" sacó las tortillas del comal, yo ya no estaba tan apresurada por engullir mi almuerzo y dijo "Y tú estás bien en donde estás, V E R D A D"


"Si mamá,estoy bien solo que no deja de sorprenderme que anotes aspectos tan puntualmente o que abras la compuerta de los recuerdos cuando menos me lo espero"


"Recuerda lo bonito" (y entonces mi menté voló a la manera de poner punto final a los cuentos)


Cuando volví sobre mi comida...necesitó minutos en el microondas.

miércoles, 30 de junio de 2010

Simón

"Besos de papel,



se los lleva el viento,



igual, igual que en tus cartas,



me jugaste rudo con mis sentimientos".
Besos de papel
 
A mi abuelo Simón, un eterno joven, un enamorado y una parte fundamental de mi vida.

Cuando te conocí te veía grande y fuerte, ahora que soy grande me da gusto seguir percibiendo tu grandeza y me da tristeza verte menguado en otros aspectos. Aunque tu salud cada día se deteriore más, aunque las tazas con ese café que te gusta beber ya no las puedas sostener, ni puedas leer el diario, me gusta verte apacible, sin deudas con la vida, con esa mirada llena de historias y de recuerdos.

Siempre tendrá un lugar privilegiado en mi  todas las veces que me sentabas en tus piernas y leías para mi cuanto libro llegara a tus manos y si considerabas que no era adecuado para mi edad ficcionabas eso plasmado que de por sí ya era ficción. Eres un lector ávido, insaciable y agudo. Te gustaba leer tabloides para reírte de encabezados como "muere en el trono" y te gustaba leer los diarios más serios para enterte someramente, al calor de un café, de todo.

Eres ese hombre cansado con las uñas molidas por dedicarte a amanzar toros. Eres ese abuelo consentidor que no sabe de manchas imposibles y me dabas mango o moras aunque luego de comer la ropa quedara inservible. Eres ese hombre que si no sabía el nombre de algún dulce buscabas un empaque y al llegar a la tienda pedías "uno como este, así igual del mismo sabor, de la misma marca".

Eres ese hombre que jamás pudo hacer que le perdiera el miedo a los gallos de pelea, ni pudiste vencer mi temor para quitarle los huevos a las gallinas y eres ese hombre que me hizo volver a comer carne luego de una visita al rastro.

Siempre serás ese abuelo que firmaba mis tareas con esa firma infinita pero pulcramente definida. Y sentenciabas "si no le creen, hijita, que me llamen", nunca hubo necesidad de llamar.

Eres el mejor anfitrión aunque ofrezcas café con pan estando a 40 grados, después dirías "no tiene que beber café puede pedir lo que sea, hasta sotol tengo"

Como olvidar ese placer por lo dulce, por los postres, por los cafés calientes o helados o ese placer de sentarnos debajo de la higuera  asolo ver atardecer  y ver  a la tarde teñirse o desteñirse y me mostrabas las estrellas y volvían tus historias aunque muchas veces. sin decir nada, sin hacer otra cosa más que contemplar se nos iba la tarde y nos visitaba la noche..

Tu excelente tacto para decir "No soy su papá, soy su abuelo" y me enorgullece que seas mi abuelo, que tus manos ásperas me hayan enseñado que debo voltear a ver ambos lados de la calle, que en el domino ficha sentada es ficha jugada, que  las cartas tienen su chiste jugarlas y que para ganar en el scrabble hay que leer.

Porque aunque lo intente este post se queda corto para decirte todo lo que significas: porque eres más que un café caliente a 40 grados de temperatura, eres más que el dinero que me dabas los domingos, eres más que las plumas que le quitabas a las gallinas cuando me pidieron plumas para decorar. Eres más que la desfachatez de llamar a mis amigos por el nombre que tú quieres y no por el que tienen. porque para ti existe "Mi amiga la ronca", "mi amigo Monterrey", "Mi amiga francesa", "Mi amiga la de los ojos chulos", "Mi amiga mamá", "Mi amiga tortolona", "Mi amigo el grandote" y demás.

Nunca olvidaré esa vez que te atropellaron y lo único que te preocupaba eran "tus tenis negros de la palomita blanca bordada" nos dijiste "Búsquen el otro tenis porque están muy suavecitos" después el paramédico nos diría que le dijiste "Si son muy cómodos pero son el último regalo que me hizo mi esposa", no recuerdo donde encontramos tu tenis pero lo hicimos y aún los guardas.

