miércoles, 7 de marzo de 2012
Pero si la recuerdas...
-Buenas tardes, hablamos de la casa de asistencia de las monjas de la eterna caridad, se encuentra LoVB
Y entonces sentí como se me erizó la piel. La casa de las monjas de la eterna caridad es para mí un lugar tan fresco en la memoria y tan pocas veces evocado a los recuerdos...nunca pensé que luego de años me llamarían.
-Ella habla, en qué puedo ayudarle, madre.
La verdad nunca pensé que tuvieran un registro de todas las personas que alguna vez vivimos en ese lugar. Sus métodos parecían tan poco fiables y vagos que siquiera llegué a pensar que llevaran una bitácora. Pues la vida me había vuelto a sorprender: ahí estaban llamándome de la casa de asistencia de las monjas de la eterna caridad. No supe qué hermana o madre era, o no sabían aún que madres quería. Tampoco pregunté, eso era lo de menos, aparte no era la monja que hacía esas empanadas de queso que solo ella.
A esas alturas dudé que me llamaran para interrogarme de la fiesta que me hicieron de despedida, esa en que bebimos a raudales y en las fotos del recuerdo unos papas enmarcan nuestros "sacrílegos y prohibidos actos"
-LoVB, perdón que te moleste es solo que necesitamos de tu ayuda. Está conmigo un muchacho que dice que es el papá de la hija de Diana. Ya la contactamos en los números que tenemos pero nada. Tú podrías decirnos dónde enconcontrarla. Diana, Diana esta muchacha a la que eras muy cercana la recuerdas-
Mi cerebro se quedó pausado cuando la monja dijo Diana...
Cómo olvidarla. Cómo olvidar a esa mujer que me enseñó los trucos de una buena mano de pokar y sobretodo que me enseñó atener cuidado de que mi respuesta no fuera "lo que quieras" cuando me dijeran "qué quieres perder". Fue en una partida de pokar cuando ella me dijo
-Qué quieres perder
-(Sin dejar de ver mis cartas y tentando un mucho a la suerte y a ese palpito del juego) Lo que quieras, le dije.
Ingenuamente pensé que me iba a despojar de mis botes de nutella, que me pediría que limpiara la cocina una semana entera.
-Si te gano me besas
Lo dijo con tal decisión, sin dejar de verme y conociendo el poder de cada una de sus cartas
-Si me ganas te beso.
-¿Por qué no dices si pierdo te beso?
-Porque al final terminaría ganando
Lo había dicho y en voz alta. Era la primera vez que reconocía que esa mujer mayor que yo, de la que solo sabía que era imparable en el pokar, que contaba con un permiso especial para salir todas las tardes porque trabajaba como bar tender, que para mí era un misterio como cumplía con los horarios de la escuela, que alguna vez me gustó su cara para mi clase de foto porque me descubrí sin poder quitarle la vista de encima mientras comía. Los clichés hicieron presa de mí cuando supe que era bar tender: me la imaginé como toda una coyote bailando encima de la barra, no me importó que el bar estuviera situado en una de las zonas más exclusivas de la ciudad: un bar es un bar y peor aún: un cliché es un cliché, la mayoría de las veces mal entendido pero cliché al fin.. Y ya entrada en clichés su cuerpo no estaba mal, incluso las ojeras le sentaban bien, le daban un aire romántico sin la necesidad de beber vinagre. Me gustaba, era oficial: me gustaban las mujeres, me gustaba ella, independientemente de los clichés que la adornaran.
Las monjas hicieron su ronda nocturna o quizá ya iban a rezar porque era muy de madrugada y habíamos convertido la biblioteca en salón de juegos. Guardamos todo de prisa, me había ganado. Nos fuimos de prisa a nuestros cuartos a "hacernos las dormidas". Ella dormía en el segundo piso, nosotros en el quinto. Llegamos dobladas de risa. Mis compañeras de cuarto no dejaban de comentar lo reñido de la partida, esperaban que mi suerte de principiante me hiciera ganarle la partida.
Tocaron a la puerta y casi como acto reflejo nos metimos cada una a nuestra respectiva cama.
-Hey, no se asusten, las monjas ya se fueron. Vengo a cobrar.
Mis compañeras se me quedaron viendo. La puerta la tenía que abrir yo.
Abrí y ella estaba ahí, ya en pijama. Yo no pensaba quitarme la ropa a esas horas de la ya casi mañana. Me miró de arriba a abajo, su mirada no era la clásica mirada de "te estoy viendo" más bien era una mirada de "te estoy viendo con refinado rayo láser que mis ojeras enmarcan" creo que tragué saliva, demasiada. Nunca una mujer me había visto o si alguna vez pasó nunca me percaté. En qué pensaba cuando le dije "Lo que quieras" ...después de todo al decir un beso se había visto muy amable.
-Pasa, no quiero imaginar si las monjas pasan mientras te pague mi deuda.
-Pues no que tú también ganas...
Me tomó por el cuello, sentí como me olía y sentí como mi estómago era un vil revolucionario, como un adolescente que ha descubierto la palabra utopía. Jamás en mi vida había besado a una mujer. Seré objetiva era muy guapa, no por nada me habría gustado usarla en mi clase de foto, no por nada le dejaban tan buenas propinas. Creo que olfateó mi miedo. Si quieres me quedo con tus botes de nutella me -dijo al oido. No, si quiero pero... y en eso sentí como acerba su boca a la mia, y fue una especie de pequeño tutorial en el que el mundo se me redujo, me olvidé de mis compañeras de cuarto, de las monjas, de todo.
