domingo, 11 de noviembre de 2018

Crónica de la ida a un "5 LETRAS"

No considero estar en ese grupo de personas que cada mes esperan que este (el mes) los sorprenda. Hace unos meses, sin embargo, me pasó. Mi rutina fue más o menos la siguiente: 
  1. Dormirme de madrugada, por ahí de las 2 o 3
  2. Levantarme temprano para estar en una junta
  3. Esperar salir temprano de dicha junta (no pasó)
  4. Llegar a mi casa y preparar una maleta para un viaje rápido (iría con un amigo a un concierto) y regresaríamos al otro día. Tomar un baño, arreglarme, irme al trabajo de mi amigo
  5. Hice lo anterior, llegué al trabajo de mi amigo, fuimos a su casa, preparó su pequeña maleta. Nos fuimos y fuimos cantando todo el camino en modo "calentado motores para el concierto" 

Hasta este punto, todo en orden. Llegamos al hotel, nos instalamos, aunque la verdad solo dejamos nuestras improvisadas maletas y nos fuimos rumbo al concierto.

Hacía tiempo había conocido a una chica, quien por lo menos en sus fotos se veía bien, agradable a mi míope vista. El asunto era que ella y yo habíamos quedado de vernos cara a cara al salir del concierto y digo cara a cara porque mi nivel de neurosis me había llevado a pedirle, antes, verla. Y sí, era ella. No era un psicópata detrás de una computadora. 

Durante el concierto, mi amigo y yo solo cantamos y cantamos y cantamos. Compramos unos nachos y ni los pudimos terminar, así que pueden imaginar que teníamos un show mágico, cómico y musical. Antes de que el concierto, que duró horas terminara los mensajes de la chica comenzaron a llegar. Ella ya estaba afuera del lugar, yo no me iba a salir antes. En el concierto liberé endorfinas, canté a voz en cuello y hasta me reencontré con un amigo muy querido, tan querido que nos dimos tiempo para platicar y tomarnos fotos porque ¡uno no se reencuentra con sus amigos todos los días! Por fin salimos. Yo no llevaba prisa.

Al estar afuera, la chica y yo nos encontramos. Mis amigos se fueron a un antro y yo me fui con la chica, quien sí, sí era ella. Al verla no sentí click, ni nada. A esa hora de la madrugada comencé a sentir hambre porque fuera de los nachos que medio comí, desde aproximadamente las 4 de la tarde, ya del día anterior porque era madrugada, no había comido nada más. Antes de subirme al auto de la chica, mi amigo anotó las placas y le dije tal cual que no sabía a donde iba pero que yo regresaba al hotel y que todo el tiempo le estaría compartiendo mi ubicación. (Por eso dicen que el miedo no anda en burro)Mi amigo casi casi me persignó, me dio la bendición y me dijo que cualquier cosa le llamara. Subí al auto de la chica y comenzó  manejar. No me pregunten donde andaba porque no lo sé. Sentía un hambre terrible y ni a un Oxxo llegamos y ella lo único que me ofreció fue  una pastilla de dulce. ¡Cuánta amabilidad! En un momento le dije que no sabía qué haríamos pero que yo estaba súper cansada y lo único que quería era descansar y entonces soltó la frase que me quitó el hambre, el sueño y alertó todos mis sentidos: "VAMOS A UN CINCO LETRAS", sí, sí, sí, muy bien podía ser un HOTEL pero en el uso colectivo un 5 LETRAS ES UN MOTEL y ES SABIDO QUE UN MOTEL ES PARA IR  COGER. En ese momento adiós sueño, adiós hambre, adiós cansancio, adiós todo. Sentí que la sangre se me heló, sobre todo porque yo jamás había ido a un motel y si alguna vez lo imaginé, lo hacía pensando en que con quien fuera sería mi novia. Total que le dije ¿no se supone que vives aquí? me dijo que sí pero que su psicólogo (jamás me había mencionado que iba al psicólogo) le dijo  no era viable que llevara a una desconocida a su casa. Entramos al mentado motel, lo que escuché fue que le dijeron que sin o  con jacuzzi, o sencillo, ella dijo "sencillo" y luego se abrió la puerta de una cochera, bajamos del auto, subimos la escalera y antes de entrar le dije "no va pasar nada sexual" y ella me dijo "Ya sé, está bien". Abrió la puerta, di un vistazo y la verdad no era muy distinto del hotel en que estábamos hospedados mis amigos y yo. Vaya, no tenía ideas preconcebidas pero puedo decir que el lugar hasta era lindo, por lo menos a simple vista. Hasta una mesita de centro con florero y dos taburetes había. Conecté mi celular. Me tiré en la cama y ahí me di cuenta que la colcha estaba vieja y desgastada. Ella me decía que me durmiera, que descansara pero simplemente no podía, mi instinto de supervivencia estaba completamente activado. Al estar ahí y no poder descasar,  mucho menos me iba a permitir dormirme pude ver completamente a la chica: no estaba para la basura pero no me gustaba, se veía mejor en sus fotos; no tenía buena conversación, le faltaba bastante roce social y me percaté que el perfume que usaba era pirata y eso me dio mucho asco porque tenía un olor entre dulzón y rancio y pensaba "carajo hay gente que sale muy bien en las fotos" ella era una de esas personas, no tenía conversación pero la prefería callada a oír su sonsonete  y su charla bofa. Al paso de un par de horas, me levanté, desconecté mi celular y le dije que estaba exhausta, ella me dijo que me llevaba a mi hotel y genuinamente se lo agradecí. Me levanté, me lavé la cara como en un mero reflejo, me olí a discreción porque no quería oler a ella y mientras yo estaba en el lavabo se acercó y me beso y le dije "hey, no va pasar nada, no te confundas", admito que besaba bien, digo, mi abuelo decía que "todos algún chiste debemos tener" y ella besaba bien, muy bien pero no lo suficiente como para terminar haciendo uso sexual de esa habitación. Se sonrió y bajamos al coche. Durante el trayecto yo iba rogando que me llevara a mi hotel, de pronto comencé a identificar el rumbo y me sentí aliviada. Agradecí no morir descuartizada en un motel.  Llegamos, le dije gracias y me bajé del auto. Tuve que pedir una llave en recepción. Se despertaron mis amigos  al verme llegar, les conté lo sucedido y les dije "No pasó nada, yo no quería sex, así que me debe odiar por haber pagado lo que pagó y no obtener nada". Uno de los amigos de mi amigo no me creía que jamás hubiera ido a un motel, y no, nunca había ido. Y el día que fui fue para echarme un rato en una cama, poner a cargar mi celular y decirle a la persona de a lado que nada iba pasar.