Siempre serás más que mi amada lectura de "Platero y yo",jamás me cansaba de escucharla y jamás te cansaste de leerla. Porque adoras mentir diciendo que quieres a tus nietos por igual pero me ves con tus ojos cómplices y sé que a mí me quieres más, me quieres distinto, me quieres como tu niña consentida y yo te adoro como ese gran abuelo que eres: ese que me enseñó a leer, a amarrarme las cintas o usar tenis de choclo porque son más prácticos y olvidarme que parecían de karateka, ese que me enseñó que si no querían que me vieran orinar cerrara yo los ojos (después me dijiste uno debe sin importar los demás), ese que me enseñó a beber agua miel, pizcar pitayas, a escupir el bagazo del quiote, recolectar nueces y leer el periódico a diario. Ese que me enseño a ir por el higo que quería aunque estuviera en lo más alto de la higuera... y muchas situaciones las veo como los hijos de la punta y si los quiero voy por ellos por qué como tú dices "No pasa de un chingazo, pero échese mi hija un salivazo".

Porque eres un fan fiel de los saraperos y me enseñaste el amor por una camiseta, no importa que sean "chiriperos" y se te cumplió el milagro y jamás te vi más orgulloso con tu casaca porque supiste que simplemente un día iba a pasar y pasó y pinté la camioneta y salimos pitando "Yo si le voy  le voy a sarape" y tu gritabas "Si se pudo".

Sé que a este punto, tus más de 90 años te están pasando una factura demasiado alta: ya no puedes muchas cosas, ya no me puedo sentar entre tus piernas a que me leas "platero y yo" ni a que me cuentes la vez que te  indigestaste por comer melón y tuviste que beber tus orines. Ya no puedes levantarte en las mañanas a comprarme un pan cubierto de chocolate de esos que parecen pastel.Aveces ya no tienes ganas de elegir una historia y que ahora sea yo quien lea para ti. Estás cansado... si vivir como has vivido; siendo feliz, haciendo y deshaciendo, sin deudas ni rencores para con nada, y hacia nadie, quiero llegar a vivir a tantos años de esa manera tan tuya, tan plena. Porque no somos este cuerpo y no nos contiene. Y aunque te vayas en mí permanecerás siempre. Y siempre que me pregunten si conozco a Don Simón se me inflama el alma y les respondo "Sí lo conozco es mi abuelo"




... como te gustaba cantar "...besos de papel se los llevó el viento" y me decías "a veces a uno le gustan las canciones aunque sea tristes o de desamor pero que uno las cante no quiere decir que ande uno llorando. Hijita lloré tres días, luego nomás acuérdese"



por VBLB #0.K 22 JUNIO 2010

domingo, 6 de junio de 2010

Pretextos

-¿Y esa maleta?-Le preguntaba al tiempo que veía con sumo cuidado el meticuloso orden entre todas sus pertencias.Todo en su sitio, las blusas, los pantalones, incluso  la ropa sucia.
-Pues es la maleta con mis cosas-Le respodíó al tiempo que le recordaba que dentro de unas horas esa visita fugaz llegaba a su fin.
-No te vayas, vete mañana, no tienes nada que hacer-le suplicaba mientras tomaba asiento encima de la maleta para así impedir que se fuera.
-Bájate de ahí, tengo que irme. Recuerda, me iba a regresar hace tres días. Me la pasado genial pero tengo que volver. Baja de mi maleta, si cupieras te llevaba en ella pero no cabes, tú tienes asuntos aquí y yo debo resolver mis asuntos allá.
-¿Resolver?-Le inquirió con un dejo de molestia.
-Fue un decir, tengo trabajo, pendietes, cosas que ya postergué por tres días, ya no puedo postergarlas más-Oye qué haces deja de sacar la ropa de la maleta, eso puede irritarme , en verdad.
-Ya lo sé pero me quiero quedar con algo de aquí.-Le espetaba con miradas tiernas imposibles de ignorar. Tan tiernas que ya se había quedado tres días más. Pero al parecer quería llevar el poder de esa ternura hasta el límite.
-¿Algo? Mi ropa no te queda.
-Sabes que sí. De hecho ¡mira lo que me acabo de topar!
-¡NO! Mi pashmina amarilla con lila, no, porfavor. No la he usado.No sería un buen recuerdo, ve incluso tiene la etiqueta.
-Esa es la que quiero. ¿Me las a vas a dejar?-Le pedía al momento que trababa de sujetarse a ella sin importar si era la cintura, el hombro, el cuello.
-Va, es tuya. Pero guarda todo lo que sacaste.-Le respodió sin safarase nisiquiera hizo el intento
-¡Guardarla! ¿Cómo?
-Con las mismas ganas que sacaste todo, devuelves todo a su lugar t o d o. No quiero que guardes simplemente colocando  todo ahi dentro. Quiero que lo ordenes y lo guardes