-Ves como no pasa nada
Perdón pero pasaba y mucho. Ahora si ya me puedes besar, me dijo.
¡Gracias por el tutorial de como besar a una mujer para pagar apuestas y no morir en el intento! pero nunca me ha gustado que me reten porque mi ser no lo soporta. Entonces la besé y ese beso llevó a muchos besos más.
De repente dejé de regresar los fines de semana a mi casa, se volvieron espaciados. De pronto estaba en ese exclusivo bar viendo los eventos desde algún lugar privilegiado en la barra. De repente tenía a la modelo para mis fotos solo que ya no llevaba clase de fotografía y ni por ocio se me ocurrió sacar alguna . De repente estaba citando ingredientes de una cantidad considerable de martinis para que ella me dijera que martini era o me oía recitando la lista de martinis para que ella me dijera como prepararlos. De repente ella visitaba los edificios en los que nos movíamos los estudiantes de periodismo, de repente conocía los edificios de los estudiantes de relaciones públicas. Y de repente comencé a volverme mejor con las cartas, le gané con cierta frecuencia y ella no era de las que se dejaba ganar.
De repente ella se dio cuenta que mis manos temblaron de una manera casi incontrolable cuando las puso sobre su pecho y de repente llegaba y me plantaba pequeños besos en la facultad donde sea que me encontrara: lo mismo daban unos pasos antes del laboratorio de foto, que clase de análisis político con la maestra más conservadora.
Así como llegó, un día ya no estuvo. Un día se fue. Nunca me dijo "quieres ser mi..." o "somos ...", nunca se lo dije: no sé si porque la veía por encima de mí: mayor e independiente o por qué, no sé por qué no lo hice pero tampoco me arrepiento de no haberlo hecho. Nunca intercambiamos correos, ni números de celular. Creo que porque vivíamos en la misma casa: diferentes pisos, diferentes cuartos pero misma casa. Misma casa en la que comíamos juntas, veíamos, casi nunca, la televisión juntas, nuestras áreas comunes eran las mismas y nuestros horarios en teoría eran los mismos. Nunca nos mudamos al mismo cuarto, aveces veíamos programas por internet y alguna invariablemente se quedaba dormida. Una vez me llevó cargada hasta su cuarto, me había quedado dormida en la biblioteca haciendo tarea.
-Perdón pero aunque no pesas, ya no podía subir tantos pisos, duérmete, aquí me quedo o si no puedes dormir me voy a tu cuarto.
Más dormida que despierta le dije que como quisiera. Se fue a mi cuarto, cuando desperté me fui a mi cuarto a bañar. Nunca paso nada más entre nosotras.
No me di cuenta cuando se fue, tampoco supe cuando fue su graduación. Se fue sin más, no volví a saber de ella. Así como un día me impactó en el comedor al notar su presencia, así me impactó cuando me percaté que ya no vivía en el mismo lugar que yo.
Tiempo después, el día menos inesperado la vi a lo lejos. Mi cerebro me decía que me fuera por la acera contraria pero mis pasos se dirigieron a su encuentro. Tenía ese rostro que siempre me pareció tan digno de salir a cuadro. Ella llevaba una carreola con un bebé que no rebasaría los 3 años.
Nos topamos de frente. Nos saludamos de una manera amable, mi estómago se contrajo de nuevo como un revolucionario, como se preocupa un adolescente cuando ve que el acné comienza a salir. Se acercó, sentí como me olió, casi como aquella primera vez, solo que esta vez se acercó sabiendo el terreno que tocaba y al mismo tiempo con mucha cautela, mis nervios existían pero distaban mucho de ser como los de aquella primera vez.
-Hueles al mismo perfume
-Porque uso el mismo perfume
-Más bien creo que lo que bien se huele jamás se olvida
Vaya, parecía que sí me conocía, nunca pensé que hubiera reparado en el aroma de mi perfume... En qué otros aspectos habría puesto atención...
-Voy a tomar eso como un cumplido...
-...Es mi hijo
-órale que bien. ¿Te casaste?
-Algo así pero no funcionó
-Qué pena, así esto del abarrote., aveces te dan puro garrote. Y si te juntaste por un rito ancestral, cual es el problema....
De nuevo mis frases domingueras para salir al paso. No sabía realmente como reaccionar.
-...Te ves distinta.
-Soy la misma
-Estás con alguien. Alguien hombre, alguien mujer, alguien...
-Nadie pero de estar sería mujer
-No me he vuelto a involucrar con una mujer desde ti
-Otro halago. Dime si hago mal en realizar mis propias consideraciones...Bueno, qué gusto verte, qué sigan bien (el bebé y tú). De verdad me dio gusto verte. Ah y felicidades por tu graduación, no supe cuando fue pero felicidades.
Ahí estaba de nuevo: amalgamando todo en una frase inconexa: una frase digna de un análisis sintáctico: llena de subordinaciones, lo cual significa que era presa de mis propios nervios y tenía un miedo terrible de que mi boca se convirtiera en recto y: cagarla
-Por si alguna vez te lo preguntabas, cuando estuve contigo no estuve con nadie más, me tomé las cosas enserio, espero no haberte dejado escamada para con las mujeres. Ya sabes por una la llevamos todas
-Para nada... y enserio fue un gusto
-Qué fue un gusto
-Verte y ...haber compartido ese tiempo contigo, en serio (y acerqué mi mano al corazón) Digo, podría decirte que te pueden dar un premio por haber compartido tiempo conmigo, no sé muchas cosas, y en ese entonces nunca había besado a una mujer, por ejemplo. ¿Te dejé escamada?