Afortunadamente en el hotel nos esperaba una alberca, una colcha afelpada ¡Muy afelpada! y un desayuno tipo buffet.

Mientras desayunaba me llegó un mensaje de la chica que decía "espero que ya sientas la tranquilidad para que puedas descansar" debió notarme toda la incomodidad y demás pintada en la cara. Quizá hasta hice caras al detectar el olor de su perfume pirata. Yo en mi plan harto le dije "Desafortunadamente te ves mejor en fotos" 

Luego, llamé a mis amistades para contarles. Y sí, al parecer medio mundo va a los moteles a temprana edad y a coger. Yo no, yo fui ya grandecita y con cero ganas de coger. Agradezco a la vida no haber cogido (porque pues amor ni al caso) con esa chica y sobre todo agradezco no haber tenido que hacer uso de mi cinturón de emergencia y decirle a mi amigo ¡VEN POR MÍ! Y no, por lo menos ese motel no era feo, no vi nada del otro mundo, salvo esa rendija por donde te ponen la bandeja de la comida, en caso de que compres algo. Y ya de camino iba pensando en todo lo que debe limpiar el personal de un motel...
No descarto ir algún día pero tampoco me quedaron ganas de volver

2 comentarios:

V. Border dijo...

Ya me debes menos relatos.Cuando me contaste que V había salido de tu vida por fin sentí un gran alivio: no me gustaba para ti.
(ni en mil años)
:D

Jinete_Enmascarado dijo...

creo que desde el titulo de tu post uno esperaba un relato sexual para saciar el morbo pero bueno, creo que si fue algo mal plan haber ido a un motel si no vas a hacer nada aunque claro tu atenuante es que no la conocias y no te gustaba pero igual le pudiste haber dicho que no desde que te lo propuso , a mi una exnovia fuimos a uno pero al llegar ahi salio conque no queria hacer nada obviamente le dije muy enfaticamente que no se pago motel gasolina y salida para quedarnos viendo la tele (se lee mas feo de lo que parece) al final todo salio bien y no la viole ni nada eh que quede claro ,pero si pobre chica le calentaste los ovarios y nomas nada de nada si hubiera sido hombre tendria sus buenas blueballs.

en fin buen relato saludos