Comenzó a guardar las cosas, hacía muecas de refunfuño y su amiga con un pie fuera de ahí la veía divertida al tiempo que elucubraba frases como "Si supieras que podría degustarte toda"


-Ya sé, ya sé que no guardo las cosas como lo harías tú pero en un momento dejo tu maleta como nueva
-Estoy pensando en que debería quedarme también con algo tuyo-le decía con un dejo travieso
-Claro, qué quieres. Caminó hacia su clóset, lo abrió de par en par. A diferencia tuya- recalcó- te dejo que te lleves lo que quieras. Bueno ese sweater anaranjado no porque lo usa mi mamá, de ahí en fuera date gusto, puedes elegir lo que más te guste.


Se sentó al filo de la cama, no pudo evitar verla y sentir como la sangre comenzaba a hervirle dentro y esas muecas de ternura como dejarlas pasar inadvertidas.La verdad si la ropa iba toda aventada no le importaba un carajo, muchas veces podía dejar de lado sus manías y si la veían con esos ojos inyectados de ternura y de deseo ¡quién se iba a preocupar por si la ropa iba doblada y agrupada por colores! Vio de reojo el reloj, faltaba una hora con quince para el regreso. -Quiero tu pantalón-al fin se animó a decirle


-Claro, deja que abra bien la puerta para que te lleves el que más te gusta.
-No, no me estas etendiendo. Quiero ese pantalón, ese que traes puesto-Su amiga la veía un poco perpleja pero llevó la mano hacia el botón para comenzar a desabrocharlo. Primero el botón, después la cremallera. Y tal como reza la canción No tocar peligro de muerte...enseñame a bajar tu cremallera, ya sabes donde voy...  claro que sabía a donde iba
-Hey, yo quiero ese pantalón, Yo lo quiero: yo te lo quito.

Extendió el brazo, la jaló hacia ella de la cintura. La distancia entre ellas disminuyó, primero le tomó la cara entre las manos, reconoció su cara, esa de la que emanaban las miradas coquetas y suplicantes, después reconoció y se regocijó con cada unas de sus formas, luego desabrochó algunos botones y borches que se le fueron presentando como deliciosos obstáculos en el camino. Todo quedó entendido y se acompasó todo en un ritmo ininterrumpido de caricias, de besos. Fue como una gota de agua que desliza por el cristal. El pantalón quedó el piso y ellas eran una. Comenzó un recorrido que se llevó a cabo con todos los sentidos.


Faltaban 20 minutos para la partida. Se levantaron, se vistieron, le dio su pantalón que se encontraba junto a una blusa de ella en el piso.

-Tu pantalón
-¿Qué no lo querías?
-La verdad quería quitartelo más que otra cosa. Puedes conservarlo
-Pero igual te queda, así que  es tuyo
-Gracias, eh
-De saber que si te quitaba algo me ibas a dejar sin pantalones hubiera saqueado tu equipaje desde antes
-Te veo luego. Como en tres meses. Y venderé enfundada en tu pantalón, tal vez quieras reclamar lo que es tuyo y abordó
...

Por lovb (VBLB) #o.k! mayo 17 2010

miércoles, 31 de marzo de 2010

Death coffees

"Todos morimos a tiempo"
(No recuerdo donde lo leí pero creo que es muy cierto)

Nunca me han gustado los panteones,nunca. No me gustan apesar de que en México son coloridos y llenos de flores de todo tipo y mateiales, tampoco me gustan los de estilo estadounidense con una placa al ras del suelo rodeada por pasto, a decir verdad tampoco me gustan  los nichos, ni los mauseoleos, mucho menos me gusta lo que uno debe dejar en ellos. Y mucho menos me gusta ir a uno en donde haya un entierro y los mariachis canten con su voz aguardientosa "La barca en que me iréee (lleva una cruz de olvido) " o "Amor eterno e inolvidable", en fin.