Sentí que fue la primer y única cosa coherente que dije
-Lo mismo digo y de verdad fue un placer, me encantó compartir ese tiempo contigo, te digo que desde ti no he estado de ninguna manera con otra mujer (e imitó mi gesto de llevarse la mano al corazón) Fue una sorpresa muy agradable verte.
Y no volteamos, o por lo menos yo no eché la vista atrás.
-Perdón madre pero no, no sé donde pueda encontrarla. Lamento no poder ayudarle.
-Un correo, un número de celular.
-Madre, no sé donde pueda encontrarla. Y si no la encuentran debe ser porque no quiere que eso suceda.
-Perdón hija no quise incomodarte.
-No se preocupe, pero si le sirve de algo hace años que no la veo.
-Pero si la recuerdas, ¿Verdad, hija?
...Y como olvidarme de ella....
(Post que se negaban a salir del área de borradores)
martes, 18 de octubre de 2011
Las suegras que sí tuve (parte 2)
Luego de "más bueno que el pan" pasó un tiempo considerable para que volviera a ser novia de alguien (uuuuh qué tiempos aquellos) luego siguió el rebelde sin causa, ese niño traído por el smog, las estaciones del metro y ese particular "tonito" que muchas veces tienen las personas de "mexicalpan de las tunas" así decía él,eh. Y me mofo un poco así como el se mofaba de que "hablabamos golpeao´".
Entre que la ex novia que no daba crédito a que ese niño tan asediado que fue su novio la hubiera dejado por mí (porque en su momento "más bueno que el pan" me dejó por ella) y que media secundaria pensaba que era "la venganza de LoVB" pues fue un desorden. Nadie daba crédito a esa relación...
Un día, "El rebelde sin causa con un no sé qué que qué sé yo que ahí fui a parar" me invitó a comer. Le dije que sí y pensé que iríamos ese lugar de comida rápida que según el spot "me encanta" o alguna pizza, o de plano que su invitación a comer sería una nieve o ¡algo propio de los 15 años cuando estás en secundaria" pues no, me llevó a su casa, con su mamá. Claro que como una cuadra antes de estar en la casa le dije "por qué no me dijiste que iba a conocer a tu mamá, hubiera traído algo para la comida, me hubiera cambiado, mira que ñoña me veo con el uniforme" y entre que yo decía una lista infinita ya estaba ahí frente a la puerta viendo una mesa dispuesta para tres comensales. Como si eso fuera poco, se me presenta una señora muy alta (nada que ver con la estatura baja de su hijo) con un porte más español que mexicano, un rostro reacio, indoblegable pero con un amor inmenso hacia su único hijo (él tenía más hermanos, medios hermanos a los que veía como hermanos completos pero él era el menor)
La comida, la verdad, estuvo muy rica: fue spagueti a la blognesa, todo fue bien hasta que el gato de la señora entró en acción y me dio una alergia terrible, la señora me dio un antihistaminico, el cual me sirvió mucho porque tenía ensayo. Me preguntó del teatro, de la escuela, de mi familia etc.
Con todo y su pinta de matrona me cayó bien, una señora amable e interesante y le agradé.
De repente la señora comenzó a aparecerse junto a su hijo en mi casa. Recuerdo una vez en pleno domingo, mi mamá y yo limpiábamos la casa, se quedaron a comer. A mi mamá casi le da el infarto porque los domingos no se cocina, ese domingo cocinamos pero nada como para "tener invitados" la señora se portó de lo más normal, la comida le gustó, mi mamá me veía con cara de "qué onda con tu relación", se fueron.
Obviamente tuve que dejar en claro que yo no los había invitado a comer y que mi relación era PARA MÍ, una relación de lo más normal. Excepto que llegaron sin anunciarse, a mi mamá le agradó la señora y mi en ese entonces novio, también.
La señora se apareció otras veces.
Todo cambió cuando la señora llamó a mi casa pidiendo hablar con su hijo y su hijo no estaba conmigo. Luego su hijo me puso el cuerno con mención honorífica porque nadie lo ha hizo con tal descaro como él. Obviamente mi mamá dijo que no quería volver a ver al "niño de mexicalpan de las tunas", y así fue.
Las infidelidades yo las perdono pero no las reconcilio.
Tiempo después, mucho tiempo después, "el niño que trajo el smog" abrió un negocio, su mamá me invitó, me preparó una cena riquísima con un chimichurri como casi ninguno. Se interesó por mis estudios, mi vida grosso modo y por mi abuelo que conoció y ah como se caían bien, aparte mi abuelo era un coqueto (ejem). Ese día más que platicar con su hijo platiqué con la señora (reitero, muchos años después), ella seguía con ese porte inmaculado y ese sazón en la comida que me gusta tanto. Me dijo "ay LoVB qué pena ya ves como son estos muchachos pero pues una es la mamá" (eso en referencia a situación tan incómoda entre su hijo y yo) que a ese punto ya estaba más que superada, insisto perdoné la infidelidad pero por más intentos que hizo nunca volví con él. Eso sí, un día tenía un antojo terrible de tacos e hice uso de mi posición, me llamó, le dije que me llevara a cenar tacos (aunque me tuviera que chutar toda una conferencia de los tacos en mexicalpan de las tunas vs los tacos en saltiyork).