Evito ir al panteón a menos que sea estrictamente necesario. Si cuento las veces que he ido no llegan a diez, desería que no fuera ninguna. Pero no ha sido posible, este ha sido el recorrido:
1

Mi bisabuelo tenía cáncer en la garganta o en los pulmones o en ambas partes, no lo recuerdo.
 Lo recuerdo siempre envejecido con sus lentes de una gruesa armazón de pasta negra que serían la envidia de cualquiera. Tosía con estruendo pero no dejaba de fumar. Usaba siempre un  sombrero e invariablemente me hablaba, entre tos y tos, de un modo dulce, siempre dulce con los ojos llenos de cariño. De repente lo vi escupir grandes flemas o coagulos, no sé que hayan sido. Jamás dejó de fumar. Lo recuerdo sentado en el patio de la casa cobijado por la sombra de la higuera, tosía con todas sus fuerzas pero siempre le vi esa mirada apacible. Cierto día fuimos al rancho a donde él vivía. Un rancho desierto sin nada interesante por hacer, nunca me gustó ese lugar árido y carente de todo. Ese día entramos a la casa, mi mamá dijo "ahí está tu abuelito". Esperaba verlo y que invitara a sentar en su regazo pero no.

Mi bisabuela no tenía la mirada apacible como mi bisabuelo, era una mujer agria, testaruda, envidiosa, casi del tipo de persona que se dice que "No come por tal de no ir al baño" o "Todo lo que come le hace daño" y demás.
Lo común historicamente es que los hombres sometan a la mujer pero mi bisabuela era experta en someter a su esposo y casi a cualquiera. Muchos preferían obedecerle antes que aguantar sus peroratas o sus chantajes. Ella se emepeñó en velarlo en su casa, así que cuando llegamos solo vimos un bulto envuelto en sábanas blancas con cuatro cirios: uno en cada extremidad. Los murmullos llenaban el cuarto. Tiempo después entedí que esos murmullos eran oraciones. En ese entonces yo tenía solo tres años,lo recuerdo perfecto. Siempre he tenido una gran memoria, irónicamente mi primer recuerdo es de mi bisabuela conmigo en sus brazos (a todos les cuesta dar crédito a ese recuerdo pero es muy nítido y yo tenía solo meses). Como lo quedaba de mi abuelo estaba postrado y envuelto en sábanas blancas pues ya no me pudo invitar a sentarme con él y sentarme a lado de ese bulto envuelo como tamal y custodiado por 4 poco agradables cirios no me agradaba.

Mi bisabuelo fue enterrado en el panteón de ese desabrido rancho. Los que llevarían la caja se tardaron más de lo normal porque al parecer no fue tarea sencilla dar con ese terruño.  Y solo mi bisabuela sabe que arreglos hizo para el funeral, le preguntaría pero murió en la víspera del año 2000 con casi 100 años.Pero nunca dejó sus mañas chantajistas ni su envidia, se lo llevó a la tumba. Yo no fui a su entierro.

"Tu abuelito ya está en el cielo" era lo que bajo los rayos del sol mi mamá tenía a bien decirme. Era verano, el sol simplemente fulminaba, ahora que recuerdo ahí no surtía efecto el protector solar.

Una de sus hijas se quiso tirar a la fosa, recuerdo su desgarrador ¡¡¡papá!!! y su ¡¡¡¡llévame a mí!!! A mí el sol me irritaba la piel, la tierra derretería mis zapatos pero solo alcancé a preguntar si mi abuelito ya no tosería, mi mamá me dijo que no con esa certeza que tampco sé de donde pero las mamás la sacan. Para mí esa respuesta fue perfecta, si bien siempre lo vi apasible y cariñoso conmigo algo en mi enteder de niña de tres años me decía que escupir sangre  y toser más fuerte de como sonaban las camionetas que anunciaban que vendían naranjas, o sandías no era bueno.

Ese fue mi primer cafecito con la muerte. Primero mi bisabuelo.

                                                                     2

Mi abuela Elena (Hija de mi bisabuelo de los párrafos de arriba) no quería que yo naciera pero dicen que la vida no cumple antojos y que al que escupe para arriba le cae su saliva... terminó adorandome y yo a ella. Siempre la recuerdo. Ella me llamaba del mismo modo que mi bisabuelo. Ahora que lo recuerdo tenían la misma boca, la misma mirada. Eso es algo grandioso de la genética. Pienso que la genética puede ser maravillosa o detestable. El que mi abuela tuviera la misma mirada y los mismos labios dulces y amables de su padre me son de las razones por las que pienso que la genética es maravillosa.

Cuando cursaba la secundaria comencé a distanciarme de ella, no porque no la quisiera sino porque no estaba de acuerdo con las desiciones de vida de mi madre y yo apoyé a mi mamá. Compartía muchos puntos de vista con mi abuelita: tampoco quería que mi mamá se casara, no me hacía gracia pero ¿Si no la apoyaba yo, quién iba a hacerlo?  Yo haría mi vida: al terminar la prepa estudiaría inglés, luego si me daba tiempo tendría coqueteos con el francés y después dejar mi ciudad, mi zona de confort y si pasaba los exámenes iría por mi piercing. Era ella la que se casaba, debía respetarlo si un día unía mi vida con  alguien desearía el mismo respeto.Mi madre se casó, nuestras vidas tomaron otra dinámica. Fue extraño porque dejamos de vivir entre mujeres para tener a su esposo. Pero es eso su esposo, yo tenía una mamá y una abuelita.

Mi abuelita, porque es lo que siempre será. Primero tuvo cáncer de mama, tuvieron que quitarle un seno. Aparte de los panteones detesto las cirugías. Años depués el desgano y cansacio eran frecuentes en ella. En ella que cada mañana tenía dispuesta la mesa con pan dulce, jugo y leche. En ella que cada tarde le hablaba a sus plantas y las regaba . En ella que se sentaba a bordar. En ella que cada tarde hacía tortillas de harina y los fines de semana horneaba pan. En ella que no conocía las siestas ni el levantarse después de las siete de la mañana. En ella que me cuido siempre, que me preguntó durante 17 años como me había ido en la escuela.En ella que siempre que pudo fue a ver las funciones del grupo de teatro en el que estaba, en ella que me presumía como si fuese el diamante de un anillo. En  ella que toda gripe podía curarla con caldo de pollo. Ella inagotable un día casi se desploma. Mi mamá la llevó inmediatamente al doctor. Esperé sentada en la sala viendo la pared hasta que regresaron. Mi abuelita se veía como si tuviera todas esas siestas que no tomó acumuladas. Se fue, por primera vez en 17 años a dormir e incluso me dijo que trataría de levantarse para hacer tortillas de harina. Mi mamá apenas se durmió mi abuela me lo dijo sin rodeos "cáncer pulmonar en fase terminal". Se había expandido de una manera tan inusual que por eso no se habpian presentado los signos de la enfermedad. No lloré,solo sentí mi pecho oprimirse y tome la mano de mi mamá. A partir de ese día fue una carrera veloz hacía la muerte. Era verano de nuevo. Era mayo. Yo no quería que falleciera el 10 de mayo en el día de las madres, ni el 15 de mayo día del maestro porque mi mamá es maestra y es un día de fiesta en mi familia. Todas las noches pedía "que no se vaya el 10, que no se vaya el 15" Todas. Hicimos todo. Estuvo en casa  porque los doctores dijeron que no tenía caso tenerla en el hospital. En mi casa se acondicionó un cuarto con todo lo necesario. Fue empeorando. A mí no me gustaba verla, mi mamá me decía que le dijera cuando me iba y cuando regresaba de la escuela. Pero yo no podía. Todos los días le pedía a la vida, que la cuidara, que nada le doliera. Pero no le decía nada a ella. Lo más que podía hacer era quedarme petrificada en el marco de la puerta, solo veía. Nnunca pude cruzar el umbral.