Si la señora y yo nos topamos con certeza sé que nos saludaremos amablemente.
martes, 3 de mayo de 2011
Estimada e inolvidable maestra
En este tiempo, que afortunadamente hacen ya muchos años de que dejaste de ser mi maestra, me voy a permitir hacer de tu conocimiento, todo lo que en mi generaste. Debiera comenzar por decirte maestra Guadalupe y no ese nefasto y empalagoso Lupita ¿Por qué dicho afán, acaso laureada maestra era la manera de granjearte un cariño impuesto que de voluntades propias nunca iba a emanar? No sé.
No, maestra, no pienses mal: el desagrado que tu persona me genera no fue ni mágico, instántaneo, fortuito, por tu maraña de cabello, tu ropa fuera de moda (solo haciéndote ver mayor), ni que tuvieras el cabello de algún color poco usual como el de la maestra del kinder que con su cabello pelirrojo y su gran estatura parecía una muñeca de aparador que nadie compra pero ah como decoran...si alguien regala unas de esas muñecas termina en un rincón con un trapo cubriéndole la cara. No maestra, mi desagrado hacia ti no fue tan vano, te lo ganaste a pulso.
Recuerdo que siempre nos decías "en el salón de clases no se come" y peor aún: confiscabas nuestros dulces que sobraban del receso aunque solo los vieras en nuestros pupitres ¿A dónde iban a parar? A tu boca que los engullía sin remordimiento, por si no te fuera suficiente, "don chacho" el de la limpieza, te silbaba desde el patio, como se hacía cargo de la tiendita, te surtía de cuanto se te antojaba y te lo comías delante de toda la clase, pero claro "en el salón de clases no se come", debiste ser más asertiva: "El el salón de clases los alumnos no comen"
Tampoco era tu cara llena de paño ¿Cuántos años tenías, maestra? ¿30, 35? No eras vieja pero me lo parecías y tu carácter más agrio que un limón solo incrementaba tu edad.
Nunca fui buena con los números, nunca me aprendí las tablas: nunca aunque consideras infalible esa manera de ejemplificar las tablas con sopa de estrellitas o de coditos o de lo que fuera ¿Nunca te percataste de lo pesado que se hacía el cuaderno con tanta plasta de sopa?, ¿Nunca te pasó por la cabeza lo nefasto que era? ¿Nunca, ni por error caíste en cuenta que ya en la tabla del 5 era mucha sopita pegada y muy poco práctica? Cuando llegamos a la tabla del 10, ejemplificada con sopa, supe que no. O si te dabas cuenta, amabas torturarnos. Siempre me preocupó que mi cuaderno sobreviviera a tanta plasta, que el lomo resistiera el peso, por las operaciones jamás.
Como no aprendí a multiplicar, no aprendí a dividir. Una vez tenía ganas de orinar, pedí permiso para ir al baño pero me dijiste "primero resuelves el problema y luego vas al baño" como no pude porque no supe y no me volviste a explicar se me hizo una infección terrible en las vías urinarias: no solo por esa vez, sino porque jamás volví a pedir permiso para ir al baño durante clases, nunca oriné entre clases: o era en el recreo o si me daban ganas me esperaba hasta la salida.
Una vez en el transporte me tiraron sobre la mochila un vaso lleno de chocolate con leche, mis cuadernos y libros quedaron todos manchados, se hicieron duros. No me dejaste pasar al salón, ni me mandaste a mi casa, me dejaste afuera, viendo la clase desde la ventana y amenazaste "que ni se me ocurra moverme o ya vería como me va ir"...ese día me revisaste la tarea, mi madre se había esforzado mucho para que hiciera las divisiones, como mi cuaderno era un muestrario de manchas de leche con chocolate me pusiste un cero enorme a lo largo y ancho de la hoja, claro en color rojo, con una de esos colores que con un hilo se les quita el papel. Ese día solo quería pasar a tercer año y dejarte atrás con tus modos nefastos de dar clase, tus dulces guardados en el cajón del escritorio y tu amor frustrado.
Te detestaba porque tus alumnas favoritas eran demasiado favoritas y no disimulabas. No tenías miramientos para hacernos saber que ellas "comían en un plato aparte" y el resto de nosotras no éramos sino simples e insulsas mortales.
Por todo ello te fui detestando, sin embargo, un día del maestro me reclamaste por no darte un beso y un abrazo. No maestra, no te lo merecías. Tampoco nos inspirabas a llevarte una manzana o un recuerdo de nuestros posibles viajes en vacaciones. Eras nefasta.
Pasé a tercer año, no me despedí. No fui con mi mamá el día de entrega de calificaciones finales. Nunca pasé a visitarte. Años después me topé contigo, parecías atrapada en el tiempo, te veías patética, finales del siglo XX y tu con ese horrible uniforme del colegio, tus manchas de paño acentuadas, tu tono de voz revienta tímpanos y tus modos nefastos de enseñar, supongo más agudos. Te acercaste, me preguntaste si me conocías, negué con la cabeza, insististe porque te parecía que sí. Volví a negar, incluso te negué tres veces en una escena más que bíblica ¡bendita fantasía!
Hoy me acordé de ti, mi aborrecida maestra de segundo año, hoy me acordé de ti porque escuché a una niña decir que se le derramó su leche con chocolate sobre su mochila, sus cuadernos se le habían estropeado...la observé, me proyecté; la niña no cursaba segundo año tal vez un cuarto grado. El uniforme era el mismo que años atrás use, inmediatamente pensé que solo tú eres capaz de tal cosa. La niña dijo "me caga la vieja"... Ya no me cagas maestra, sería sentir demasiado.