Me podía mucho ver como mi mamá tenía que bañarla, cambiarla, alimentarle, limpiarle las comisuras. Todo. Mi abuelita siempre dijo que no quería llegar a eso y lamentablemente pasó. Apesar de que salieron cuanto doctor, enferemero, terapista, yerbero, fan de las gotas de quien sabe quien a la carga, ella no quiso que nadie que no fuera mi mamá la bañara e hiciera todo lo que había que hacerle, así fue. Tampoco quiero llegar a eso y de llegar quiero que exista alguien con la suficiente confianza y el excesivo amor como para que pueda cambiarme un pañal.

Fue 10 de mayo, ese día mi abuela se levantó, con muchas complicaciones pero lo hizo. Le cantamos las mañanitas, pusimos música e intento bailar (le gustaba bailar el moño colorado). Comimos pastel de fresa porque era su favorito. Comió pastel, felicitó a todas las mamás. Luego de eso se sumió en sueño profundo. Mi mamá se debatía entre mantenerla conectada al respirador o no y les puedo decir que es una de las situaciones más complicadas que he vivido. Mi mamá decía que sí y en cuanto se disponían a quitar el oxígeno gritaba que no, luego la veía desgarrase en dolor y reconsideraba, al final decidió que no. Un día acompañé a mi mamá por un sacerdote. Fue la primera vez que vi que le dieran a alguien los santos oleos. Fue 15,no hubo fiesta. Llegó el 16. Ya toda la famila estaba aquí. Al regresar de la preparatoria me disponía comer. Estaba molesta porque la noche del 15 mi abuelita había abierto los ojos y se despidió...  pedí que me despertaran a la hora que fuera, mi mamá no lo hizo. Yo entraría a despedirme en cuanto su habitación se desocupara pero sus hermanas e hijas estaban adentro rezando y llorando. Apenas iba a tomar el primer bocado de mis papas fritas con tomate, mi mamá me había dicho que unos minutos saldrían mis tias y entrara a despedirme. Ya no me vería pero lo haría. Me llevaba el tenedor a la boca cuando un ¡¡mamá!! ensordecedor e infinito llenó la casa. Entré al cuarto, la vi expirar. En un acto reflejo, casi como una momia, se incorporó, abrió la boca, jaló aire lo más profundo como si jalalara la vida... fueron segundos en que vi mis 17 años con ella. Luego de esa bocanada volvió a estar postrada. Ya no estaba. No lloré. De los ojos de mi mamá salían lágrimas que pensé jamás tendrían fin. Sin embargo se fue a preparar todo. Me fui como zombie a mi cuarto. Desde el techo vi llegar el servicio médico forense y vi como la sacaron.
Al otro día había que ir al panteón. No quería, me da miedo, me da miedo el hecho de dejar ahí a la gente.

Una vez mi abuelita me dijo "Cuando uno se muere se queda en el corazón de quienes nos quieren, el cuerpo no importa y el luto se lleva el corazón  no en la ropa negra". Recordé eso cuando saqué un pantalón negro pero usé una blusa color perla. Aunque ella ya no estuviera en casa sino en mi corazón era horrible dejar su cuerpo ahí. Fue hasta entonces que se me salieron las lágrimas.
Cuando regresé a casa hice lo que una amiga me dijo : le reclamé a la vida, maldije, estrujé almohadas, tomé un baño hasta quedar como viejita y me tomé un té, una taza con té que me tardé horas en terminar.

Ese fue el segundo café con la muerte. Pero fue el primero consciente y es horrible saber lo que en verdad ocurre. Ese día detesté la filosofía, la detesté porque ya no me permitía sentir esa paz que sentí cuando mi mamá me dijo que mi bisabuelo estaba en el cielo.Más tarde la misma filosofía me hizo tragarme mis palabras porque tuve la incierta certeza de que ya estaba bien, sea lo que fuese en donde quiera que estuviera.. y la seguridad de lo incierto no es otra cosa más que fe.



                                                                               3
Medio año después falleció un tio. Su hijo siempre me decía "Tú no tienes papá" yo no le contestaba porque simplemente no sabía que contestar y al final del día eso era cierto. Su papá era mi tio y me quería mucho pero era eso. Mi mamá siempre ha sido clara con los roles: mi abuelo es mi abuelo, los tios son tios, su esposo es su esposo y mi papá fue un proveedor de un espermatozoide, al cual yo después le menté la madre y le dije que era un mal parido pendejo que no se merecía lo bueno de la vida y que lo único bueno que había hecho era yo  y que nie él merecía tener a alguien como yo ni yo a un pendejo como él(en fin esa es otra historia).  Mi mamá me decía "dile que sí tienes papá pero que no vives con él" "Dile que todas las familias son diferentes"  Nunca le dije nada. El día que mi tio murió yo seguía en la prepa, hubo paro de transporte público a manos de los estudiantes. Me llamaron de mi casa al celular en horas de clase,algo iba mal, me querían en casa ya en ese minuto. Tuvieron que ir por mi. Nos tardamos en llegar por el paro. Al llegar lo supe, el ambiente no mentía y pregunté por mi mamá, nadie sabía nada y grité ¡Cómo que nadie sabe dónde está mi mamá, quién le avisó, quién está con ella" Llamé a su trabajo, mi mamá andaba identificando el cuerpo porque su hermano había fallecido en su primer día de trabajo. Me calmé. Necesitaba estar entera para ella. Preparé café, guardé en una carpeta los papeles de la funeraria (esos que cuando fue mi abuela el sentimiento no nos dejó encontrar). El portón se abrió: eran mi mamá con mis primos. Mi prima se abrazó a mi y lloró como jamás lo ha vuelto hacer. Mi primo antes de llorar me dijo "AHORA SOY YO QUIEN YA NO TIENE NI TENDRÁ PAPÁ JAMÁS". Se me hizo un nudo no sé si en el estómago, en la garganta o en ambas partes a la vez. Solo los abracé y volteé a ver a mi madre.  Ella estaba desencajada. En cuanto mis primos me soltaron abracé a mi mamá, la llevé a su cuarto, la recosté.

Fue cuando mi tio falleció que caí en la cuenta de que mi abuela hacía ya seis meses que no estaba. Entonces lloré. Lloré todo lo que no había llorado. Tuve una semana ininterrumpida de pesadillas, me daba miedo que me diera sueño.
Un día los soñé a los dos me dijeron que estaban bien. Las pesadillas se fueron.No han regresado, tampoco he vuelto a soñarlos.
Nunca le pude decir a mi primo que se pude vivir sin un padre porque él si lo tuvo y solo se puede aprender a vivir con la ausencia.

Ese fue mi tercer café con la muerte.


                                                                          4

Ella llegó para alegranos la vida. Una pequeñita que sencillamente te robaba el corazón, me lo robó incluso a mi "la distinta, fria. distante e inexpresiva de la  familia, la que no quiere nadie, la que nadie saca de su cuarto y la que siempre dicho que si le dieran a elegir a su familia tal vez no escogería ni a la mitad de los que tiene." La familia (los primos, los tios, las tias que te jalan las mejillas, los que te hacen malas pasadas) Son algunas de las razones por las que detesto la genética, ese vínculo que por más que uno reniegue no se diluye. Siempre he dicho que los amigos si eligen y siempre he dicho que fuera de mi mamá y algunas cuantas personas más prescindo por completo de toda la parentela. Si ya me detesteban afortunadamente caí de su gracia el día que media parentela se enteró de mi gran anuncio.
 Mi primo y su esposa la adoptaron una niña con hidrocefalia pero podría llevar una vida muy normal. En ella no había rastro de cirugías ni se le veía la cabeza grande como se le ve a la mayoría. Su sonrisa simplemente te mataba cualquier mal día, cualquier día 28, todo. Y mis primos tenían los medios para atenderla lo mejor posible. De hecho mi primo era su médico y su esposa la rehabilitadora  (Trabajan en un archifamoso hospital que se dedica a trabajar con niños con capacidades diferentes). Su mamá la había abandonado (ahí yo dije: ven como los vínculos genéticos no te garantizan nada ¿y los tíos y los parientes de esa bebé dónde estaban? Pues no sé. Pero agradezco el día que mis primos la adoptaron.

Amaba mi llavero de vaca  y se reía a carcajadas cuando le apretaba la panza y la vaca mugía. Le gustaba enredarse mis bufandas, ponerse mis gorras, mis sombreros y yo nada le negaba. Mis brazos estaban para ella, mis vacas para ella, mi cuarto para ella, un pedazo de mi corazón era de ella. Y no faltó quien comentara que la quería tanto. Pues sí, yo la amaba pero el amor surge y esa niña conoció mi parte dulce que aunque muchos lo duden, existe.