P.S: Si algún día tienes un hijo o nieto, deseo que no lo dejen ir al baño, que no sepa dividir y lo dejen sin receso hasta que pueda resolver la operación. Que le encarguen maquetas inútiles y hacer esquemas insufribles con sopa. Quizá solo así entiendas lo pinche y aborrecible que eres como maestra.
lunes, 24 de enero de 2011
Si me siento mal te llamo, vale
Drel llevaba días quejándose de malestar, se lo adjudicaba a alergia, yo, cliente frecuente de las mismas, me rehusaba a creer en una alergia primaveral en pleno invierno pero estoy lejos de ser doctora. Drel insistió en ir con "mi" homeópata, accedí, aunque no sabía si atendía en sábado, la última vez que tomé tratamiento homeópata solo me mandaron el medicamento con todas las indicaciones detalladas, incluida un "La doctora podría gustarte"
Cuando llegamos al consultorio no había más que un farmacéutico y un par de jovencitas, "la doctora llega a las 12" A las 12, decidimos esperarla y cambiar nuestro desayuno por una comida.
Drel contaba los pañuelos desechables por montones, los ojos se le ponían cada vez más rojos, el reloj avanzaba lento, el hambre se acentuaba y los pacientes llegaban de manera copiosa, lo bueno: primeras en turno.
Apenas hacía del conocimiento de Drel que en estómago solo había un café que ya se había digerido hace mucho tiempo cuando "Y bueno qué es lo que te molesta" cortó nuestra platica.
Me olvidé del digerido café, la doctora estaba ahí: alta, delgada, con un cuerpo atlético. Podía preciaerse de ser una de esas pocas mujeres que se ven fantásticamente bien con el cabello corto, usaba unos aretes diminutos. Los jeans que vestía no podían marcar de una manera más que perfecta sus formas. A pesar de que usaba una sudadera amarilla se veía fabulosa, de su cuello pendía en un nudo exquisito una bufanda de las que en las tiendas se han empeñado en denominar gruesas. De su voz con un notable pero diludo acento español oía las preguntas que realizaba a Drel, la veía embelesada: sus ojos miel, en esa piel avellana, sus jeans que dejaban ver unas piernas largas con unos músculos torneados y esa presencia, ese porte que no podía sino ensoñarme, incitarme a imaginarla desnuda e igualmente perfecta. "Entonces los intercalas: estos a las horas pares y estos a las horas nones. Ahora no hace mucho frío pero si te duele la garganta usa una bufanda, son muy recomendables, que no te importen si te juzgan loca" Fue cuando dejé de verla como una diosa, volví a la realidad, pero aun en la realidad me parecía perfecta y ese dominio que tenía del lugar... Entró a su oficina, regresó con unas tarjetas y unos calendarios de bolsillos, le dio un par a Drel, otro a mi. Estuve tentada a sostener sus manos entre las mías por más del tiempo que lleva tomar algo porque su piel era tan suave y el contacto visual tan imponente que no dudo que se haya percatado que me tenía embelesada.
"Si tienes cualquier malestar o duda, no dudes en llamarme, sin pena, vale", eso no era para mi pero como mero pretexto pregunte cuando me podía presentar que me diera el tratamiento para la alergia. "A finales de enero o la primera semana de febrero", me dijo. Nunca me habían dado ganas de sentirme mal.
Drel salió fascinada, la mujer no pudo parecerle más encantadora, se percato del cuerpo esculpido a mano que la doctora posee, se jactó deliciosamente de cada una de sus formas. Solo pensaba "que bueno que no la escucha su novio porque del cuerpo de su novio al de la doctora me quedo con el de la doctora" pero le dije "Hey, tú tienes novio, déjame a mi la doctora" Drel objetó ser heterosexual no ciega, sus comentarios me hicieron pensar que Freud había tenido sus razones para decir que todos somos bisexuales.. Yo solo sigo pensando que ya sea febrero y después pretexto, para volver a verla, que necesito una revisión urgente que alivie mi malestar.
sábado, 30 de octubre de 2010
FLASHBACK
Podíamos muchas cosas
Podíamos todo
Me gustaba cuando al terminar un cuento, me veía de esa forma tan suya y entonces ¿Me lo revisas?, decía. Hacía lo propio por mero protocolo. Si acaso se le iba una coma, un punto y seguido que podía funcionar mejor como un punto y aparte, tal vez algunas líneas del medio que podrían funcionar mejor al inicio, pero eran solo apreciaciones nunca errores sintácticos, gramaticales u ortográficos. Todo en orden, respondía. Cerraba su laptop y entonces el punto final lo poníamos bajo las sábanas.
Mi madre tiene la culpa de que ahora esté frente al teclado diseccionando los recuerdos, me ha preguntado poco más de un par de veces por ella, hoy preguntó si está bien, le dije que sí, espero no haber mentido. Ya no somos un plural, mi plural, no sé si el suyo, ahora son con personas distintas.