Se supone que no caminaría pero ella contra todo pronóstico y ayudada por una mini andadera era incansable. Solo veía como sus pequeños pies corrían. Y ella se reía feliz de la vida.

Un día la vávula que dreana el agua se infectó al operarla descubrieron otras malformaciones y tuvieron que operar más. Yo no quería ir a verla no por no verla sino que no me agradaba en lo más mínimo ver su cuerpecito de casi 3 años entubado y en una cama de hospital pero era mi niña y fuimos. Tenía semblante de hospital, sinembargo sonrió y me llamó por mi nombre, el malestar no le permitió deshacerse en carcajadas por el mugido de la vaca, intentó quitarme la bufanda. Le dije que cuado saliera le daría mi sombrero ese que tanto le gustaba. Al salir dijo Bye. Ya camino a casa el esposo de mi mamá dijo "Está excelentemente atendida pero es una bebé y los bebés y los ancianos no resisten la entubación. Yo la vi agitada. Ojalá todo salga bien" Sentí un escalofrío recorrerme de punta a punta y de nuevo sentí esa opresión. Desvié la sensación comentado que aun en esos momentos no perdía el buen humor. Pedí de nuevo que ella no se fuera, así como pedía que no se fuera mi abuelita.
Al siguiente día falleció. Yo revisaba mi correo cuando mi mamá entra al cuarto y me dice "falleció". Se me escurrieron las lágrimas , la nefasta opresión en el pecho había sido certera de nuevo.

No sé como pero en un momento estaba ahí a lado de su cama de hospital, ella estaba dentro de una especie de bolsa. Las enfermeras lloraban. Mi primo que es médico lloraba con esa especie de sentimiento que solo un padre que es médico puede exponer. No se lo pregunté pero estoy segura que repasaba cada paso de lo que se había hecho. Oia el llanto de todos, el de los de afuera, el de las enferemeras que me dejaron a solas con ella (yo no se los pedí pero lo hicieron). La vi en la bolsa, con sus ojos cerrados, de repente le acaricié la mejilla y comprobé que cuando uno se muere todo se congela, todo. La última vez yo estaba con una amiga en la sierra, ella me dijo que tenía mucho frío, que siempre tenía los pies frios y lo comprobé: estaba helada, sus pies eran lo más frío que había sentido...fueron lo más frío que habia tocado hasta que toqué lo que quedó de ella. Es un frio que detiene todo, que te cimbra el piso sobre el que estés de pie, es un frío tan contundente que una vez que lo sientes no hay duda de la ausencia.

Fue un funeral bonito. Lanzamos globos al cielo. Ahí si lloré. Su mamá me pidió que guardara el llavero de vaca, no tenía que hacerlo y que jamás me deshiciera del sombrero, tampoco pienso hacerlo. El corazón se me hizo pasa cuando su mamá dijo "Gracias por dejarme ser tu mamá" y pensé "Gracias por dejarme ser tu prima/tía"

Ese fue el cuarto café con la muerte. Y no han pasado ni 4 meses, aveces me descubro pensando si de verdad pasó.

"El luto se lleva en el corazón, las personas que mueren se quedan en el corazón de quienes les quieren" Mi bisabuelo, mi abuela, mi sobrinita viven en mi corazón. Con algunos pasé un tiempo breve, con otros casi todo lo que llevo de vida. Pero me han marcado y viven en mí. A mi bisabuelo jamás lo he ido a visitar, no creo hacerlo. La tumba de mi abuelita la visité cuando murió mi tio y un par de veces más. No he vuelto. Cuando  va mi mamá le digo que ponga rosas rosas, las favoritas de mi abuela. No siempre hay rosas rosas, si no hay que no ponga nada de mi parte. La tumba de Joey tampoco he ido a visitarla pero mi llavero de vaca siempre va conmigo. Ella va conmigo, ellos viven en mi corazón porque vaya si les amé.

No me han gustado, no me gustan y no me gustarán los panteones. No son bonitos, hermosos, preciosos ni confortables, no guardan nada de todo de lo que con las personas compartimos aunque nos guste pensar lo contrario

Por lovb #o.K! marzo 30 2010 (12:12) (Porque aveces extraño, aveces hay días azules y aveces siento que no me he aprendido a vivir con sus ausencias)