Aunque más que adjudicarle la culpa a mi madre, la culpa la tiene el almuerzo: queso con salsa, tortillas de harina, frijoles refritos y puntualmente el café. El café antes del azúcar y la leche. Me abalancé sobre el plato y entonces mi madre preguntó por su bienestar y dijo que le encantaría el almuerzo, entonces, le recordé que eres vegetariana y ella recordó "Claro, revisaba que el chorizo fuera de solla y no de puerco o de pavo" (mi madre era quien revisaba las etiquetas) por miedo a que no cenara. Luego, con esa sabiduría que solo las madres poseen remató "Era ovo-láctea vegetariana y el queso le fascinaba o le fascina espero" sacó las tortillas del comal, yo ya no estaba tan apresurada por engullir mi almuerzo y dijo "Y tú estás bien en donde estás, V E R D A D"
"Si mamá,estoy bien solo que no deja de sorprenderme que anotes aspectos tan puntualmente o que abras la compuerta de los recuerdos cuando menos me lo espero"
"Recuerda lo bonito" (y entonces mi menté voló a la manera de poner punto final a los cuentos)
Cuando volví sobre mi comida...necesitó minutos en el microondas.
domingo, 15 de agosto de 2010
HOMOTIPOS
HOMOTIPOS VOLÚMEN 1
PARTE 1 (VOL 2)
PARTE 2 (VOL 2)
PARTE 3 (VOL 2)
**El año pasado que vi estos videos por primera vez el año pasado, no recuedo quien me los pasó. Hoy los recordé y vi que tienen la leyenda de http://lsbn.blogspot.com/ (un blog que no tiene mucho y que aveces leo), los videos son propiedad de ella, supongo que es la autora intelectual**Les puse el link por si alguien gusta darse una vuelta, es un blog les con información varia y en colores
lunes, 9 de agosto de 2010
CARMENCITA
Carmencita tiene alma de mujer verdulera que es como el ajonjolí de todos los moles, de lídereza del PRIAN que van a pedirte tu identificación para obtener mejoras en tu barrio, o que van y te preguntan su ya fuiste a votar y que no olvides votar por "el candidato" porque de lo contario ya no habrá leche a seis pesos.
Le gusta usar labial rojo pirujo, le combine o no pero ella no se siente piruja se siente mujer fatal, le gusta usar tacones del 10, aunque tenga una pierna más corta que la otra y verla pisar esos tacones es como ver a alguien qu le teme a las altauras usar un zancos. Se dice que de las partes de nuestro cuerpo todas la que son par una de las partes es de dimensiones más corta que la otra, Carmencita no es la expeción: tiene una pierna más corta que la otra...mucho más corta pero ella no se amilana ella está empicinada en usar tacones y no cualquier tacon sino de de 10 cms. Al verla no sabes si aplaudirle su enteresa o reírte del espectáculo.
Presume de ser políglota, de ser abogada (tengo una fascinación por las abogadas pero como toda buena regla ella es la excepción. Bueno no por todas las abogadas por una). No hay coloquio, lectura en atril, campaña para juntar víveres a la cual ella no asista, bueno hasta va y canta en pro de un bien social. Ella se siente guerrillera pero a mí no deja de parecerme una verdulera.
Ella cree en la democracia pero aceptó que ocupaba el puesto de consejera estudiantil por dedocracia pero claro sus principios son democráticos y de no elegir a nadie ella amablemente se reeligiría.
Dice que la escuela en la que estudia se vive en una lucha de egos y que medio mundo la dejaba librar sola las batallas contra el yugo opresor, que ella necesitaba ayuda sentir que tenía un pueblo por el cual luchar y que le daba soporte pero los egos cegaban. Cuando dijo lo anterior una compañera se subió al estrado, le dijo que estaba a su lado para librar la batalla, que contara con ella (yo no me fie mucho de la ayuda que le brindaba porque justo se vanagloriaba de las cortadas horizontales en su intento de suicidio. Insisto hasta google te ha de decir como suicidarte o vamos todos sabemos que con cianuro pasamos al otro mundo, pero así es esto) Justo estaban en que si los egos cuando carmencita se enoja porque se suben a brindarle a ayuda ¡Cómo se suben si esa es SU LUCHA y ELLA LA VA LIBRAR! ¡CÓMO SE ATREVIA ALGUIEN A PONERSE A LADO DE ELLA A LADO DEL ESTRADO! ....¿No estaba hablando de los egos y el bienestar generaría dejarlos de lado?
¿Recuerdan esos ochenteros y abultados peinados patrocinados por el siempre fiel spray aquanet? A ella nadie le ha avisado que al aquanet casi está descontinuado y que ya ni yuri usa tubos para hacerse esos flecos que parecen tendederos. De la ropa ni se diga, es bien sabido que a apartir de los 20 todos somos iguales pero ella muchos kilos y, diría ella, muchos litigios después, se aferra a usar el look que usaba fey cuando nos decía, y le creíamos, que tenía 17 años. Y de la moda, lo que te acomoda pero ella aunque no le acomode. Y no, no son lo mismo los 20 que los 30. Dicen que los 30 son los nuevos 20 pero ¿Y cuando tus 30 parecen tus desempacados 40?
Todo es cuestión de actitud ¿Y cuándo la actitud es malentendida? Ella cree que porque a ladygaga casi todo le perdona a ella también.
Ella nunca te habla pero si se topa contigo en el súper o en un evento o se entera que tienes un contacto que le puede servir y puede agregarlo a sus redes sociales se te pega como lapa y después te dirá amiga aunque no sepa ni que sabor de refresco prefieres.
¿Conocen a Carmen Salinas? Bueno, carmencita es una mala copia pero camina igual que ella y tiene casi el mismo de timbre de voz, solo que con ideales "guerrilleros".
Mientras estaba de pie y de espaldas a nosotras comentabamos lo triste que es vivir en el engaño. Su trasero enorme nos dañaba la vista, mi amiga comentaba que no porque unos levi´s que compró en los 90 aun le queden y por más levi´s que sean los va seguir usando (y menos si va ir a los juzgados. parecía como esos abogados que van y cobran a los morosos, esos que al verlos sabes que es vendedor de cambaceo jugando a ser abogado) pero carmencita si los usa, aunque se vea como una mala caricatura y el trasero se le vea como un como un cubo rubick sin ninguna cara armada y todo abollado. Ella no sabe que levi´s tiene jeans para todos los tipos de trasero, incluido su deforme cubo rubick.
Y que el rubick me perdone por la comparación
martes, 2 de marzo de 2010
Solo te puedo ofrecer pan
Pensaba en por qué teniendo tanto tiempo habías llegado ahora. Caminamos a casa. Mi platica más torpe no pudo ser. Pensaba en ella, que esa ella no eras tú (Y lo que le diría cuando te marcharas era lo único que me preocupaba. Necesitaba ordenar cada uno de los sucesos de lo que le diría. Más vale afuera que adentro, la verdad aunque duela. Eso era lo único coherente que pensaba, era lo único coherente, pensar eso me jalaba a la realidad , pensar en sus reacciones me hacía saber que no soñaba, que los sucesos de verdad ocurrían) era lo único que rondaba mi cabeza, sentía que ella era el receptáculo de todas mis "malas" acciones ¿Pero por qué si no sabía que vendrías, si no sabía que estarías aquí, por qué sentía que actuaba mal?
¿Desde cuándo éramos amigas si es que realmente lo éramos? No sé.
Esa vez querías agua y no puede darte otra cosa que no fuera pan
Y esta vez no hay post scritum...
Algún día de 2009*
domingo, 28 de febrero de 2010
Esto respondería
pero fue un momento, otras veces volviste a detener el curso de mi vida pero fueron solo momentos, ahora el mundo sigue girando
martes, 30 de junio de 2009
....Niña....
jueves, 30 de abril de 2009
PREOCUPACIONES
jueves, 8 de enero de 2009
Y nada tiene de especial ¿o sí?
A sabiendas de que: iba a conocer a los papás de su novia, la mamá no estaba de acuerdo, el hermano no podía ser más reservado al respecto y los perros...los perros eran un par de poddles celosos, juguetones. Antes que lo olvide, el padre estaba orgulloso de su pequeña, de su niña, de su mundo en el cuerpo de una mujer. Un progénitor enérgico pero cuando supo que era padre de una niña, orgulloso repartió los bombones. A sabiendas de todo eso hizo sus maletas y se dispuso a viajar 14 horas. Perdería el poco trasero con el que la naturaleza la había dotado, perdería un puñado de miedos o quizá y solo quizás iba ganar otro tanto pero cuando quiso darse cuenta ya estaba ahí en el asiento del camión con el tiempo suficiente para leer las hojas de un gordo libro o hacer como que las leía mientras pensaba que su suegra se convertiría en el piolín enojón en cuanto la viera...y se evadía escuchando música en el modo aleatorio pero no podía nada: ni acomodarse en el asiento, ni pensar en el posible y poco articulado "holaseñorabuenosdías" porque de poder articularlo sería así , de una sola emisión y sin pensarlo; ni la cara del papá de su novia cuando la viera con ojos de pistola y balas de " así que tu eres la muchachita"...No escuchaba nada, no leía nada, no acomodaba el trasero de ninguna forma. Ese asiento y esas horas fueron un purgatorio: pidió perdón por todos los pecados cometidos y por los que estaba por cometer. Aun con todos los nervios nunca soltó la botella de vino y los dulces que llevaba para sus suegros, para los papás de su novia, para ellos que no sabía como llamarlos porque suegros eran palabras mayores, y decirles hola señor Luis, hola señora Greta sería igualado, poco correcto. ¿Había algo correcto?, ¿Había algo bueno dentro de sus lineamientos morales? Lo ignoraba pero conocía que almenos para la mamá de su novia, lo que ellas tenían estaba dentro de las cosas más inmorales del mundo, tanto que, de poder las quemaría en leña verde, les bañaría con agua bendita, les rezaría las 12 verdades y todo lo que se le pudiera ocurrir. Iba enfrascada en todos esos pensamientos cuando el camión detuvo abruptamente la marcha y estaba ahí.
Antes de que pudiera procesar que ya había bajado del camión, que tenía a su novia enfrente, que su vejiga le gritaba que fuera al baño más cercano a vaciar los litros y litros de orina, que su reproductor estaba descargado, el separador estaba en la misma linea que hacía 14 horas y la bolsa con el vino y los dulces fuertemente sujetada como la sujetó hacía 14 horas ...ya estaba abajo y su novia la estaba abrazando. Era algo parecido a cuando te das cuenta que estás soñando. Fue un Amor, las contraseñas de tus maletas lo que la sacó de ese símil de sueño y pudo abrazarla y decirle mira en el desorden en que estoy convertida, necesito ir al baño, que largo viaje, te extrañé. No lo dijo en ese orden y posiblemente olvide muchas más cosas que se dijeron .
Llegaron al carro del suegro, mismo que conforme pasaron los días fue de la suegra. Llegaron al departamento. Era pequeño pero comodo, ideal para dos personas. La zona era pintoresca y llena de antros, bares y departamentos. Sería su casa durante nueve días. En ese lugar compartirían el pan, la sal, la bilis y la miel derramadas, A ese lugar llamarian los suegros a temprana hora para que se presentaran al negocio de la familia, aunque la novia decía que esas llamadas eran para interrumpir las sesiones sexuales y... la idea no era tan descabellada. Así como tampoco era descabellado que las cansaran todo el día para que lo único que desearan al llegar al departamento fuera, con el líbido cansado, tirarse a dormir. Pero eso fue a lo largo de los nueve días. Pero para todo hay tiempo y si el tiempo no sobra hay que ganarle tiempo al tiempo y hacer uso de las mañas, más sabe el diablo por necesitado que por diablo.
Una vez que aventaron las maletas, se acortaron las distancias y se reconocieron en lo que eran y en lo que formaban juntas .Fueron a desayunar, aunque por la hora era una comida. Luego a lavar el carro y después a conocer a los suegros. El momento temído había llegado: ahí estaba la mil veces honorable y escéptica : Doña Greta, al verla, ella solo volvió apretar la bolsa que tenía el vino: y si no le gusta el vino, y si es diabética y no le gustan los dulces, y si tartamudeo, y si me sudan las manos, si me orino de los nervios. Todo eso le pasó por la mente pero cuando quiso darse cuenta solo se escuchó decir Hola señora mucho gusto, no un holaseñoramuchogusto, lo dijo pausado, no con las pausas que dictan las normas de urbanidad o de la oratoria pero si con las pausas para dominar sus nervios y extendió las manos con la bolsa que guardaba el vino y los dulces y que había sido su bolsasalvavidas durante poco más de 16 horas. A cambió recibió el Gracias, mucho gusto más gélido y diplomático que en sus 23 años había recibido, había escuchado hablar de diplomacia inglesa pero eso era la diplomacia de una madre que niega a toda costa el modo de vida de su hija y manifiesta en su gélidez la esperanza de que su hija vuelva al redil.
El papá fue amable, su novia le diría luego que a su padre le daba cierta confianza que no habría otro hombre más que él en su vida, el hermano resultó tener la mejor de las actitudes y los poddles luego de las olfateadas, los ladridos, las caras de sinoquieresquetemuerdacargameaunquedetestesospoddlesporquesoyelhijoconsentidodetunovia, la trataron mejor de lo que esperaba, tanto que podía sentirse abrumada.
El hermano fue tan accesible que incluso las llevó al súper, casualmente fueron a comprar crema batida, chocolate líquido, cerezas y velas y jamón , huevo, pan y jugo para despistar al enemigo. Se disculpó por la actitud de la mamá e incluso platicó algunas aventura sexuales que había tenido con sus novias en su cama, en su cuarto, con sus papás a una puerta de distancia. El hermano las invitó a cenar, fue tan amable y tan como nunca ,que su hermana llegó a estallar en celos porque estaba segura que le había gustado su cuñada.
Así, con mieles, celos, una cama para dos, un papá buena onda, una madre reservada pero educada que incluso le hizo algunos regalos a la novia de su hija, unos poddles celosos, una prima encantadora y cuatro paredes en las que el mundo desparecía y creaban el suyo pasaron los nueve días. Todo adquirió un estilo: ir al negocio, comer/cenar/ irse por ahí e irse a su casa. No había que olvidar no tomarse la mano en el lugar de trabajo, ni en los lugares públicos.
El papá las había invitado a desayunar: Hot cakes para todos, incluida la poddle, el poddle no porque estaba castigado así que tuvo que ver como su novia/hermana engullía un delicioso hot cake mientras que él no tenía ni croquetas. Luego del desayuno el papá las llevó a almorzar, el carro iba lleno: él, la esposa, la hija y la novia de su hija. Fueron a unos tacos, mismos que eran enormes. En el camino sintonizó una estación en la que sonaban canciones de Luis Miguel y de todo mundo, parecía la hora de las baladas todas las canciones sonaban casi igual, la platica de todo y de nada era amena, era un día con un clima agradable e iban todos como al inicio quizá fuese muy surrealista haberlo pensando y de locos haberlo imaginado pero ahí estaban: sentados en el carro de papá rumbo al almuerzo cuando : "Nada tienen de especial,dos mujeres que se dan la mano,el matiz viene después cuando lo hacen por debajo del mantel, luego a solas sin nada que perder tras las manos va el resto de la piel. Un amor por ocultar, aunque en cueros no hay donde esconderlo lo disfrazan de amistad cuando sale a pasear por la ciudad. Una opina que aquello no está bien ,la otra opina que qué se le va a hacer Y lo que opinen los demás está de más quién detiene palomas al vuelo, volando a ras de suelo, mujer contra mujer" De todas las canciones esa había sonado, definitivamente atinó quien dijo que la vida es un chiste con triste final. Se hizo el silencio, la platica amena se tornó en un silencio infranqueable y de pronto ambas estaban afuera del carro camino a un puesto de tacos ,muertas de la risa por la rolita que les había tocado escuchar. De los millones de canciones que existen tenían que escuchar esa. Ese fue el incidente gracioso/incómodo. El almuerzo transcurrió con normalidad,
Los días pasaron y las maletas tuvieron que ser empacadas. La novia se quedó en la terminal, ella en el asiento, ahora con la incógnita de qué diría la suegra de la amiguita de su hija porque dentro de todo ni se había convertido en el piolín enojón que muchas veces soñó, ni le escupió la cara ,ni nada. Se vieron por última vez en esos nueves días a través del cristal, luego, la novia que estaba abajo subió y la abrazó, se abrazaron, los pasajeron fijaron sus ojos en ellas y ellas seguían en ese abrazo, después de todo nada tiene de especial...
Por VBLB #o.k! viernes 9 de enero de 09 10: 22 PM